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de la bestia,
que es número de hombre, su número es 666”

El plan de Satanás comenzó a funcionar perfectamente
en la historia de la humanidad: los ocultistas practicantes de la magia negra
crearon la Misa Negra
para tratar de captar para ellos el poder oculto de la Misa Católica. Y
realmente crearon su propio crucifijo. Tomaron la cruz, la doblaron
hacia adentro en todas las cuatro esquinas, y colocaron en ella una figura de
Jesús consumida, totalmente patética, colgándolo de modo que realmente luce
como un perdedor. Llamaron a este crucifijo la "Cruz Torcida'',
y decidieron convertirla en su símbolo, en el
símbolo de los seguidores de Satán, quienes darán su respaldo a la Bestia del Apocalipsis.

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SEPTIEMBRE 2006
28-09-06
“LA GUERRA
CONTRA IRÁN MÁS CERCA”
.-
Unidades navales estadounidenses se
preparan para posibles acciones
contra
Irán
.- Washington, (PL) Unidades navales estadounidenses, encabezadas por el
portaviones USS Enterprise, se preparan en el Océano Índico para posibles
acciones contra Irán.
El contralmirante Ray Spicer, jefe de la embarcación, dijo a la prensa
durante una teleconferencia que “siempre estamos dispuestos a enfrentar todas
las eventualidades. Y es todo lo que puedo decirles”. Las declaraciones de
Spicer tienen lugar en momentos que aumentan las versiones de que Washington prepara
una acción militar contra Teherán.
Al respecto, en declaraciones que publica la revista Time, el
almirante Michael Mullen, jefe de operaciones de la armada, indicó que ordenó
una revisión de los mapas de la marina para enfrentar un bloqueo iraní al
estrecho de Ormuz.
La permanencia del Enterprise y otras naves del grupo de tarea en la zona,
cumpliendo misiones de apoyo a las agresiones contra Afganistán e Irak,
facilitarían su utilización contra Irán.
Entre los previsibles escenarios está su uso para impedir un bloqueo de las
terminales petroleras de Irak al norte del Golfo Pérsico por parte de Irán.
.- Israel rehusa servir de vanguardia
en ataque a Irán y EEUU inicia preparativos bélicos
La confrontación entre los EEUU
e Irán provocada por el problema nuclear del último no se ha mitigado, lo que
ha dado origen a las conjeturas de algunos medios de comunicación sobre la
posibilidad de que Israel, el más firme aliado de los EEUU en el Oriente
Medio, sirva de vanguardia en los ataques estadounidenses a las instalaciones
nucleares iraníes. Sin embargo, en un artículo publicado el 18 de septiembre,
la revista “Time” de EEUU sostiene que aunque Israel abriga un vehemente
deseo de destruir las instaleciones nucleares iraníes y cuenta con las
experiencias prácticas para destruir exitosamente el reactor nuclear iraní,
es muy posible que tras sopesar las ventajas y los inconvenientes, Israel
abandone esta “peligrosa intención” y sirva de “espectador” en el posible
conflicto entre los EEUU e Irán.
De acuerdo con los analistas, Israel dispone de misiles convencionales para
el lanzamiento desde la tierra y los submarinos, pero son limitados en
número. Entonces sólo le quedan los medios fiables como las bombas guiadas
instaladas en los cazas F-15 y F-16 de fabricación estadounidense. Para
alcanzar las instalaciones nucleares iraníes, los aviones israelies deberían
realizar una navegación a larga distancia y sobrepasar el espapcio aéreo de
otros países, especialmente de Irak controlado por las fuerzas militares
estadounidenses. Israel tendría que actuar con el consentimiento tácito de
EEUU. Además, con sus fuerzas armadas limitadas en número, Israel tendría que
atacar los objetos seleccionados, y esto haría solamente suspender el plan
nuclear iraní temporalmente.
Sin embargo, la fuerza aérea israelí ha realizado incesantemente el
entrenamiento especialmente destinado contra Irán, tales como el
entrenamiento de lanzar los ataques sumultáneos contra múltiples blancos.
Además Israel también está colectando informaciones electrónicas de los
países árabes a sus alrededores. Esto no significa que Israel tome la
inciativa para un ataque sorpresivo contra Irán. Lo más importante consiste
en que si Israel desencadenara enérgicas operaciones de represalia utilizando
sus armas convencionales sobre todo los misiles, al ser atacado por Irán, las
repercusiones de los países árabes podrían causar problemas insuperables para
Israel y EEUU, lo que no sólo daría lugar a una nueva carrera armamentistas sino
que también podría obligar a estos países a apoyar abiertamente a Irán en sus
esfuerzos por poseer las armas nucleares cuanto antes.
Consciente de las posibles graves consecuencias que se deriven de la
resolución del problema con la fuerza armada, Israel aboga por resolver el
problema nuclear iraní mediante las actividades deplomáticas. Israel apoya la
sanción económica que se imponga sobre Irán, en cuando sea necesario, para
obligarlo a abandonar su programa nuclear. Sin embargo, Israel no desatendería
el hecho de que Irán se encuentre a punto de poseer las armas nucleares. Si
los EEUU lanzara con sus propios esfuerzos el ataque a Irán, ¿qué resultados
daría esto? Se considera generalmente que si el ejército estadounidense
tomara la acción militar contra las instalaciones nucleares iraníes, pagaría
muy cara la victoria en el conflicto militar.
Lo que merece la atención consiste en que por el momento no hay personas que
aboguen por lanzar ataque terrestres contra Irán. De acuerdo con muchos
expertos entrevistados, si los EEUU desea impedir los esfuerzos iraníes por
dominar la técnica nuclear, el ataque aéreo será un medio más efectivo y
fiable. Actualmente un gran número de fuerzas militares estadounidenses está
llevando a cabo misiones de combate en diversos lugares del mundo y no puede
retirarse para hacer los preparativos bélicos en las cercanías de Irán. Según
las informaciones provenientes de países occidentales, hay de 18 a 30 instalaciones
nucleares en diversos lugares de Irán. Entre ellas, algunas son bases
abiertas y otras están camufladas como fábricas comunes o situadas en el
subsuelo de gran profundidad y no conocidas por el mundo exterior. Esta es la
razón por la que requieren operaciones aéreas a gran escala para destruir
cabalmente las instalaciones nucleares iraníes.
