El Evangelio dice
claramente que, cuando Jesucristo murió, fue bajado del madero, envuelto en una
sábana blanca de lino, y colocado en un sepulcro nuevo (Mt. 27:57,59, Mr.15:46,
Lc.23 53). En la versión de Juan, esa misma sábana es llamada "los
lienzos" (jn.19:38-40). Lucas también llamó a la sábana "los
lienzos" (Lc.23:53,24:12).

Imagen de la Pasión y
muerte de nuestro Señor y Salvador Jesucristo en la película "La Pasión
de Cristo", película que refleja de forma cruda y realista como
sucedió realmente la Pasión de Jesucristo.
Sin embargo a pesar de
esta clara enseñanza evangélica, algunos "eruditos" enseñan que la sábana
se convirtió en vendas por arte de magia, en otras palabras, según ellos, los
lienzos no era la sábana, sino "tiras de lienzo usadas como vendas". Pero
Cristo jamás fue vendado en el sepulcro, sino envuelto en una SÁBANA, la cual
ha perdurado hasta nuestros días, como la prueba científica e irrefutable de su
muerte y Resurrección.
La palabra griega
traducida por vendas es "keirías", sin embargo,la palabra griega
traducida por lienzos es "othónia".¡¡Jesucristo estaba envuelto en
othónia (lienzos), no en Keirías (vendas)!!. José de Arimatea compró una larga
sábana de lino para envolver el cuerpo de Cristo. Si él hubiera querido vendar
el cuerpo de Jesús como una momia Egipcia, él hubiese comprado vendas, no una sábana.
José de Arimatea no era estúpido. Los judíos jamás vendaban a los muertos, como
si fueran momias egipcias, sino que los envolvían en una sábana.
Es cierto que en la
resurrección de Lázaro se mencionan vendas, sin embargo el texto dice bien
claro que esas vendas ataban las manos y los pies de Lázaro, no envolvían su
cuerpo (jn.11:44).
La mayoría de la
cristiandad enseña que la resurrección de Jesucristo fue la reanimación de un
cadáver, es decir, los cristianos creen que él resucitó con el mismo cuerpo que
murió en la cruz, es decir, un cuerpo de carne y huesos, con heridas y todo. A
pesar de esto el cuerpo resucitado de Jesucristo era un cuerpo glorioso y
espiritual. El cuerpo resucitado de Jesucristo es un cuerpo en el cual ya no
puede volver a tener cabida la enfermedad ni la muerte.
Sin embargo otros
cristianos creen, en su interpretación particular del Evangelio, que Cristo no
resucitó con un cuerpo de carne y huesos, sino con un cuerpo glorioso o
espiritual. Además pretenden demostrarlo con la Biblia en la mano.
Así creen que el Apóstol
Pablo enseñó que Jesús, es ESPIRITU VIVIFICANTE (1CO.15:45). Piensan que el
propio Mesías dijo claramente que un espíritu no tiene carne ni huesos
(Lc.24:39) y que por lo tanto, el cuerpo espiritual no es de carne y huesos,
sino de una materia completamente diferente.
Ahora bien, después de
resucitar Jesucristo se apareció a sus discípulos con un cuerpo de carne y
huesos, y mostró las heridas de la crucifixión. La explicación según los que
defienden que Cristo resucitó con un cuerpo espiritual y no con un cuerpo
material es que el cuerpo espiritual puede materializarse para poder
relacionarse con los seres humanos en la Tierra.
Los que creen que la
Resurrección de los muertos al Final de los Tiempos será no con un cuerpo
material sino con un cuerpo espiritual, piensan que el cuerpo carnal de Cristo
desapareció o se desmaterializó cuando resucitó. Los discípulos vieron los
lienzos (la sábana)"Keimena", palabra griega que significa lisos,
tumbados, allanados. Es decir, cuando el cuerpo de Cristo desapareció del
interior de la sábana que le envolvía, ésta se vino abajo y quedó tumbada o
allanada sobre el banco de piedra donde estaba recostado el cuerpo de Cristo.
A continuación Juan
menciona una segunda pieza de tela:
El Sudario: Los judíos
utilizaban los sudarios para envolver el rostro de sus difuntos, sujetando la
mandíbula del cadáver. Lázaro tenia uno de esos sudarios o pañuelos en el
sepulcro (Jn.11:44). El sudario no tapaba o cubría el rostro del difunto en el
sepulcro, sino que se enrollaba en su cabeza, quedando el rostro visible, en
otras palabras, el sudario era una simple mentonera mortuoria para sujetar la
mandíbula del cadáver, evitando así que la boca se abriera al venir la rigidez
cadavérica.
El sudario que sujetaba
la mandíbula de Jesucristo en el sepulcro no había quedado liso o tumbado como
la sábana (los lienzos), sino enrollado en su sitio, es decir, en el mismo
sitio donde había estado la cabeza de Cristo. Cuando el cuerpo de Cristo
desapareció en la resurrección, la sábana se desinflo y quedó lisa, allanada,
sin embargo el sudario quedó enrollado en el mismo sitio donde había estado la
cabeza de Cristo.
