|
COLABORACIONES DE NUESTROS LECTORES |

COLABORACIONES 2.007
El Falso
Proyecto de Salvación para el Hombre
(Continuación)
El Falso Proyecto de Salvación para
el Hombre
Entonces,
Dios ha revelado Su Plan y Su Voluntad; hoy en la humanidad prácticamente todos
conocen esa Verdad; algunos han recibido una mayor formación e información, otros
se encuentran mucho más limitados de ese conocimiento. Pero eso no obsta para
que todos los hombres, y de acuerdo a la ley natural, procuren cumplir el fin
para el cual han sido creados. Dios juzgará a todos los hombres, pero no serán
todos juzgados por igual. Ni todos los pueblos serán juzgados de la misma
manera, pues algunos han tenido mayor acceso a
Ante
esta realidad incuestionable, Satanás se ha encargado de confundir al hombre en
su conocimiento de
Y
así, el golpe maestro de Satanás está a punto de darse. En el Final de los
Tiempos él lograra lo que desde el principio se propuso, y que es establecer su
reino en la tierra, hecho que tendrá cumplimiento con el profetizado reinado
del Anticristo, cuya labor y presencia se extenderá por 7 años, equivalentes a
la septuagésima semana de Daniel, la última semana que le está reservada
a
De
la misma manera que Jesucristo retornará de vuelta a la tierra en medio de
Una
vez consumadas las condiciones de bienestar económico y social de todos los
habitantes del planeta; una vez que el Anticristo encabece su Gobierno Mundial
a través de “los 10 reyes que le dieron su poder y autoridad” (Apoc 17,
12 – 13). Una vez que el Anticristo sea entronizado como “mesías”, como el
“cristo vuelto al mundo”, como el Imán Mahdi, el Boddhisattva, el
Quinto Buda, el “salvador del mundo”, la “encarnación y flor perfecta de
lo humano soberbiamente divinizado”, entonces veremos la concreción de todo el poder
de las tinieblas y las “profundidades de Satanás”. La humanidad será
testigo de los más grandes acontecimientos, pues habrá un gran poder sobre la
naturaleza detentado por el Anticristo y por muchos de sus más cercanos
seguidores. El ocultismo alcanzará su máxima de expresión. Todas las profecías
esotéricas que anuncian un nuevo tiempo donde el hombre logrará expresar su
divinidad interior se verán satisfechas y realizadas. Así, los hombres lograrán
aparentemente un desarrollo de maximización de sus facultades naturales y
preternaturales por obra de Satanás.
Existirán
un grupo de vaticinadores, de ocultistas y cantores del más profundo arcano
esotérico; hierofantes que proclamarán la plenitud del hombre y la realización
y cumplimiento del antiguo proyecto milenario que arrancó desde el continente
perdido de
Durante
el reinado del Anticristo, y a remedo de la primera resurrección de los justos
(I Cor 15,23 y Apoc, 20,4 y 6), seremos testigos de resurrecciones de muertos y
de justos. Es decir, “los muertos tomarán la figura de almas justas
resucitadas que vivieron sobre la tierra, para seducir mejor a los hombres,
proclamando un evangelio contrario al de Jesucristo, negando la existencia del
cielo y de las verdades de la fe. Esos supuestos muertos resucitados, no serán
otra cosa que el demonio bajo esas figuras, pero podrán también ser almas de
los condenados. Todas estas almas aparecerán como unidas a sus cuerpos”
(Ver Mensaje de
En algún momento, y como parte de la confusión
extrema que pondrá a prueba a los elegidos, los hombres serán testigos de un
evento para el que ya hemos sido preparados psicológicamente. “Los demonios
del aire, con el Anticristo, harán grandes prodigios en la tierra y en los
aires, y los hombres se pervertirán más y más”. (Ídem) Cuando el gobierno
del Anticristo esté en pleno apogeo, el poder satánico llegará igualmente a su
máxima manifestación. El esoterismo, el ocultismo, la hechicería, la magia, la
astrología y la brujería serán lo cotidiano y lo natural. Entonces, todo el
proceso esotérico e iniciático que se ha venido desarrollando en los últimos