Aunque los EEUU ha declarado que hará todo lo posible por resolver el
problema nuclear iraní mediante los esfuerzos diplomáticos, no ha cesado el
despliegue de sus fuerzas armadas destinado contra Irán. Según una orden del
Pentágono, un submarino nuclear, un crucero, dos buques dragaminas y dos
buques cazaminas deben cumplir los preparativos de traslado antes del primero
de octubre. Esto demuestra que el ejército estadounidense ha comenzado su
plan inicial de cortar la vía marítima de exportación del petróleo de Irán.
Además, el ejército estadounidense ha hecho los preparativos para proteger de
las minas submarinas iraníes la vía de exportación de petróleo en el Golfo
Pérsico. Los aviones de combate de los EEUU ya están esperando la orden de la Casa Blanca para
iniciar sus ataques contra cerca de mil importantes blancos en el territorio
iraní.
Ante las instalaciones nucleares inraníes protegidas con un casco de
concreto, la Fuerza
Aérea de EEUU, protagonista en la confrontación EEUU-Irán,
se verá obligada a realizar un bombardeo en oleadas a los objetos
estratégicos programados con las armas guiadas y bombas de demolición. Además
tendrá que enviar gran número de avionescisterna a la zona del Golfo Pérsico
para cubrir la necesidad de los bombarderos estratégicos de largo alcance. Y
será necesario un gran número de helicopteros en rescate de los pilotos
estadounidenses de los aviones derribados en el territorio iraní.
Según afirmaron expertos estadounidenses, los ataques aéreos de varios días
de duración harán que el plan nuclear iraní retrocedan de dos a tres años. Si
los ataques norteamericanos son suficientemente fuertes, será posible hacer
vacilar la confianza de Irán de convertirse en un país nuclear, e incluso
hacer caer el gobierno del país. Otros analistas sostienen que esa guerra
provocará más enérgico sentimiento antiestadounidense en Irán, ayudará a
promover la unidad entre las masas populares y el gobierno iraníes en su
lucha antiestadounidense y dará origen a una nueva subida del precio de
petróleo. Los EEUU y sus aliados enfrentarán una alternativa difícil: el
ataque militar contra Irán o una “coexistencia nuclear” con el país, ¿cuál
les hará pagar más caro? ¿Existirá algún otro medio, a excepción de la
guerra, para obligar a Irán abandonar su plan nuclear?.
.-
El gasto militar mundial alcanzará previsiblemente 1,06 billones de dólares
este año, superando el récord establecido durante la Guerra Fría, informó
el viernes la agencia internacional de ayuda Oxfam. Esto representa 15 veces más que la cantidad de
ayuda que todos los países del mundo destinan al tercer mundo.
.-
El golpe de estado en Tailandia ha sido aceptado por todo el mundo
especialmente el occidental, sin cuestionarse tan solo si es lícito acabar
con la famosa democracia por la fuerza de los militares. Mal síntoma, muy mal
síntoma.
.-
El canal qatarí refleja mediante una
sencilla caricatura animada un sentimiento generalizado en el mundo musulmán.
Ratzinger aparece matando a la paloma
de la paz, que Juan Pablo II había liberado.
La ira desatada por las palabras de Benedicto XVI, en las que -citando a un
emperador bizantino- afirma que "la 'yijad' -guerra santa- del Islam
está contra Dios", sigue despertando manifestaciones desde numerosos
ámbitos.
.-

Se
prepara un cisma en la
Iglesia Católica:
Emmanuel
Milingo ha respondido hoy al Papa Benedicto XVI que no acepta la excomunión
dictada contra él y que "la devuelve al Vaticano para que sea
reconsiderada". El Vaticano anunció ayer la expulsión de la Iglesia del
polémico exorcista, cantante y arzobispo emérito (jubilado) de Lusaka
(Zambia) por haber ordenado obispos a cuatro sacerdotes estadounidenses
casados. El Papa había mostrado reiterada comprensión con el prelado, pero
éste ha acabado con la "vigilante paciencia" de la Santa Sede.
En
una rueda de prensa celebrada esta tarde en el Templo Católico Imani de
Washington, Milingo ha dado lecciones al Papa al afirmar que "la
autoridad de un obispo proviene de su consagración". "Yo fui
consagrado obispo por el Papa Juan Pablo II y he consagrado como obispos a
cuatro hombres cuya consagración es válida y lícita", ha añadido.
Milingo y el fundador del Templo Imani, Robert Stallings, han afirmado que su
propósito es "restaurar en la Iglesia Católica
el sacerdocio con matrimonio y han subrayado que el celibato ha causado
"grandes daños" a esa institución.
El
polémico arzobispo emérito hacía estas declaraciones en su primera comparecencia
pública después de que el Vaticano anunciara ayer su excomunión y la de los
cuatro sacerdotes casados que el propio Milingo ordenó obispos el pasado
domingo. Uno de ellos, Peter Brennan, de Nueva York, ha sostenido que hay en
el mundo más de 125.000 sacerdotes casados a quienes la Iglesia Católica
rechaza cuando, al mismo tiempo, encara una escasez de sacerdotes que podría
dejarla sin pastores en 20 años. "El matrimonio es un sacramento y es
una vocación más alta que el celibato", ha agregado Brennan. Éste es
lema que defiende Milingo, de 78 años, y la organización que él mismo fundó
en julio, bajo el lema de Married Priests Now! (Curas Casados !Ya!).
Bodas, exorcismos y televisiones
Su
caso ha reavivado el debate sobre el celibato en la Iglesia Católica
y la situación de los alrededor de 100.000 curas católicos que, según fuentes
religiosas, están casados. De esa cifra, unos 20.000 viven en Estados Unidos,
10.000 en Italia y 6.000 en España, según las asociaciones de sacerdotes
casados. Los sacerdotes católicos son unos 400.000, lo que supone, según las
cifras de esas asociaciones, que el 25% no respeta la norma de la Santa Sede. Milingo
saltó a la notoriedad por sus exorcismos, que atrajeron a numerosos fieles a
sus ceremonias. También grabó discos y cantó en televisiones de todo el
mundo.
Su
nombre volvió de nuevo a las primeras páginas de los diarios en mayo del
2001, al casarse en un hotel de Nueva York con la médico coreana María Sung.
La boda, oficiada por el reverendo Moon, fundador de la secta del mismo
nombre, causó un gran escándalo y puso en apuros a la Santa Sede, que
amenazó con la excomunión al prelado rebelde. Varios meses después fue
recibido por Juan Pablo II, lo que propició el retorno al redil del Vaticano
del prelado. Repudió a Sung pero en julio dijo que sigue siendo su esposa.