Cuando Juan vio esto creyó
en la resurrección de Cristo (Jn.20:8). Si alguien hubiera robado el cuerpo de
Cristo, éste tendría que haber sido desenvuelto de la sábana, y el sudario no estaría
en su mismo sitio. Por eso es que creen algunos expertos bíblicos, que Juan
creyó que el cuerpo de Cristo desapareció, se desmaterializó cuando resucitó.
Poco después, volvió a materializarse delante de sus discípulos.
Los cristianos han
imaginado que el cuerpo de Cristo no desapareció del sepulcro, sino que despertó
de la muerte, se puso en pie, tiró los lienzos por el suelo, y dobló el sudario
en un lugar aparte. Afortunadamente la Sábana de Cristo se ha conservado hasta
nuestros días. La Sábana que envolvió el cuerpo de nuestro Señor en el sepulcro
se ha preservado a través de los siglos, y hoy se conoce como "La Sábana
Santa" o "La Síndone". En dicha Sábana o Síndone está grabada a
fuego la imagen frontal y dorsal de un hombre muerto por crucifixión. La
impronta o imagen es una ligerísima chamuscadura. No hay, por tanto, ni rastro
de pintura o tinte en el lienzo, lo cual demuestra que ningún artista humano
pintó la imagen.
La palabra Síndone
significa sábana, porque eso es lo que es. Se trata de un lienzo de lino, que
mide 4,36 m de largo por 1,10 de ancho. Sin embargo, lo más fascinante de la Síndone
no es el lienzo en sí, sino el Hombre grabado en el lienzo. En la Síndone está
grabada la imagen frontal y dorsal de un Hombre muerto por crucifixión. Dicho
Hombre fue envuelto en esa sábana, pero misteriosamente, DEJÓ GRABADA SU
FOTOGRAFIA EN EL LIENZO EN FORMA DE NEGATIVO, ¡un perfecto negativo!, solo hace
falta observar las fotografías para darse cuenta de eso. Durante siglos muchos
creyeron que se trataba de una pintura, sin embargo, los análisis microscópicos
revelaron que no hay ni rastro de pintura.
Los análisis científicos
descubrieran que se trata de un ligerísima chamuscadura. Suponiendo que nuestro
brazo fuera un hilo de la Síndone, la chamuscadura afecta únicamente a la zona
más superficial del vello del brazo. Por lo tanto ninguna técnica humana es
capaz de realizar semejante prodigio. Según los científicos de la NASA que
analizaron la Síndone, la imagen se formó de forma instantánea, a causa de una
explosión o flash de energía lumínico-calórica emanada del cuerpo envuelto en
la Sábana, esto hizo que el cuerpo se dematerializara, dejando grabada a fuego
la fotografía de ese hombre, pero en forma de NEGATIVO.
El polen de la Sábana
El polen de
las plantas viajan por el aire y se pega en los tejidos. Analizando microscópicamente
dicho polen, los especialistas pueden saben a qué plantas pertenecen, y por qué
lugares estuvo el portador de ese polen. Esta es la ciencia de la palinología.
Esta demostrado que la Síndone tiene pólenes de diferentes plantas, los cuales
fueron analizados microscópicamente por el prof. Max Frei, panlinólogo y
director de la policía científica de Zürich.
El profesor Frei dijo lo
siguiente: "En Judea, no lejos de Jerusalén encontré la assueda, una
planta que crece solo en Palestina y cuyo polen se encuentra sobre la Síndone.
Hasta ocho tipos de plantas encontré en Palestina, cuyo polen está presente
sobre la Síndone.
Según el profesor Frei
este hallazgo le permitía afirmar, sin ninguna duda, que la Síndone fue
expuesta en Palestina. Algunos tipos de plantas se han extinguido, ya no
existen hoy. Pero su presencia en el pasado, precisamente en los tiempos en que
vivió Jesucristo está testificada por los fósiles que se encontraron en el lodo
del Mar Muerto... Esta es, pues la prueba decisiva, irrefutable: La Síndone no
solo lleva sobre sí polen de plantas que solo existen en Palestina, sino
especialmente de especies que Vivian allí hace dos mil años y que hoy han desaparecido...
La Síndone fue expuesta en Palestina hace dos mil años... El profesor Max Frei
afirma, con toda seguridad que la Síndone, hace dos mil años, fue abierta al
aire en Galilea, y que sucesivamente fue llevada a Turquía y después a
Francia" (La Sábana Santa de Turín, pgs. 113-114).
Estos estudios del
profesor Max Frei han sido continuados recientemente por dos científicos Isralíes,
los Drs. Uri Baruch y Avinoam Danim, y dos Sindonólogos americanos, quienes han
confirmado y completado los estudios de Frei. Ellos han confirmado la presencia
en cantidades apreciables de Polen de planta que sólo existen en la región de
Jerusalén, insectos y plantas que florecen durante el inicio de la Primavera,
coincidiendo con la celebración de la Pascua Judía. Particularmente, el polen más
abundante corresponde a la planta Gundelia Tournerforti, una planta espinosa de
palestina. Esto los llevó a ratificar que la Síndone proviene de Jerusalén.
CASI TODOS LOS CIENTÍFICOS
DEL MUNDO QUE HAN ESTUDIADO SERIAMENTE LA SÍNDONE, HAN LLEGADO A LA CONCLUSIÓN
DE QUE ES IMPOSIBLE QUE ESTA SEA FALSA.