años a través del conocimiento oculto de antiguas civilizaciones y falsas
filosofías, alcanzará su clímax. Será cuando los llamados objetos voladores no
identificados tendrán juego libre en la redondez de la tierra. Los hombres se
admirarán de este acontecimiento que les abrirá la puerta a una nueva
dimensión. Se comunicarán frente a frente con “ellos”, y muchas personas serán
transportadas desde un lugar a otro por medio de esos malos espíritus, quienes
estarán al servicio del Anticristo. Habrá también hombres que afirmarán ser de
aquellos que lograron sobrevivir al cataclismo de
Muchos
de los conceptos de la llamada New Age tendrán ejecución. El hombre
desarrollará una religiosidad inmanente con “Dios”. Ya no serán necesarias las
iglesias, pues el hombre alcanzará un estado evolutivo superior. Su karma
estará definido y querrá imitar a sus “hermanos mayores del espacio” que
convivirán con ellos en la tierra. Se descubrirá lo sagrado de la tierra y que
el hombre forma parte de esa divinidad con todo el cosmos. Será un tiempo de
engaño total. Habrá procesos de iniciación piramidal para alcanzar la
inmortalidad y perfección, legado de los antiguos atlantes y recogido en la
tradición hermética y masónica, pero no será más que un terrible engaño de
Satanás. En realidad no existirá más que una estrepitosa alegría falsa,
en medio de toda seducción de “libertad” desenfrenada y placeres desordenados
llevados al extremo, en medio de un culto sacrílego y blasfemo.
El
hombre alcanzará el límite de su desacato a Dios y volverá a manifestar su
pecado primero: violentar la creación de Dios, y entonces, “al igual que en
los tiempos de Noé, así será en
Entonces,
el aparente reino del Anticristo vendrá a terminar terriblemente. El Demonio se
apoderará completamente de los hombres y el infierno poseerá a la tierra. Todos
los demonios serán liberados de sus prisiones. Muchos hombres y mujeres vendrán
a sufrir una transformación demoníaca, pues Dios ha dejado a su suerte a la
humanidad, y ha “permitido un poder engañoso para que sean condenados
aquellos que no creyendo en
No
es el determinismo de los astros o del devenir histórico cíclico que pondrá fin
a esta Era, como es explicado en el saber esotérico, sino es más simple la
explicación: Dios ejecuta su Justicia para equilibrar el fiel de la balanza
como consecuencia del pecado de los hombres. Así ha sido antes y así será
ahora, para lo cual el Señor Dios de toda la creación, utiliza causas segundas
para purificar a la tierra de la iniquidad. Si Dios Padre no “perdonó” a su
Hijo para morir en la cruz, siendo que Él era inocente, ¿que será de nosotros
que somos los verdaderos culpables?
¿Que
sucederá en el 2012? ¿Cuál es la verdadera dimensión de las profecías que
anuncian el fin de esta civilización y en su caso el anuncio de un nuevo
tiempo? ¿Qué será lo que nos espera: catástrofe o éxtasis?
En
el año 2012, ya sea un par de años antes o un par de años después, la humanidad
entrará de lleno al Final de los Tiempos. De hecho, a partir de que en 1948 se
constituyó el Estado de Israel y luego, unos años después, en 1967, en
Es
en ese sentido en el que deben de entenderse las distintas profecías y anuncios
que hablan del fin de
Algunos
insisten, como los mayas, que “un rayo sincronizador del centro de la galaxia
alumbrará a todos los planetas del Sistema Solar” lo que será una oportunidad
para un despertar espiritual. Según las profecías, entraremos “al Gran Salón de
los Espejos” para enfrentarnos a nosotros mismos, que nos dará a cada uno la
posibilidad del cambio. Pero en la misma línea, se afirma que este rayo
sincronizador logrará “una transformación en nuestro ADN”, y que el cambio que
vendrá también revitalizará nuestras glándulas pituitaria y pineal para que el
hombre pueda desarrollar su mente a través de la telequinesia y de otras
formas.