Sin
embargo, la ordenación de los sacerdotes estadounidenses casados fue la gota
que colmó el vaso y ayer el Vaticano anunció que Milingo quedaba excomulgado latae
sententiae, es decir automáticamente. En un comunicado, el Vaticano
manifestó que ha seguido "con viva preocupación" los pasos dados
por Milingo "con la creación de una nueva Asociación de Sacerdotes
casados, sembrando división y desconcierto entre los fieles". El
Vaticano precisó que exponentes de diferentes niveles de la Iglesia"
intentaron "en vano" contactar con Milingo para "disuadirle de
proseguir con sus acciones, que causan escándalo, sobre todo en los fieles
que han seguido su ministerio pastoral en favor de los pobres y
enfermos".
Los seguidores de
Milingo en EE UU consideran "irrelevante" la decisión
La
excomunión de Milingo es para algunos de sus seguidores en EE UU
"irrelevante", y tampoco preocupa a otros sacerdotes casados que se
dicen católicos y que no están de acuerdo con él. Para Cheryl Cavalconte, de
Rhode Island, ordenada como sacerdote católica en 1967 por el obispo Robert
Allman de Nueva York, y simpatizante de Milingo, junto con su esposo Charles,
también sacerdote, el asunto "es irrelevante". "Roma no cambiará,
y es fútil el intento de cambiar a Roma", ha dicho Cavalconte al
comentar la decisión del Vaticano.
Cheryl
y su marido Charles, que fue ordenado sacerdote antes de que ambos
contrajeran matrimonio, actualmente ofician bodas, bautismos, funerales, y
proveen asistencia religiosa en su comunidad. Para Cheryl Cavalconte,
"cuando Milingo, los obispos Peter Paul Brennan y Joseph Gouthro y
tantos otros tomamos la decisión que tomamos, nosotros nos apartamos de la
comunión de la
Iglesia Católica".
.- El 75 % de los
residentes en Bagdad quieren que los soldados de los EE.UU. se retiren.
.- El candidato favorito
para ganar la elección presidencial ecuatoriana, el izquierdista Rafael
Correa, consideró este miércoles que el mandatario estadounidense, George W.
Bush, es "extremadamente torpe" y que "compararlo con el
diablo es ofender al diablo".
"Llamar diablo a Bush es ofender
al diablo, porque éste podrá ser malvado pero es inteligente", afirmó Correa aludiendo a las afirmaciones que
emitió el presidente venezolano, Hugo Chávez, contra su par estadounidense en
el seno de la ONU la semana pasada.
Insistió en que el gobernante "es una persona extremadamente limitada
que ha hecho mucho daño a su país y al mundo".
.- Por último reproducimos un
artículo del Sr. James Petras profesor norteamericano donde se resume de modo
magistral las motivaciones posibles que se esconden tras la guerra del
Líbano:
¿Es la guerra del Líbano la preparación de la de Irán?
por James Petras*
El profesor James Petras analiza la guerra
del Líbano como un «conflicto dual», o sea, que busca a la vez destruir la
resistencia libanesa y preparar nuevas guerras contra Siria e Irán. Con esta
perspectiva, el Consejo de Seguridad de la ONU se convirtió en instrumento de
Estados Unidos y del lobby proisraelí. Las resoluciones que adoptó son una
manera de sumar un elemento coercitivo internacional a los esfuerzos del
ejército israelí con vistas a la remodelación del Gran Medio Oriente que
desea Washington.
Un análisis de las
declaraciones oficiales, los documentos y los comunicados de prensa del
gobierno israelí recogidos por sus representantes permanentes ante la
Conferencia de presidentes de grandes organizaciones judías de EE.UU.
(CPMAJO, en sus siglas en inglés) y sus seguidores, que publican artículos y
dictan conferencias en los principales medios de comunicación, revela un
esfuerzo coordinado por convencer a Estados Unidos de atacar militarmente a
Irán.
Desde mediados de la
década de 1990 los principales ideólogos proisraelíes de EE.UU. han venido
publicando documentos y manifiestos propagandísticos, que pretendían hacer
pasar por documentos de estrategia, incitando a una agresión militar conjunta
israelo-estadounidense contra Irak, Siria y, en particular, Irán [1].
Con las ruinas
todavía humeantes de los atentados del 11 de septiembre, los principales
ideólogos pro israelíes, el senador Joe Lieberman y el vicesecretario de
Defensa Paul Wolfowitz, instaban a Washington a que atacase a Irán mediante
acciones simultáneas consecutivas.
Persiguiendo las
prioridades regionales de Israel, sus representantes en el gobierno de
Estados Unidos, en el Pentágono (Wolfowitz, Feith y Shulsky), en el Consejo
Nacional de Seguridad (Abrams), en el gabinete del vicepresidente (Libby) y
en el gabinete presidencial (Frum, redactor de los discursos del presidente),
falsificaron informes secretos, diseñaron la campaña propagandística (Guerra
contra el Terror, Eje del Mal) y planearon la guerra contra Irak, mientras el
lobby judío obtenía la aquiescencia casi general del Congreso.
A continuación
consiguieron el boicot estadounidense a Siria y el apoyo a la expropiación,
la anexión y el asentamiento en tierra palestina de Cisjordania, a la vez que
la destrucción de la Franja de Gaza. Aun cuando la invasión no llegó a
conseguir el control de Irak, los representantes de Israel en el Gobierno
estadounidense consiguieron destruir la sociedad y el Estado iraquíes, y su
capacidad de apoyo a la resistencia palestina, aumentando con ello el poder
regional de Israel (a un coste altísimo, no obstante, para Estados Unidos.)
Incluso en plena
guerra de EE.UU. contra Irak; incluso después de sufrir 20,000 bajas, entre
muertos y heridos; incluso cuando la factura de la guerra asciende a 430,000
millones de dólares; incluso en una situación en que las tropas de tierra
apenas alcanzan a cubrir el territorio; incluso en estas circunstancias, los
representantes de Israel en el Gobierno y en el Congreso estadounidenses,
junto al inevitable lobby pro israelí, han seguido presionando para lanzar un
ataque «preventivo» sobre Irán.
En el seno del
Gobierno estadounidense, los representantes de Israel se encontraron ante
algunas objeciones por parte del Departamento de Estado y de determinados
militares en activo a un eventual ataque de este tipo:
1.