En el año 1.980. El Dr.
Thomas F.D´Muhala, presidente de la Corporación Tecnológica Nuclear de Amston,
USA, dijo lo siguiente: "Todos los científicos con quienes he hablado están
convencidos de la autenticidad de la Síndone... Como resultados de nuestros
descubrimientos, un judío que pertenecía a nuestro equipo ¡Se nos ha hecho
cristiano!" (Revista The Wanderes, 10-1-1.980).
Todos los científicos que
han estudiado seriamente la Síndone están convencidos que es auténtica. Muchos
cientificos que no creían en Jesucristo, al estuadiarla, ahora creen en él, y
los que creemos en Jesucristo, la Síndone ha confirmado nuestra fe en la muerte
y resurrección de Jesucristo.
El Dr. D´Muhala dijo lo
siguiente: "LOS MUCHOS DATOS ACUMULADOS PERMITEN AFIRMAN QUE LA IMAGEN
TRIDIMENSIONAL QUE SE VE SOBRE EL LIENZO... FUE IMPRESA EN LA SUPERFICIE DEL
MISMO A CAUSA DE UN PROCESO DE PROYECCIÓN FOTOSCÓPICA, POR RADIACIÓN EMANADA DE
TODAS LAS PARTES DEL CUERPO EN UN FLASH DE DOS MILÉSIMAS DE SEGUNDO" (La
Vanguardia, 21-11-1.979).
Otro Cientifico, el Dr.
Raymond Rogers, termoquímico de la NASA en el laboratorio de los Alamos, USA,
dice lo siguiente: "ESTOY OBLIGADO A LLEGAR A LA CONCLUSIÓN DE QUE LA
IMAGEN DE LA SÍNDONE SE FORMÓ POR UNA EXPLOSIÓN DE ENERGÍA RADIANTE... NO HAY
QUE DARLE VUELTAS, ¡ESO ES YA INDISCUTIBLE!" (Science Digest, sep.1.978).

Todos los científicos que
han estudiado la Síndone, están convencidos que el Hombre grabado en la Síndone
desapareció del interior de la sábana que le envolvía, a causa de un flash de
energía lumínico-calórica emanada del cuerpo. Ahora bien, ¿por qué el Evangelio
no menciona por ninguna parte la imagen del Hombre grabada en la Síndone?
No la menciona por eso,
porque es una IMAGEN, y los judíos sentían repulsión por cualquier tipo de
imagen. Si los discípulos de Jesucristo hubieran mencionado la imagen de Cristo
grabada en la sábana, esta claro que los enemigos judíos de Jesucristo la habrían
buscado para destruirla. Los discípulos, sin embargo, al ser una imagen del
cuerpo de Cristo, no hecha por mano humana, sino por Dios mismo, guardaron la sábana,
siendo preservada por Dios a través de los siglos, hasta hoy.
¿Hay evidencias que demuestran que el Hombre de la Síndone
se desmaterializó del interior de la Sábana?. Algunos
"cristianos" dicen que el cuerpo si se desmaterializó, pero la mayoría
de la cristiandad no acepta esta posibilidad. El cuerpo de Jesucristo no
se desmaterializó según afirma la Iglesia Cristiana. Sin embargo algunos grupos
sectarios, como los Testigos de Jehová, dicen que el cuerpo de Cristo se
desintegró y resucitó Jesús en forma de espiritu.
El famoso investigador y ufólogo
Juan José Benitez tambien sostiene la teoria de que el cuerpo de Jesús se
desintegró y resucitó en forma de espíritu. La resurrección de Jesús tuvo
el proposito, segun este investigador, para que los hombres no comerciaran con
el cuerpo de Jesús.
Lo que si esta claro es
que la Síndone tiene sangre humana. El Hombre de la Síndone tiene heridas
abiertas en sus muñecas, en los pies, en el costado y en el cráneo. El cuerpo
fue terriblemente flagelado por los romanos. Su cuerpo muestra unas 120 marcas
producidas por un látigo romano, llamado "flagrum", cuyos extremos
terminaban en bolas de hierro.
El leptón romano
Los científicos
de la NASA que analizaron la Síndone en el año 1.978 descubrieron que, sobre
los párpados del Hombre grabado en la Síndone, hay unos pequeños objetos que no
pudieron identificar. Sin embargo, en el año 1.981, el prof. Francias Filas, de
la Universidad de Loyola, Chicago, hizo una ampliación fotográfica del ojo derecho
del Hombre de la Síndone.
En dicha ampliación
aparecen cuatro letras: U CAI, y un bastón a la derecha. Investigando en las
colecciones de monedas antiguas, el profesor Filas descubrió que dichas letras
corresponden a un leptón del siglo I, moneda que mandó acuñar en Judea Poncio
Pilato, entre los años 26-36 D.C. Las cuatro letras, formaban parte de la
siguiente leyenda romana: TIBERIOU CAISAROS (de Tiberio César). Al ser una
moneda de cobre, las letras se borraron con el uso, excepto esas cuatro.