En
primer lugar, conviene enfatizar que en ese año no se acabará el mundo, ni en
ninguno posterior o anterior; el Final de los Tiempos, como se ha dicho, revela
la época histórica, el breve tiempo, donde tendrá lugar la batalla final entre
la estirpe de
Ante
esta realidad incontrastable, Dios nuestro Señor ha dejado saber a través de
numerosísimos instrumentos suyos, místicos y santos y otros videntes de
apariciones de
Por
su parte, otros pocos hombres y mujeres que desde ahora y ya desde hace varios
años han caminado por el sendero que Dios ha dispuesto, el Aviso se constituirá
en una experiencia mística que acelerará su proceso de purificación y lograrán
un paso importante en su vida espiritual y amor a Dios más fuerte y sin
comparación, si no hubieran pasado por ese encuentro Divino en su vida. Su
crecimiento espiritual, por tanto, será notablemente distinto. Es decir, en el
proceso de la batalla final de los tiempos, este acontecimiento cósmico
sobrenatural contribuirá a una gracia muy especial que el Señor Dios derramará
a todos aquellos apóstoles de estos tiempos, que hasta ahora han sido ignorados
y rebajados por el mundo y tenidos por nada; pero llegada “la hora” de salir a
dar la gran batalla como fieles discípulos de María Santísima – quien habrá de
aplastar con su talón la cabeza de la serpiente – lograrán por su sacrificio y
penitencia, vida de oración profunda y fe, maximizar sus sentidos
sobrenaturales y desarrollar una santidad especial y creciente que ya no se
detendrá hasta alcanzar el propósito de cimentar la nueva estirpe que poblará
la tierra en el reino de Cristo. Por tanto, serán hombres y mujeres de un gran
poder sobrenatural que convertirán a muchos y le darán la guerra al Anticristo.
Algunos incluso, tal y como dice
Y
al mismo tiempo, pero en sentido inverso, este encuentro cara a cara con Dios
radicalizará la conducta del hombre que, habiendo rechazado la oportunidad de
volver al camino de
Así
pues, este Aviso vendrá con toda certeza, y no es amenaza decirlo sino
constancia de lo que sucederá. ¿Cuándo ocurrirá este Aviso? Sabemos que este
Aviso ocurrirá poco tiempo después de que un Santo Padre salga “huyendo de Roma
sobre los cadáveres de sus sacerdotes”. Al mismo tiempo, también se sabe por
las profecías católicas marianas, que este Aviso ocurrirá una semana o hasta un
año antes de otro acontecimiento que se conoce como el Gran Milagro que
Dios dará al mundo para la conversión, y que permitirá a los enfermos que
asistan al lugar sanar, y a los incrédulos creer. Este Milagro, según
nuestro estudio e interpretación, y sobre todo ahora que ha muerto Juan Pablo
II y ha sido electo Benedicto XVI, por varias razones que explico en otro libro
(El Gran Aviso de Dios: Al término del Pontificado de Benedicto XVI y
después del Cisma), debe tener verificativo entre el 2011 y el 2013, por lo
que el Aviso tendría verificativo entre el Marzo del 2010 y Marzo del
2013.
Sea
lo que fuere, tal parece que las profecías esotéricas pretenden adueñarse del
Plan de Dios respecto a este Aviso, dándole un toque astrológico, energético,
evolutivo, etc. tergiversando el verdadero sentido de este acto de la
manifestación de Dios. Asimismo, no pretendemos negar que pueda haber, y de
hecho existe, una forma distinta de querer presentar el fin de un proceso, a
través de un acontecimiento que cambiará la forma de concebir el mundo y el
destino del hombre, y para ello se utiliza diferente terminología. Pero lo que
no se puede aceptar, es desplazar de esta formulación la relación personal del
hombre con Dios, su Creador y Redentor.