Un ataque a Irán llevaría a una invasión a gran escala de las fronteras de
Irak que pondría en peligro la precaria situación de las tropas estadounidenses
en este país;
2.
Hezbollah, Siria y otros aliados iraníes reaccionarían probablemente en
solidaridad con Irán y lanzarían represalias contra clientes de Estados
Unidos en Líbano, los Estados del Golfo y otros lugares de Oriente Próximo;
3.
Un ataque aislaría totalmente a Estados Unidos de sus aliados europeos,
árabes y asiáticos, con lo que EE.UU. se vería obligado a asumir toda el
costo humano y material de la guerra;
4.
Irán podría bloquear el estrecho de Ormuz, impidiendo el paso del crudo a
Europa y Asia.
La Preparación para la guerra
En respuesta, los
representantes de Israel en EE.UU. formularon una serie de políticas
encaminadas a obviar dichas objeciones.
En primer lugar,
ellos, junto con los servicios secretos de Israel y sus colaboradores
libaneses, y con la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas, dominado por EE.UU., consiguieron incriminar a Siria como país autor
del asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Baha’eddin Al-Hariri el 14
de febrero de 2005 basándose en la retractación de un único y perjuro
«testigo». Con ello, EE.UU. y la ONU forzaron a Siria a retirar sus fuerzas
de Líbano, con lo que esperaban aislar a Hezbollah y otros movimientos
anticoloniales y antiimperialistas. Una vez Siria fuera de Líbano, EE.UU.
consiguió instalar, con el visto bueno de Israel, un gobierno satélite en
Beirut, cuya influencia real, sin embargo, se limitaba a la zona central y
septentrional del país. Hezbollah siguió siendo la fuerza dominante en el
Líbano meridional y gran parte de la zona sur de Beirut, inexpugnable a
cualquier maquinación militar emanada de Beirut.
En 2004, EE.UU. y
Francia patrocinaron conjuntamente la resolución 1559 de la ONU que exigía la
disolución y el desarme de todas las milicias, libanesas o no. Esta
extraordinaria intromisión por parte del Consejo de Seguridad en los asuntos
internos de Líbano fue, claramente, parte de la organización de la invasión
de 2006.
Washington, en
coordinación con Israel, continuó con su táctica de despiece, apartando a
todos los oponentes, reales o potenciales, de su control absoluto de la región. Al aislar a
Siria, destruir Gaza y «rodear» a Hezbollah (o así lo creían), estaban
convencidos de que se aproximaban al aislamiento de Irán. Con el fin de
instalar a un gobierno títere de nuevo cuño, en junio de 2006 Israel procedió
a invadir y demoler Gaza, y a arrestar a los líderes políticos de Hamas.
Ese mismo mes, el
asesor presidencial para Asuntos de Oriente Próximo, Elliot Abrams, en estrecho
contacto con el alto mando militar israelí, dio luz verde a la invasión de
Líbano, con el fin de destruir a Hezbollah y dar un paso más hacia el
objetivo estratégico de aislar a Irán y superar los temores de los militares
estadounidenses a las represalias por un bombardeo preventivo de Irán.
Paralelamente a la
invasión de Líbano y Gaza, coordinada entre EE.UU. e Israel, Washington y el
lobby judío se ocupaban del frente diplomático, intentando conseguir la
aprobación de la ONU a un boicot multilateral a Irán por su legal programa de
enriquecimiento de uranio. En el caso de Gaza, el lobby judío consiguió el
apoyo unánime de la Casa
Blanca, del Congreso y de los medios de comunicación al
ponerle a Hamas, movimiento electoral, la etiqueta de organización
«terrorista».
Paradójicamente, el
presidente Bush dio su apoyo a las «elecciones libres» en los territorios
palestino, así como a la decisión de Hamas de presentarse a las elecciones.
Después del reconocimiento de Bush de la naturaleza «libre y democrática» del
proceso electoral en Palestina, el lobby presionó al Congreso y a la Casa Blanca a fin de
cortar toda ayuda y todo contacto con el gobierno de Hamas, democráticamente
elegido. A su vez, la
Casa Blanca presionó a la Unión Europea para
que adoptase una posición similar. Israel bloqueó todas las rutas comerciales
y se negó a entregar al nuevo Gobierno palestino los impuestos que les
correspondían. Israel actuó con el fin de asfixiar la economía palestina
mientras que el lobby judío conseguía el apoyo de EE.UU. a las políticas de
Israel.
En sus seis meses de
criminal campaña, Israel llevó sus incursiones armadas en Gaza y Cisjordania
hasta el homicidio deliberado de civiles, familias y niños cuando
participaban en actividades tan inocentes como una merienda en la playa. Estas
grotescas provocaciones israelíes tenían por objetivo llevar a Hamas, un
gobierno democráticamente elegido, a terminar con su alto el fuego
unilateral, proclamado 17 meses antes.
Un ataque palestino
destinado a inutilizar un emplazamiento de tanques israelí cercano a la
frontera de Gaza y la captura de un soldado israelí sirvieron de pretexto
para la invasión a gran escala de Gaza. El Gobierno israelí ordenó la
destrucción sistemática de la mayor parte de la infraestructura vital de la
zona: sistemas de tratamiento de aguas, plantas eléctricas, sistemas de
alcantarillado, carreteras, puentes, hospitales y escuelas, a la vez que
arrestaba a los líderes electos de la Autoridad Palestina,
tanto de la rama ejecutiva como de la legislativa. Israel
mató a más de 250 palestinos en los primeros dos meses de su campaña «Lluvia
de verano» contra Gaza e hirió a más de 5,000 personas («en su mayor parte
civiles») [2]. Tras la debacle de Líbano, Israel
lanzó una campaña masiva de «búsqueda y destrucción».
El lobby silenció
toda voz discrepante y consiguió un respaldo casi unánime del Congreso y del
Gobierno a las políticas de Israel en Gaza. El estrangulamiento de Gaza por
parte de Israel debilitó toda oposición palestina a un ataque preventivo
contra Irán.
Si bien la invasión
militar israelí no consiguió destruir Hezbollah, el lobby se apuntó una
victoria diplomática de gran envergadura con la aprobación de la Resolución
1701 de Naciones Unidas sobre un «alto el fuego». Dicha Resolución es una
copia textual de los objetivos estratégicos israelíes de destrucción de
Hezbollah, división de Líbano, obtención de la supremacía militar en Líbano y
aislamiento de Irán.