Esta costumbre de colocar
moneditas en los párpados de los cadáveres era practicada por los judíos en el
siglo I, como se demuestra en el descubrimiento que hicieron unos arqueólogos
hebreos en el año 1.979, en Jericó. Ellos encontraron el cráneo de un hombre, y
en los huecos oculares había dos monedas del rey Herodes Agripa (41-44 D.C).
La erronea prueba del carbono 14
En el año
1.988 tres laboratorios dijeron al mundo que la Síndone era del siglo XIII. La
supuesta datación por el C-14 daba al lienzo unos 700 años de antigüedad.
Entonces todos los medios de comunicación dieron la noticia de que la Sábana
Santa era un fraude de la Edad Media. ¡Esto es lo que convenía a nuestro
mundo actual, decir que la Sábana Santa es Falsa!. ¡Quieren destruir a toda
costa la autenticidad de la Historia de Jesucristo!. ¡Es un complot contra
la cristiandad, abran ustedes los ojos!.
Sin embargo hoy se sabe
que, lo que fue un gran fraude fue esa supuesta "datación". La datación
del C-14 no sirvió para nada, ya que es imposible datar con ese sistema la Síndone,
al tratarse de un objeto irradiado y contaminado con multitud de bacterias. ¡Pero
se sigue insistiendo interesadamente desde algunos medios científicos que
los tres laboratorios que hicieron la prueba del Carbono 14 son los que dieron
el veredicto verdadero!.
El Dr. Robert Hedges,
director del Laboratorio de la Universidad de Oxford, dijo los siguiente:
"Si la Síndone ha recibido la descarga de neutrones descubierta por científicos
de la NASA, la datación por C-14 quedaría invalidada" (Peter Jennings. Síndone
Carbono crudele 30 Giorni, nº11,nov. 1.988).
Leamos lo que dice el físico
Adolfo Orozco Torres sobre la datación del carbono 14 realizada a la Síndone en
1.988: "Estudios realizados en 1.994 y posteriormente han descubierto la
presencia en el tejido de hongos y bacterias. Esta combinación especial produce
un material bioplástico traslúcido que cubre, cuando menos, algunas de las
fibras de la Síndone. Además, las fibras de lino que son huecas, se han
rellenado de este hongo "lichenotelia", el cual se encuentra vivo
pues pudo ser cultivado en laboratorio por el Dr. Mexicano Leoncio Garza-Valdéz.
Todo es material orgánico añadido al tejido a lo largo de los siglos.
Los científicos que
realizaron la datación falsa en 1.988 no tenían la menor idea de estos añadidos
y las rutinas normales de descontaminación aplicadas a las muestras no son lo
suficientemente agresivas para eliminar este material. Además de esto, un científico
Ruso, Premio Lenín de la Ex-Unión Soviética, sometió a telas de lino a
temperaturas equivalentes a las del incendió que la marcó en 1.532 descubriendo
que estas circunstancias parece ser que el lino absorbe C-14 de la atmósfera,
"rejuveneciéndola" desde el punto de vista de este método de datación".
Por tanto la conclusión es que el fuego rejuvenece los tejidos.
La síndone es imposible
que sea del siglo XIII, por las siguientes razones:
a) EN EL SIGLO XIII NADIE
SABIA LO QUE ERA UN NEGATIVO FOTOGRÁFICO.¡LA FOTOGRAFÍA SE DESCUBRIÓ EN EL
SIGLO XIX!.
b) Si hoy, con la
tecnología actual, es imposible hacer una réplica de la Síndone, ¡mucho menos
podría hacerse en el siglo XIII!.
c) LA SÍNDONE YA SE
MENCIONA MUCHOS SIGLOS ANTES DEL SIGLO XIII.
d) El hombre de la Síndone
es un perfecto negativo fotográfico. ¡No existen negativos fotográficos
realizados en la Edad Media!.
Esta es la razón por la
cual el Dr. Michael Tite, que fue el coordinador de esa prueba del C-14, afirmó
en una carta al Profesor Gonella que él mismo estaba convencido de que la Síndone
no era un fraude del siglo XIII.
El hombre de la Sábana es
sin duda Jesucristo, el Hijo de Dios. Pero quienes no son creyentes, se harán
la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos saber a ciencia cierta que el Hombre grabado
a fuego en la Sábana o Síndone es Jesucristo, el Hijo de Dios?. El Hombre de la
Síndone es de una majestuosidad imponente. Tiene barba, cabello largo, y
recogido en la nuca en forma de trenza, algo muy típico entre los varones judíos
del Siglo I. ¡Jesucristo tenia el pelo largo y no corto!.
Algunos (los que no
creen) dicen que el Hombre de la Síndone es imposible que sea Jesucristo, ya
que según ellos él tenía el cabello corto, utilizando para este argumento las
palabras de Pablo, registradas en 1Co.11:14. Sin embargo, esas palabras de
Pablo fueron dirigidas a cristianos de Corinto, que eran GRIEGOS, y, para los
griegos, era deshonroso que el varón llevara el cabello largo.¡Pero no para los
judíos! Ellos podían llevar el cabello largo, recogido por la nuca en forma de
coleta.