En
suma, la coincidencia de las profecías alusivas al año 2012 sólo hacen
referencia al término del Final de los Tiempos; a partir de entonces, y una vez
que los hombres hayan optado, a raíz del Aviso, por el camino de
En
conclusión: En diciembre del 2012, meses más, meses menos, terminará el tiempo
que Dios ha concedido a los hombres para su conversión al camino de
No
puede existir la sombra sin la luz. No puede entenderse las profecías y
enseñanzas esotéricas y ocultistas de las grandes doctrinas herméticas, New
Age, etc. si no es bajo el prisma de
Todo
lo que va a suceder en el futuro de la humanidad, donde confluye la voluntad
del hombre que se ha desviado por el mal uso de su libertad y la voluntad del
Demonio, no es otro escenario que la más vil, burda y satánica imitación del
Plan de perfección y de sabiduría que Dios ha determinado desde el principio de
los tiempos.
Que
nadie se confunda. El pecado de
Desde
el principio de los tiempos, el proyecto del Padre fue crear seres que se encontraban
prácticamente en el límite de la divinidad. Si se hubieran mantenido fieles,
como ya lo hemos explicado, el hombre hubiera participado total y plenamente de
la misma Vida Divina, sin ningún tipo de cortapisa o limitación. Hubieran sido
seres perfectos, por lo que alcanzarían la maximización de todas sus facultades
naturales, preternaturales y sobrenaturales. Estaríamos en presencia de un ser supernatural,
supranatural y sobrenatural, que no son sino las expresiones de la plenitud
de los tres órdenes antes citados. Todo lo harían bien, todo lo ejecutarían
bien, todo sería perfecto. Se cumpliría así
En
estos seres se darían todas las cualidades divinas, y desde luego, serían
inmortales, eternos y divinos. Y ¿qué puede hacer un ser divino? TODO.
Ahí
entonces también se cumpliría esa Unidad clamada por Jesucristo a su Padre: “Que
todos sean Uno, como Tú, Padre, en Mí y Yo en Ti” (Jn 17, 21). Este es la
consumación total del Plan de Dios para el hombre:
Ante
este ser divino y perfecto al que estaba llamado el hombre si no hubiera
pecado, se hubiera establecido una relación mística con la naturaleza, con todo
el cosmos, con los demás y con uno mismo, por que a fin de cuentas, el mundo
primigenio salido de las manos de Dios era una Creación que daba gloria a Dios,
pues estaba en orden perfecto con el resto de la creación, particularmente con
el hombre quien era el centro. No es que el mundo sea Dios, pero merece toda
Del
mismo modo, toda la naturaleza material y animal también estarían en perfecta
armonía con el hombre y él tendría plena autoridad sobre ella; la sometería
para que también ésta diera gloria a Dios. Todo pues en perfecto orden, armonía,
todo lleno del conocimiento del Amor de Dios, el mundo interior y exterior; los
animales ordenados a su fin, sin daño ni destrucción alguna. Viviendo en paz
todos los hombres, en armonía plena con su Creador y en contacto con el Verbo
Humanado que no tendría por qué haber sufrido ni muerto en una cruz, pues no
había pecado alguno que reparar.
Los
hombres trabajarían para gloria de Dios, pero sin fatiga ni dolor. Los campos
darían su fruto, la tierra sus productos y nadie trabajaría en vano. No habría
enfermedades ni llantos ni sufrimientos. Y una vez que el hombre cumpliera su
cometido en la tierra, sin pasar por la muerte, pasaría del Paraíso terrenal al
Paraíso celestial.
Pero
este plan, repito, no se cumplió al principio, pues el pecado trajo el desorden,
el dolor, el sufrimiento, la confusión, la oscuridad, y la muerte. No obstante,
Dios esperó pacientemente que el hombre volviera a Él, recuperara lo que Él le
había dado, restituyera lo que había perdido, y de hecho hubo algunos hombres
que caminaron por esa vía; pero la inmensa mayoría se apartó más y más de su
Creador. Satanás los hizo sus esclavos y empezó a tejer su obra maligna de
suplantar la obra de Dios y de remedar el Reino de Cristo.