La aprobación de la
resolución siguió los diferentes pasos del clásico proceso: Israel estableció
sus condiciones, el lobby organizó su aparato a fin de presionar al Congreso
y a la Casa Blanca,
y Washington la presentó al Consejo de Seguridad y presionó a sus miembros
para que la aprobasen.
La resolución fue aprobada y a continuación se puso en
marcha el proceso militar, económico y diplomático, con Kofi Annan como adelantado
de esta estrategia israelo-estadounidense.
Decir que la
Resolución de alto el fuego es tendenciosa y sesgada en favor de Israel es
quedarse corto. El problema reside en los propios términos y premisas de la resolución. Israel
invadió Líbano. El derecho internacional considera que un país que invade
otro, destruye toda su infraestructura civil y 15 000 hogares, y mata a más
de 1 100 de sus ciudadanos es el agresor. Se debe establecer una «zona
parachoques» o región desmilitarizada dentro de las fronteras del país
agresor, a saber, una zona de 20 kilómetros dentro de la frontera israelí.
Ésta es la práctica
común para con Estados con un largo historial de intervenciones militares
dentro de los Estados vecinos. Éste es especialmente el caso dado que Israel
inició el bombardeo de Líbano e Israel invadió Líbano, y no viceversa. En vez
de ello la resolución aprobada por Naciones Unidas obliga a ocupar territorio
libanés y a eliminar su primera línea de defensa nacional - a saber, el
complejo de búnkeres y túneles subterráneos que Hezbollah y la resistencia
libanesa organizaron como una defensa civil contra los ataques de las bombas,
misiles, artillería e infantería invasora israelí.
En segundo lugar, la
Resolución de Naciones Unidas hace un llamamiento al desplazamiento,
disolución y desarme de los defensores (Hezbollah) del país invadido en vez
de los invasores (las Fuerzas de Defensa (sic) Israelíes, IDF en sus términos
en inglés). En la línea de la estrategia israelí, esta propuesta pretendía
conseguir por medio de los «cascos azules» de la ONU lo que las Fuerzas de
Defensa Israelíes no fueron capaces de realizar.
En tercer lugar,
mientras que la resolución proponía que Hezbollah tenía que ser obligada a
desarmarse o, al menos a «esconder» sus armas, el armamento israelí, sus
soldados de ocupación y vuelos rasantes continuaron sobre el lugar en Líbano,
preparados para atacar y bombardear, y ansiosos por hacerlo, a la resistencia
libanesa, como su primer ministro y el ministro de Defensa declararon
públicamente (y practicaron en varias ocasiones).
En cuarto lugar,
mientras Hezbollah accedía al alto el fuego, Israel no. Israel mantuvo su
bloqueo terrestre y aéreo, lo que según el derecho internacional constituyen
actos de guerra, y mantiene su «derecho» a enviar libremente a Líbano
comandos y equipos de asesinatos. Naciones Unidas y Kofi Annan no han
denunciado el incumplimiento de la Resolución por parte de Israel. Por su
parte, Estados Unidos, ha apoyado este incumplimiento por parte de Israel.
En quinto lugar, las
Naciones Unidas han propuesto, por insistencia de Israel, que soldados
libaneses patrullen la frontera, den caza y destruyan las armas y los
activistas de Hezbollah, con lo que esperan provocar una guerra civil y
dividir Líbano en un Estado fragmentado y disfuncional, en vez del gobierno
de coalición (que incluye a Hezbollah) que existía antes, durante y después
de la invasión israelí. En respuesta Hezbollah no se ha desarmado aunque ha
accedido a que sus combatientes lleven armas visibles en público. Hezbollah
no ha opuesto resistencia a que haya soldados libaneses en la frontera con
Israel; aun más, ha confraternizado con ellos.
En esta Resolución de
alto el fuego, perversa como ninguna otra, el agresor (Israel) conserva sus
armas, su ocupación del territorio, del aire y del mar libanés, e incrementa
la compra de armas ofensivas. El lobby judío empuja a Estados Unidos y a las
Naciones Unidas a rodear a Hezbollah, controlar la frontera libanesa con
Siria (y perder, por lo tanto, soberanía) y a detener el flujo de cualquier
arma defensiva para reponer las empleadas en defender el país de los
invasores israelíes.
La Resolución
israelo-estadounidense-onusiana está diseñada para aislar la resistencia
libanesa de Siria e Irán y debilitar toda solidaridad árabe común en el
momento en que Irán y Siria sean atacados.
Kofi «El Recadero»
Annan, nominalmente Secretario General de Naciones Unidas pero conocido por
quienes trabajan en este organismo como el mensajero de Washington –y, por lo
tanto, del lobby judío— fue a Oriente Próximo en misión de paz. Su objetivo
no era abrir negociaciones sobre el intercambio de prisioneros entre
Líbano-Hezbollah e Israel, sino asegurar una liberación unilateral de los
prisioneros de guerra israelíes capturados.
Nunca, en ningún momento,
mencionó las demandas clave de los libaneses, que eran la liberación de los
1,000 civiles y combatientes libaneses encarcelados ilegalmente y que están
sufriendo en las cárceles israelíes, muchos de los cuales han permanecido
encarcelados sin cargo o sin juicio durante años.
El único asunto que
para Annan había que discutir era articular las demandas israelíes de
liberación de sus prisioneros. Cuando Siria accedió a trabajar con Annan en
una liberación recíproca negociada de prisioneros libaneses e israelíes, e
Israel rechazó la oferta, Annan se negó a criticar la intransigencia israelí
y siguió expresando su demanda de una liberación incondicional y unilateral
de prisioneros.
Está claro que Israel
y el lobby judío-estadounidense están tratando de aprovechar la Resolución de
alto el fuego, tan favorable a Israel, y su implementación, para ampliar y
ahondar sus intromisiones en la política libanesa, controlar su política de
seguridad y socavar su soberanía comprando a sectores de la elite beirutí con
«ayuda para la reconstrucción» mientras mantienen a Israel en pie de guerra
dentro, alrededor y sobre Líbano.
El acuerdo de «alto
el fuego» es, en efecto, una «ratonera» que ofrece la ayuda de los donantes
(el queso) al débil y vacilante régimen de Beirut (particularmente a sus
sectores derechistas, pro occidentales) y la trampa de acero de un cerco por
tierra, mar y aire, y de ataques militares por parte de israelíes y de
colaboradores de Naciones Unidas a un desarmado Hezbollah.