El historiador Henri
Daniel Rops dice: "Los varones judíos llevaban esa cola de caballo
trenzada y arrollada por debajo del lienzo que les cubría la cabeza"
(Daily Life in the Time of Jesus, Ann Arbor, Servant 1.981). ¡Pero hay mas
datos que se desprenden del estudio realizado sobre la imagen del hombre (Jesús)
que aparece en la Sindone:
1.- EL HOMBRE DE LA SÍNDONE FUE
CRUCIFICADO POR LOS ROMANOS BAJO EL GOBIERNO DE PONCIO PILATO, COMO INDICA LA
MONEDITA.
2.- EL HOMBRE DE LA SÍNDONE
FUE CORONADO DE ESPINAS, Y CLAVADO POR LAS MUÑECAS Y LOS PIES EN UN MADERO.
3.- EL HOMBRE DE LA SÍNDONE
TIENE UNA HERIDA DE LANZA EN EL COSTADO, LA CUAL LE FUE INFLIGIDA DESPUÉS DE
MORIR.
4.- AL HOMBRE DE LA SÍNDONE
NO LE PARTIERON LAS PIERNAS EN EL MADERO.
5.- EL HOMBRE DE LA SÍNDONE
ESTÁ MUERTO, YA QUE TIENE LA RIGUIDEZ CADAVÉRICA, SIN EMBARGO, SU CUERPO NO
NUESTRA SEÑALES DE CORRUPCIÓN O DESCOMPOSICIÓN.
6.- EL HOMBRE DE LA SÍNDONE
FUE ENVUELTO EN UNA SÁBANA, PERO JAMÁS FUE DESENVUELTO EN UNA SÁBANA, YA QUE
TODAS LAS MANCHAS DE SANGRE ESTÁN INTACTAS MILIMETRICAMENTE.
7.- EL HOMBRE DE LA SÍNDONE
DESAPARECIÓ DEL INTERIOR DE LA SÁBANA EN UN FLASH DE ENERGÍA RADIANTE DE DOS
MILÉSIMAS DE SEGUNDO.
El apóstol Pablo dijo que
la Resurrección gloriosa de Cristo sucedió en un instante, así como la
Resurrección de todos nosotros al Final de los Tiempos sucederá en un instante,
en un abrir y cerrar de ojos (1Co.15,52), es decir, ¡en un flash instantáneo!,
tal como dicen los físicos de la NASA que han analizado la SINDONE.
Todos estos detalles
coinciden exactamente con lo que nos cuenta el Evangelio, referente a nuestro
Señor Jesucristo, por consiguiente, la única conclusión razonable y posible es
que el HOMBRE GRABADO A FUEGO EN LA SÍNDONE SOLO PUEDE SER NUESTRO SEÑOR
JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS.
Los Cristianos NO creemos
en el Evangelio por la Síndone, sino que la Síndone CONFIRMA EL EVANGELIO. Sin
embargo un sector de los evangelicos piensan que la iglesia Católica-romana ha
convertido la Síndone en un objeto de culto idolátrico pero que aun así esto no
significa que la Síndone sea falsa, o que sea algo diabólico.
Podemos decir que Dios
nos dejó la Sindone como PRUEBA CIENTÍFICA DE LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE SU
HIJO. La Sábana Santa es un impresionante reportaje gráfico de los HORRIBLES
SUFRIMIENTOS QUE EL HIJO DE DIOS SOPORTÓ POR AMOR A NOSOTROS. La Sábana de
Cristo es una CONFIRMACIÓN CIENTÍFICA de la veracidad del Evangelio. Por lo
tanto para concluir decir que hay dos versiones para explicar la resurrección
de Jesucristo:
1º) La resurrección de
Cristo se produjo instantáneamente. En el momento de la Resurrección el cuerpo
se elevó, todo en unas centésimas de segundo. Una radiación desconocida
descompuso el cuerpo de forma instantánea, desintegró el cuerpo. Entonces la
imagen del rostro de Cristo se imprimió en la Sábana Santa. Jesucristo resucitó
en forma de un cuerpo glorioso y espiritual, no en un cuerpo de carne y huesos.
2º) Jesucristo resucitó instantáneamente,
pero a diferencia de la anterior versión esta hipótesis sostiene que Cristo
resucitó con un cuerpo de carne y huesos, pero con un cuerpo glorioso, el cual
ya no puede morir ni tener enfermedades. La Resurrección fue la reanimación del
cuerpo muerto de Cristo.
Habla la Medicina. ¡Vean
lo que dicen los médicos sobre el terrible sufrimiento que sufrió nuestro Señor
Jesucristo por las brutales torturas que le hicieron!.
Desde la primera fotografía
pudo descubrirse que la Sábana Santa de Turín era el negativo de una perfecta
representación completa, por delante y detrás, de un hombre muerto en una cruz
y tras una pasión brutal. Diversos médicos, estudiando detenidamente los claros
rasgos de la imagen, han hecho con mucha precisión una descripción de los
padecimientos de la persona impresa en la sábana. Entre las características
principales destacaban:
- El cartílago de la
nariz aparece roto y desviado a la derecha. Podría deberse a una caída, pues se
han encontrado restos microscópicos de tierra de las mismas características físicas
que la de Jerusalén en ella, así como en la rodilla izquierda y las plantas de
los pies.