Y
fue tal la maldad y atrocidad humana que Dios, ya lo hemos repetido, se
arrepintió de crear al hombre y decidió exterminarlo de sobre la haz de la
tierra, salvo unos elegidos que sí estaban dispuestos a cumplir
Y
llegó
Y
ahora hemos llegado al Final de los Tiempos. Estos dos mil años son los últimos
tiempos que Dios le da a las naciones para que se conviertan. Al final de los
mismos, o sea ahora, y antes de que el Rey venga a tomar posesión de su Reino –
que le prometió su Padre en heredad, según las palabras del Ángel Gabriel a
María cuando le anuncia que dará a luz un hijo que será hijo del Altísimo y que
se le dará el trono de David Su Padre y reinará eternamente en
¿Qué
va a suceder en concreto en ese Reino? Pues precisamente en esta época, que ya
está a las puertas, se van a cumplir todas las profecías que quedaron suspensas
desde el principio de los tiempos para que tengan ahora plena realización, pues
como dice Pablo: “Dios ha querido ahora darnos a conocer el misterio de su
voluntad (…) lo que Él se propuso desde un principio: hacer que todo, lo de los
cielos y lo de la tierra, quede restaurado en Cristo, bajo su jerarquía
soberana” (Ef 1, 9 – 10). Y confirma el profeta Zacarías: “Y reinará
Yahvé sobre toda la tierra y Yahvé será único y único Su Nombre” (14, 9). Y
la creación entera también se transformará pues, “en efecto fue sometida a
la vanidad, no espontáneamente, sino por aquél que la sometió, en la esperanza
de ser liberada de la servidumbre de la corrupción, para participar de la
gloriosa libertad de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera
gime hasta el presente y sufre dolores de parto” (Rom 8, 18 – 22).
Pero
en este Reino de Cristo, el principal y más importante beneficiado será el
hombre, pero no todos, ni muchos, sino aquellos que desde el principio de los
tiempos hasta los días de hoy “dejaron todo por el Reino”; es decir, “vendieron
lo que tenían para comprar la perla preciosa”; “perdieron su vida para
ganarla”. Y asimismo, en este tiempo de gran confusión, persecución y
tribulación para aquellos que son fieles a
De
acuerdo a
Y
junto con estos también habrá otro pequeño resto, al igual que en los tiempos
de Noé, que será escogido para iniciar la época del Reino de Cristo. Y muchos
de estos escogidos, por
Entonces,
se iniciarán los “nuevos cielos y la nueva tierra donde more
Pero
tal y como está profetizado,
En conclusión, Satanás se quiere apropiar de todo este plan maestro de Dios, y de hecho, lo hará, por permisión Divina. Es, como hemos dicho, EL PODER ENGAÑOSO QUE DIOS PERMITE. Exactamente igual, pero al revés, como un espejo opaco y sin brillo, las “profundidades de Satanás” a través del poder de las tinieblas establecerá “su reino”, utilizando a un primer remedo, engañado también por el mismo Demonio, el Anticristo, en lugar de Cristo. A los resucitados del capítulo XX del Apocalipsis, los que conformarán la “primera resurrección” y que gozarán del reino de Cristo, y que según el texto bíblico son “bienaventurado y santos por tener parte en esta resurrección”, el Demonio antepondrá a “sus resucitados”; y efectivamente, traerá a la tierra, durante ese tiempo, a muchos condenados “que merecieron participar del reino del Anticristo”, por su crueldad, por su alto nivel esotérico, para seducir mejor a los hombres y luego los regresará a los infiernos de donde salieron para nunca más abandonarlo. A los seres arrebatados o transformados - a los del rapto, según la terminología de los hermanos separados – quienes lograrán superarse espiritualmente a base de una negación total y profunda, llegando a alcanzar la divina voluntad en su ser, el Demonio antepondrá a sus avatares, a los seres del “espacio”, a los que descienden en línea directa del pasado atlante y que “contarán y probarán” convincentemente al resto de los hombres cómo fue que “crearon” al hombre, a las “hijas de los hijos de los hombres”. Será la confusión máxima, pues <