El lobby judío
consiguió un apoyo al 100% de la Casa Blanca y del Congreso del Estados Unidos a
que Israel continuara con el bloqueo de Líbano por aire y mar, y a sus
demandas de desarmar y destruir Hezbollah como condiciones para retirarse de
su ocupación territorial de Líbano.
Peor aún, a medida
que las Naciones Unidas inician su ocupación de Líbano e Israel mantiene su
presencia militar, Tel Aviv reinterpreta el alto el fuego para reforzar su
posición avanzada dentro de Líbano. Israel exige la liberación de sus dos
prisioneros de guerra, la destrucción de Hezbollah antes de pensar en acabar
con su ocupación y bloqueo. Antes de conformar los términos del acuerdo y de
retirar sus propias tropas, Israel insiste en que soldados de las Naciones
Unidas controlen la frontera siria.
No se hace mención a
patrullas de las Naciones Unidas en las fronteras de Israel con Gaza que
Israel cruza a diario cuando va a matar y asesinar palestinos. En otras
palabras, mientras Naciones Unidas mina la postura de la resistencia libanesa
y fortalece al ejército israelí, Israel ni negocia ni corresponde en
reciprocidad [sino que] añade demandas nuevas y más exigentes. Todo esto es
apoyado por el lobby judío y sus altos funcionarios en el Ejecutivo y el
Congreso estadounidense. El propósito de esta compleja maniobra de las
Naciones Unidas es neutralizar toda oposición libanesa al aumento de las
agresiones israelo-estadounidense contra Irán.
Diplomacia de confrontación y guerra
De forma paralela y
convergente con la «estrategia de la ratonera» en Líbano, Estados Unidos, con
el poderoso impulso del lobby judío, ha presionado para conseguir el apoyo
del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a una serie de medidas
diplomáticas y sanciones económicas contra Irán.
El Consejo de
Seguridad de Naciones Unidas inducido por Estados Unidos y Europa está
haciendo demandas que están en completa contradicción con el Tratado de No
Proliferación, que permite en cualquier momento a todos los países del mundo
enriquecer uranio para usos pacíficos, y de este modo está provocando una
confrontación con Irán. Estas ilegales e impertinentes demandas no tienen en
absoluto base legal ni de hecho: según el Organismo Internacional de Energía
Atómica no hay pruebas de que Irán esté construyendo un arma nuclear.
Estados Unidos ha
adoptado una estrategia paulatina de preparación de una guerra preventiva
contra Irán, a fin de minimizar su aislamiento (el de Estados Unidos), el
enorme coste económico y en vidas humanas, y la posibilidad de represalias.
Washington ha preparado una resolución que imponga sanciones económicas y que
limite los desplazamientos y las inversiones iraníes.
Una vez instaurado el
principio de las sanciones económicas, Washington puede presionar más
fácilmente para añadir otras cuestiones, como sanciones comerciales, restricciones
al tráfico comercial marítimo y congelación de los activos exteriores. Una
vez asegurado el aislamiento económico multilateral de Irán, Washington puede
emprender su ataque militar aéreo con menor oposición y mayor aquiescencia de
Europa y sus clientes de Oriente Próximo.
De Irak, Hezbollah y Hamas y Irán: ¿otra estrategia fallida?
Los representantes
israelíes en el Gobierno de Estados Unidos contemplaron en su momento la
guerra contra Irak como un ensayo general para un ataque a Irán y como parte de
una serie triunfal de conquistas militares que hicieran del Golfo Pérsico un
patio trasero israelo-estadounidense. Junto a la guerra contra Irak, el lobby
presionó al Congreso estadounidense para que aprobase medidas de boicot a
Siria, otro objetivo de la estrategia general de Israel y su lobby.
Líbano, especialmente
la resistencia nacional dirigida por Hezbollah, es una pieza clave de la
estrategia conjunta israelo-estadounidense contra Irak. El Líbano meridional
bajo control de Hezbollah y Hamas en Gaza, otro aliado potencial de Irán, han
sido por consiguiente un objetivo de aislamiento diplomático por mediación de
las Naciones Unidas, y a la vez un objetivo de destrucción física. Cada
guerra de Estados Unidos e Israel tiene un fin inmediato –el debilitamiento
de un adversario— a la vez que, más importante, forma parte de la preparación
de un gran ataque sobre Irán.
Estas guerras de
«doble uso» son concebidas para debilitar y destruir a adversarios de los
planes de dominación regional israelo-estadounidenses, y a la vez instalar
bases militares, cercar geográficamente y presionar económicamente, todo ello
con miras al ataque final contra Irán.
Las fichas de dominó caen del lado equivocado
No obstante, el lobby
y los arquitectos israelíes de estas guerras en serie han cosechado algunos
fracasos importantes, junto a las victorias, en su camino hacia Teherán.
Tuvieron éxito en la
destrucción del gobierno nacionalista laico de Saddam Hussein y en la
destrucción total del potencial económico y militar de Irak. No obstante, se
hallan ante una insurgencia inesperada y de gran alcance que tiene fijados
sobre el terreno a decenas de miles de militares estadounidenses y que agotan
sus reservas, imponen unos costes financieros enormes y socavan el apoyo
público a esa guerra y a cualquier otra nueva invasión que proponga el lobby
israelí.
El intento del lobby
judío de expulsar, mediante elecciones, a Yaser Arafat e imponer un gobierno
satélite opuesto a Irán y a Hezbollah tuvo un resultado inesperado:
Las elecciones fueron
ganadas por Hamas, movimiento nacional anticolonial, a raíz de lo cual Israel
decidió volver a su programa de matanzas y ataques militares directos con el
fin de diezmar la oposición al plan general para el Oriente Próximo.
El empeño por
erradicar a Hezbollah de Líbano meridional consiguió causar graves daños al
país y acabar con la vida de centenares de civiles, pero fracasó en su
principal objetivo de aclarar el camino a un ataque sin réplica contra Irán.