- En el lado derecho del
rostro aparece una gran contusión. Los especialistas afirman que sería producto
por el golpe de una barra corta y redonda de entre 4 y 5 centímetros de diámetro.
- En el resto de la cara
aparecen diversas excoriaciones especialmente en la mejilla derecha y la
frente.
- En las regiones que
rodean los ojos y cejas, hay llagas y contusiones iguales a las que producirían
puñetazos o palos. La ceja derecha está claramente inflamada.
- La frente muestra más
de 50 pequeñas y profundas heridas que evidencian la aplicación de una corona
de espinas. Las manchas más grandes coinciden exactamente con venas y arterias
reales, cuando en la Edad Media se desconocía la circulación de la sangre.
- A lo largo de todo el
cuerpo, con especial claridad en la espalda pueden verse marcas idénticas a las
que dejaría el instrumento que utilizaban los romanos para flagelar a un reo:
el Flagrum taxillatum (objeto que no se usaba en la edad media y que se conoce
en nuestros días por haber sido encontrado en excavaciones arqueológicas).
El profesor Bollone ha
podido contar más de 600 contusiones y heridas en todo el cuerpo y se cuentan
las marcas de los azotes en unos 120. (Al estilo romano, pues los judíos no
daban más de 40). ¡Jesús de Nazareth pudo
aguantar 120 latigazos y hasta incluso algunos dicen que hasta 180
latigazos!. ¡Para que luego digan que en la película "La Pasión de
Cristo", del Mel Gibson, se ha exagerado la escena de la flagelación,
que es morbosa y cae en el sadismo!.
- La herida del costado
tiene una forma elíptica del mismo diámetro que una lanza romana: 4.4 cm x 1.4
cm. (según expertos en historia de Roma, el hecho de estar en el costado
derecho se explicaría por la práctica romana de dar este golpe a un enemigo que
protege su corazón con el escudo que lleva en la izquierda).
- El Dr. Judica
Cordiglia, en base al tipo de rastro dejado por el flujo de sangre, ha
demostrado que todas las heridas fueron producidas en vida del sujeto excepto
la del costado, que se infirió post mortem.
- Desde el punto de vista
anatómico y teniendo en cuenta que los principales antropólogos coinciden en
que la imagen corresponde a la de un semita, "el Hombre de la Sábana
Santa", es la única imagen que se ajusta 100% a lo que la Medicina legal
considera que fue la muerte de Cristo.
¡LA SANGRE HUMANA QUE SE ENCUENTRA EN LA SÁBANA SANTA ES SANGRE
HUMANA DEL TIPO AB!
(Información tomada del
libro de Manuel Solé "La Sábana Santa de Turín").
La Sabana Santa o Sindone
contiene realmente sangre Humana
Ante todo los técnicos
del STURP, Samuel Pellicori, Alan Adler, profesor de química en el Western
Connecticut Institute, y John Heller, biofísico y profesor en el New England
Institute, constataron en sus análisis que las manchas de sangre contenían
restos de hemoglobina (un cristal que podía ser una forma de hemoglobina
alterada por el tiempo), materia colorante de la sangre y restos de proteína,
existente en el suero. También se han encontrado porfirina, proteínas y albúmina,
otros de los componentes de la sangre.
Ya indicamos, además, que
las radiografías revelaron la presencia de hierro, en las manchas de sangre, en
la proporción propia de la hematina contenida en ella. Para mayor seguridad,
los miembros del STURP presentaron unos fragmentos de hilo, arrancados de una
de las manchas de sangre de la Síndone, al analista Samuel Adler, que no
formaba parte del STURP, pero sin decirle de dónde procedía dicho hilo. Adler
estaba muy lejos de sospechar su origen. Pensó que se trataba de un caso difícil
de medicina legal.
Como él mismo expuso en el
Simposio de New London, Adler sometió la muestra a 12 tests entre ellos la
prueba de la albúmina, la de los pigmentos biliares, la de las proteínas, el
test hemocromógeno y el fundamental de la fluorescencia de Heller. Todos los
resultados coincidieron en confirmar la presencia de sangre en la Síndone. Y
por si alguno de los asistentes no le hubiera oído bien, deletreó la palabra
blood (sangre). "Es tan cierto, concluyó, que hay sangre en la Síndone
como en nuestras venas" (Crónica del Simposio, de Maria-Grazzia Cucco, en
Famiglia Cristiana. 8 nov. 1981, pág. 37).
También el Dr. Baima
Bollone, del equipo italiano de investigadores, se dio con fervor a descifrar
el problema que nos ocupa. He aquí las conclusiones a que ha llegado (Sindon,
n. 30, p. 34). "La búsqueda de la hematoporfirina con el método de
Dotzauer y de Keding ha resultado positiva."
"La preparación de
los cristales de hemina o de clorhidrato ácido de hematina (de Teichman) ha
resultado positiva." Conclusión: el primer ciclo de indagaciones sobre
hilos sacados por mi de la Síndone la noche del 9 de octubre de 1978 consiente
afirmar que... la composición inorgánica de las manchas de sangre corresponde a
la de manchas experimentales obtenidas con sangre, áloe y saponina."