Si bien Israel
fracasó militarmente, el lobby y sus clientes del Congreso y el Gobierno
estadounidenses consiguieron imponer sus objetivos políticos conjuntos en la infame Resolución
1701, por intermedio de las Naciones unidas y del ejército libanés. No
obstante, la Resolución, a la vez que impone algunas restricciones
importantes, sigue siendo fuertemente contestada: Hezbollah rechaza
desarmarse, el ejército libanés (chiíta en un 40%) confraterniza con
Hezbollah y no le es hostil, y las tropas de las Naciones Unidas no tienen
intención alguna de desempeñar el papel de fuerzas de choque de Israel y
provocar un nuevo ataque contra Hezbollah, especialmente después del
asesinato deliberado de varios «cascos azules» por parte de Israel.
La estrategia
diplomática del lobby judío y de EE.UU. de imponer sanciones a Irán, ha
amarrado el apoyo europeo en lo que respecta a determinados asuntos menores,
pero no ha conseguido el apoyo de Rusia y China a un embargo a gran escala.
China está actualmente negociando un acuerdo con Irán relativo al proceso de
enriquecimiento del uranio que puede socavar la «diplomacia de guerra» de
EE.UU. en su totalidad.
Ante esta serie de
obstáculos militares y diplomáticos, el lobby judío no cesa ni desiste en su
empeño. En cambio, está lanzado en una nueva campaña de excitación bélica en
EE.UU. por mediación de «sionófilos» ultramilitantes como el embajador de
EE.UU. ante la ONU, John Bolton, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld,
el vicepresidente Dick Cheney, el presidente George W. Bush y, por supuesto,
el inimitable «Asesor jefe para asuntos de Oriente Próximo» Elliot Abrams.
La posición común es dejar de lado todos los asuntos fallidos e ilusorios y
todas las propuestas diplomáticas y basar en una cuestión ideológica el
ataque a Irán que se avecina: el nuevo combate entre la democracia y el
fascismo islámico.
Para el Gobierno
israelí, un ataque preventivo de EE.UU. contra Teherán se consideraría como
un debilitamiento de otro oponente a la dominación regional israelí. Para
EE.UU., sería la apertura de las compuertas de la insurgencia hacia Irak y
más allá, lo que conduciría a dos, tres, muchos Iraks. En algún momento, esta
estrategia se volverá contra sus autores. Al sacrificar un número inaudito de
vidas estadounidenses al servicio de una potencia extranjera, el lobby judío
y sus defensores políticos del Congreso de EE.UU. entrarán en la historia
como traidores a nuestros más altos ideales en tanto que país libre e
independiente.
A falta de asegurarse
un ataque de EE.UU. contra Irán, Israel está acelerando sin reposo sus planes
de guerra contra Irán y Siria. Una vez más, su lobby ha montado una campaña
de propaganda masiva y sostenida según la cual el presidente de Irán, Mahmud
Ahmadinejad, habría declarado en un discurs presidente de Irán, Mahmud
Ahmadinejad, habría declarado en un discurso, en octubre de 2005, que «Israel
debe ser borrado del mapa».
El lobby ha
falsificado totalmente la traducción al inglés, toda vez que el presidente
iraní nunca utilizó el término «borrar» ni el término «mapa». Lo que en
realidad dijo fue: «Ese régimen que ocupa Jerusalén debe desaparecer de los
anales de la historia».
No cabe duda de que
se refería a un poder que ocupa ilegalmente una ciudad por conquista militar,
que reduce a sus propios ciudadanos árabes a la discriminación y la pobreza,
y que coloniza los territorios ocupados. En otras palabras, pide la
desaparición de un régimen racista y colonial, no la destrucción o expulsión
de los judíos en Israel.
Estas y otras «malas
traducciones» deliberadas son parte de los esfuerzos del lobby por fomentar
el oprobio mundial contra Irán y estigmatizar a este país con las peores
características de los que «niegan el Holocausto», y así presentar el ataque
de Israel como una acción dirigida a un «Estado delincuente»
islámico-fascista.
De enero a marzo de
2006, el alto mando israelí puso manos a la obra con sus planes de guerra
para atacar Irán, que luego aplazó temporalmente para permitir a Washington
desarrollar iniciativas diplomáticas. En septiembre, el Times de Londres
(3.9.2006) informaba que «Israel está preparándose para una eventual guerra
con Irán y Siria». Con arreglo a fuentes políticas y militares israelíes, «El
reto que plantean Irán y Siria ocupa el primer lugar en la agenda israelí de
defensa (sic).»
21-09-06
“CHÁVEZ CALIFICA A BUSH COMO
(EL DIABLO) ANTE LA ASAMBLEA DE LA
ONU”
.- NACIONES UNIDAS -- El
pueblo estadounidense tiene "al diablo en casa", dijo el miércoles el
presidente de Venezuela Hugo Chávez en referencia a su homólogo
estadounidense George W. Bush, señalando que un día después de su presencia
en el recinto, todavía "huele a azufre".
Armado con un libro de Noam Chomsky -"Hegemonía y Supervivencia"-,
Chávez centró la mayoría de su discurso ante la Asamblea General
de Naciones Unidas en criticar al gobierno de Estados Unidos y su política
internacional.
"La pretensión hegemónica del
imperio americano pone en riesgo la supervivencia de la especie humana", advirtió Chávez, un enemigo declarado del gobierno
estadounidense.
El mandatario invitó a los presentes a leer el libro del intelectual y
lingüista Chomsky, uno de los más famosos disidentes de Estados Unidos, ya
que "la amenaza la tienen en su propia casa. El diablo está en
casa".
"Ayer vino el diablo aquí", dijo
Chávez en referencia a la presencia de Bush la víspera en la tarima de la Asamblea General
desde la que hablan los líderes mundiales. "En este mismo lugar huele a
azufre todavía".
Chávez continuó con su guerra verbal contra Bush y su gobierno, a quienes
acusa de creerse los dueños del mundo.
"Hacemos un llamado al pueblo de Estados Unidos y al mundo para detener
esta amenaza, que es como la espada de Damocles", dijo el mandatario
venezolano.
El principal asiento estadounidense en el salón de la asamblea permaneció
vacío mientras Chávez hablaba. Pero había un "joven tomando
apuntes" allí, como suele hacerse "cuando hablan gobiernos como
ese", señaló John Bolton, embajador estadounidense ante la ONU.
Bolton dijo a The Associated Press que Chávez tenía derecho a dar su opinión,
y consideró que era "una lástima que el pueblo de Venezuela no tenga
libertad de expresión".
"No voy a comentar al respecto, porque sus afirmaciones simplemente no
merecen una respuesta", afirmó Bolton. "La gente seria puede
escuchar lo que él tenía que decir, y si lo hacen lo rechazarán".