"La investigación de hematología forense demuestra la efectiva presencia
de sangre" en la Síndone."
Nada, por tanto, de un
colorante, ni de una corrosión producida por ácido sulfúrico, que nos han
propuesto Clément y Pesche.
Es sangre humana del
grupo AB, el tipo de sangre de los judios. (Para mi no hay ninguna duda que la
Sabana Santa es autentica, no una falsificación como algunos proponen, la Sábana
Santa envolvió el cuerpo de Jesucristo). Los paréntesis son míos.
No se paró aquí el ilustre
profesor de medicina legal en el ateneo de Turín. Siguió adelante con más
entusiasmo en sus investigaciones para dilucidar si se trataba de sangre humana
y ver si podía incluso llegar a determinar el grupo sanguíneo a que pertenece.
"Mediante el empleo de anticuerpos fluorescentes, dice, hemos logrado
averiguar que se trata de sangre humana." (Baima Bollone, Jorio y Massaro,
1981, Sindon n. 31, p. 5. También en La Síndone, Scienza e Fede, Bolonia, 1981,
p. 175).
Luego expone el método seguido
para concluir: "Por las razones indicadas estamos en condiciones de
concluir que las trazas de sangre de la Síndone, examinadas por nosotros,
pertenecen al grupo AB". (Sindon, n. 31, p. 8).
Últimamente los doctores Baima Bollone, Gaglio, Gillo
y Zanin han estudiado los antígenos eritrocíticos M, N y S de la sangre de la Síndone,
y han encontrado un gran parecido en los contenidos en la sangre de los hebreos
yemeníes actuales, que representan un núcleo étnico mantenido inmune de
contaminaciones genéticas por su aislamiento. (Sindon, nº 34, 1985, p. 9). Esto
reforzaría la suposición de que el H. de la S. era un hebreo.
¿Cómo se imprimió en la tela?
¿Cómo se imprimieron, pues, en la tela esas manchas de
sangre?
Si se tratara de sangre
fresca, ésta hubiera empapado el tejido, penetrando por capilaridad en sus
hilos. Y ya hemos consignado que las manchas son superficiales, no empapan los
hilos. Ha de tratarse, pues, de sangre seca.
Efectivamente, hemos de
suponer que el Hombre de la Síndone estuvo pendiente del patíbulo durante
varias horas, expuesto tal vez, a los rayos del sol y al aire. Además, si se
tratara de Jesucristo, tuvo esto lugar en un clima extremadamente seco, como
es el clima de Jerusalén en el mes de abril. La sangre, por
consiguiente, de las varias hemorragias padecidas, una vez coagulada, debió
sufrir un proceso de secado total.
Perdido, pues, todo el
contenido de agua y humedad, aquella sangre no podía en modo alguno mojar la Síndone,
ni dejar en ella señal o rastro alguno.
"No podía separarse
de las heridas, de los cabellos, de los pelos y del vello de todo el
cuerpo" (Cfr. Dr. Giuseppe Caselli, Osservazioni. p. 108). Al ponerse en
contacto la sangre con el aire ambiente se coagula y se seca. Sus glóbulos
rojos quedan como aprisionados entre las mallas de la fibrina coagulada
formando como un cartón de sangre.
Pero la fibrina es
soluble en los álcalis. Por tanto la humedad amoniacal producida por la
deshidratación del cadáver, de que hemos hablado anteriormente, iría penetrando
lentamente los diversos coágulos secos o cartones de sangre que lo cubrían,
reblandeciendo la fibrina coagulada hasta disolverla. Es lo que se llama
fibrinolisis.
Escribe el Dr. Barbet:
"Es posible que coágulos, más o menos secos, hayan podido, en atmósfera húmeda,
reblandecerse de nuevo. Lo suficiente para formar, sin licuefacción de la
fibrina, una especie de pasta más o menos blanda. Así transformados, pueden
perfectamente estar en condiciones de impregnar incluso la tela puesta en
contacto con ellos y de determinar en ella aquellos calcos de margen tan nítido,
que reproducen la forma de los mismos. Estos calcos tienen una coloración tanto
más intensa cuanto más considerable es el espesor del coágulo". (Cit. por
Ricci en La Sindone S... p. 232).
Recientes descubrimientos
sobre la licuefacción de coágulos de sangre en determinadas condiciones pueden
mayormente iluminar este problema. Escribe el Dr. Back: "El fenómeno
fibrinolítico, en suje tos que han sido sometidos a stress violento, está ahora
bien documentado. Los coágulos formados sobre la piel "ante mortem"
pueden fácilmente dar lugar al proceso de fibrinolisis "post mortem"
debido a la acción de las fibrinolisinas de los tejidos o a acción bacteriana.
Los coágulos disueltos por la fibrinolisis pueden ser absorbidos por una tela,
y se puede proceder a experimentos para determinar su forma". (Comunicación
privada al Dr. Willis, 27 diciembre 1968, aducida por Mns. Ricci en La Sindone
S. p. 232).
Las manchas de sangre,
pues, que existen en la Santa Sábana son calcos perfectos de la sangre
coagulada existente sobre la piel del cadáver crucificado, como indicara el Dr.
Barbet. Sólo la mancha de los talones se debe a impregnación de sangre todavía
fresca, como declararemos en su lugar. El calcado explicaría porqué la sangre
no penetró los hilos y en cambio se escurrió entre hilo e hilo hasta traspasar
la tela. No era del todo líquida.
Una observación
importante. Asegura el Dr. Vignon, después de haberlo comprobado varias veces
en sus experimentos: "Cuando la fibrina está a medio disolver, ni antes ni
después, es cuando se consigue un buen calco" (Le Saint Suaire de Turín,
p. 23). En otras palabras: el proceso fibrinolítico tiene su ritmo temporal.
Antes de que la fibrina esté suficientemente disuelta, o no se produce calco
alguno o muy débil; si la fibrina está ya demasiado disuelta o licuada, se
comporta casi como sangre líquida y las manchas de sangre que deja sobre la
tela son informes.
"Llegada a este
estado de reblandecimiento, añade por su cuenta el Dr. Barbet, la sangre se
licua rápidamente; con lo cual, si el contacto con la tela no cesa, la sangre
se extiende por ella casi como si fuera fresca y sus contornos se vuelven
borrosos e imprecisos."
"Dada, pues, la
precisión de las coladas sanguíneas visibles sobre el lienzo, termina M.
Legrand, ha sido preciso -y aquí radica el meollo del problema- que el contacto
del lienzo con el cuerpo cesase en el momento en que la sangre, llegada a un estado
viscoso -de una densidad comparable a la gelatina de grosella-, estuviera
suficientemente relicuada para que pudiera calcarse sobre la tela; pero no
tanto que se extendiera por ella". (Le Linceul... p. 190).
Esto nos sitúa ante otro
enigma. Siendo los calcos de la Síndone tan perfectos, señal que el proceso
fibrinolítico había llegado a su pleno desarrollo; pero no se prolongó más allá
de lo necesario. Es decir, que el proceso fibrinolítico fue interrumpido
bruscamente; o sea que la sábana fue separada del cadáver pocas horas después
de enterrado. ¿Por qué?. ¡Por la sencilla razón de que Jesucristo resucitó!.
Y más intrigante todavía:
¿cómo pudo ser separada una tela de casi 5 metros de longitud por 1,10 de
anchura de un cadáver ensangrentado, envuelto por ella, en pleno proceso
fibrinolitico, es decir, con la sangre reblandecida y apta para el calcado, sin
que quedara señal alguna del despegue en esos mismos calcos?.
El biólogo Vignon, en sus
experimentos para conseguir calcos de sangre coagulada, nunca tan perfectos
como los que presenta la Sta. Sábana, jamás consiguió separar la tela sin
estropear en algo la huella de la sangre calcada en ella. ¡Y él operaba bajo
excelentes condiciones de laboratorio, con pequeñas cantidades de sangre y con
lienzos pequeños! Por esto estaba él convencido de que ningún agente humano
habría podido separar la Sábana sin desfigurar la extrema precisión de los
reguerillos de sangre que aparecen en la frente, en la muñeca izquierda, en los
antebrazos y sobre todo el gran manchón de sangre del costado derecho en el que
los reguerillos se entrecruzan y separan a semejanza de un encaje.
Además, la Síndone nos
dice que la muerte había empezado a hacer su obra en el cadáver. Unas gotitas líquidas
habían comenzado a rezumar sobre la frente, en el occipio, en los omoplatos...
aunque dejan intactas las improntas, que la putrefacción habría anulado.
"La carne de este muerto no se había en absoluto corrompido cuando dejó
sus huellas en la Síndone, asegura Vignon (Le Suaire... p. 5). El cadáver no
había entrado todavía en descomposición".
Desgraciadamente hay ya muchos
"cristianos" que no creen en la autenticidad de la Sábana Santa.
Incluso algunos Teólogos, incluso del Vaticano pertenecientes a la
"Nueva Teología" no creen que la Sábana sea autentica. ¡Que falsos
profetas!. ¡Hasta dicen que el verdadero rostro de Jesús era parecido al
rostro de Pedro Almodovar con barba!.
¡El rostro de un judío vulgar según ellos! ¡En
vez de el rostro del hombre de la Sabana Santa, el verdadero rostro de
Jesucristo, el de un hombre majestuoso con barba, bien parecido y con el pelo
largo! Pero la Sábana envolvió realmente el cuerpo de Cristo, al
Hijo de Dios, al Hijo del Hombre, el Mesías definitivo. y Verdadero. ¡Eso
es lo que debemos pensar los cristianos!. Pero el cuerpo de Jesucristo
aunque estaba muerto y tenia la rigidez cadavérica, no sufrió descomposición.
Pero un cristiano no solo
debe pensar o creer que Jesucristo resucitó, sino que también Jesucristo regresará
de forma literal en su Segunda Venida para resucitar a los muertos y juzgar a
vivos y muertos, y no creer que la Segunda Venida de Jesús tiene un valor simbólico
o metafórico. ¡Debemos esperar a Jesús y pensar que el Fin de los Tiempos
puede suceder como ladrón por la noche!. ¡Cuando la Humanidad menos lo
espere!. ¡Jesucristo regresará en su Segunda Venida y el Reino que implantará
junto con los justos durará por toda la Eternidad!.