En su discurso del año pasado, Chávez mantuvo un tono de confrontación contra
Washington, pero no utilizó el término de "diablo" para definir a
Bush, al que lo ha tildado anteriormente de "asesino, genocida... un
verdadero loco, una verdadera amenaza para este mundo".
Dijo que la comunidad internacional debe impedir la propagación de la
hegemonía estadounidense y modelo de democracia, "impuesto a bombazos,
invasiones y cañonazos".
Acusó a Washington de tildar de extremistas a todos aquellos que no comulgan
con sus políticas internacionales y económicas.
"No es que seamos extremistas, lo que pasa es que el mundo está
desesperado", señaló el líder venezolano.
"Yanquis, go
home", dijo Chávez que sería la frase que le dirían a Washington los
pueblos de Afganistán e Irak, entre otros, si pudieran hablar.
"Yo tengo la impresión, señor dictador imperialista (en referencia a
Bush), que usted va a vivir el resto de sus días como una pesadilla, porque
por donde quiera que vea, vamos a surgir nosotros, los que luchamos contra el
imperialismo norteamericano", agregó.
Chávez ha acusado públicamente a funcionarios del gobierno estadounidense de
estar apoyando a grupos opositores, quienes dice conspiran para derrocarlo o
asesinarlo. El gobierno estadounidense ha rechazado estas versiones.
La amistad de Chávez con el líder cubano Fidel Castro o el mandatario iraní
Mahmoud Ahmadinejad ha sido criticada por Washington. Estas amistades, así
como las críticas de Chávez a las políticas de libre mercado impulsadas por
su mayor comprador de petróleo, Estados Unidos, han generado tensiones entre
ambos países.
El presidente se mostró indignado por las muertes de civiles en la reciente
guerra entre Israel y las guerrillas de Jezbolá. Explicó que se trató de un
fuego imperialista, fuego asesino y fuego genocida del imperio estadounidense
y el de Israel.
Hacia el final de su discurso de más de 20 minutos -el límite es de 15-,
renovó su propuesta del año pasado de re fundar a la ONU.
Pidió la expansión del Consejo de Seguridad tanto en la categoría de miembros
permanentes como no permanentes; la aplicación de métodos eficaces, de
atención y resolución de conflictos; la supresión inmediata del
"mecanismo antidemocrático" del veto en las decisiones del consejo
de seguridad y fortalecer el papel del secretario general de la ONU.
Hizo un llamado a los miembros de la Asamblea General
a apoyar la candidatura de Venezuela al Consejo de Seguridad de la ONU y
acusó a Estados Unidos de haber iniciado una campaña para descarrilar esa
opción.
"El imperio le tiene miedo a la verdad, a las voces
independientes", comentó.
Se despidió recordando que seguía oliendo a azufre en la tribuna de la
Asamblea, "pero Dios está con nosotros".
EDITORIAL. Para muchos
Cháves es un extremista, para nosotros es el único líder mundial que tiene
agallas para llamar al pan pan y al vino vino, el único que es capaz de
hablar de paz de verdad y el único que ve claro que la política de EE.UU.
apoyado por sus incondicionales de siempre pone en peligro la continuación de
la especie humana, además cuendo dice que Dios está de su lado es cierto,
Dios solo está al lado del que ama al prójimo no del que lo mata por una u
otra razón, y por ahora Venezuela no ha invadido ninguna nación y los EE.UU.
ya llevan dos, más Irán que está al caer. ¿Cuándo?, cuando se acaben de
desplegar los soldados de la ONU en la frontera entre Líbano y Israel,
entonces Israel estará a salvo de los ataques de Hes-Bolá y podrá atacar con
bombas nucleares tácticas Irán.
Sostenemos en este portal
sobre profecías que la Tercera
Guerra Mundial empezó con el auto
atentado del 11-S, siguió con la guerra de Afganistán, donde por cierto la producción
de heroína se ha multiplicado por 10 desde la guerra de Bush, siguió con la
invasión de Irak, con todo el desastre a todos los niveles que esta guerra ha
engendrado y seguirá con la guerra de Irán. Es a partir de ese momento cuando
todos notaremos los efectos de esta guerra, que recuerden según Nostradamus
durará 25 años.
¿Quién ataca a quién?, ¿el
Islam ataca el cristianismo o los mal llamados cristianos (léase Bush y sus
aguerridos soldados) atacan a los musulmanes?. Esa es la cuestión que moverá
al levantamiento de mil millones de musulmanes en una nueva cruzada en pleno
siglo XXI.
19-09-06
“EL PAPA, EL HOMBRE MÁS INTELIGENTE DE LA IGLESIA,
ENCIENDE EL ISLAM”

.- Las palabras del Papa
Benedicto XVI que han levantado al mundo islámico son estas: “MUÉSTRENME QUÉ TRAJO DE NUEVO MAHOMA Y
SOLO ENCONTRARÁN COSAS MALVADAS E INHUMANAS, COMO SU ORDEN DE DIFUNDIR CON LA ESPADA LA FE QUE PROFESABA”.
.- "Muéstrenme qué
trajo de nuevo Mahoma y sólo encontrarán cosas malvadas e inhumanas, como su
orden de difundir con la espada la fe que profesaba".Fue esta la
frase que ha desatado el enojo en el mundo musulmán. Justo que Juan XXIII
lucho por años para superar las antiguas diferencias y recelos entre
musulmanes y católicos, viene pues Benedicto XVI a romper la tradición
incluso de su nombre, ya que Benedicto XV fue
un Papa que trabajó mucho por un acuerdo de Paz en la primera guerra
mundial. Estas palabras innecesarias Ratzinger las tomó de un emperador de la
edad media de Constantinopla, ¿para qué citar a los que vivían en antiguas e
innecesarias guerras? Lamentables palabras de un Papa, lamentables. Pero
entendibles para los que sospechan que Éste es un Papa Negro.
EDITORIAL. Antes de las
palabras del Papa la guerra era entre los EEUU y los grupos fundamentalistas
islámicos, ahora es entre los musulmanes y los cristianos, o sea hasta la
señora de la esquina tendrá miedo.
Este papa es el hombre más
inteligente de la iglesia y no es casualidad lo que ha dicho. Sabe que las
guerras mesiánicas son inevitables y está aglomerando al rebaño.
Toda
la información anterior en la sección
NOTICIAS ANTERIORES en nuestra web www.thesecretofthestars.com
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