El Islam es la religión que considera que la revelación definitiva de Dios a los hombres, fue dada a Mahoma con el Corán. Esto es lo que creen los musulmanes.


El Islam considera que a lo largo de la historia, Dios ha revelado a la humanidad su mensaje o revelación a través de profetas como Noé, Abraham, Moises, Jacob, Jesús... Jesús para los musulmanes es un gran profeta, un profeta de gran importancia, justo por debajo de Mahoma. Sin embargo los musulmanes creen que la revelación definitiva fue dada a Mahoma mediante el Corán. El Islam niega de forma rotunda la divinidad de Jesucristo.


El Corán menciona a Jesús muchas veces. Si bien tiene en general una actitud positiva hacia Jesús, niega su deidad, su Crucifixión y su Resurrección. Los siguientes son los pasajes que son favorables hacia Jesús y también delinean las doctrinas que sostiene el Corán acerca de Jesús.


Visión favorable de Jesús en el Nuevo Testamento: El Corán presenta a Jesús como un profeta en la línea de otros profetas como Abraham, Moisés, etc. (2:137). A diferencia de los profetas, el ministerio de Jesús fue validado por señales (es decir, milagros; 2:253ff.)


La tercera sura (es decir, capítulo) del Corán dedica un tiempo largo a reseñar la vida de Jesús. En esta sura, Mahoma afirma el nacimiento virginal (3:47; cf. 66:12, etc.) de Jesús. Hay también un pasaje discutible que aparentemente identifica a Jesús como la Palabra de Dios. El pasaje dice así: "¡Oh, María! Alá te da buenas nuevas de una Palabra de Él: su nombre será Cristo Jesús" (3:45).


Tal vez es más significativo el hecho que aquí Alá anuncia el nombre de Jesús que indica su tarea (es decir, Jesús = salvador de Jehová, y Cristo = término griego para el "Mesías"). Jesús es designado también en la tercera sura como "uno más cercano a Alá" (3:45) y un "justo" (3:46). Además, se señala el traslado o Ascensión de Jesús al cielo y su lugar en el cielo junto a Alá (3:55). Jesús es descrito también como uno que convirtió a "enemigos en amigos" (3:103).


La sura diecinueve del Corán presenta otro comentario extenso acerca de Jesús. Se afirma el suceso milagroso del nacimiento de Juan el Bautista (19:1-14). Se relata claramente el nacimiento virginal, pero se niega la deidad de Jesucristo (19:15ff.). Hay también una referencia que parece indicar la muerte y Resurrección de Jesús (19:29ff.).


Sin embargo, esto es dudoso ya que la resurrección de Cristo se niega en otra parte (4:157) y hay un pasaje paralelo en el contexto inmediato que usa la misma terminología de "muerte y resurrección" con referencia a Juan el Bautista (19:75). Algunos cristianos dicen que quien haya escrito el Corán obviamente no había ni siquiera leído bien la historia de Jesús de Nazareth no obstante a que el Nuevo Testamento ya circulaba ampliamente entre todo el mundo en el que vivía Mahoma.


A lo largo del resto del Corán, Jesús es descrito como un "profeta o mensajero" y un "Espíritu" de Dios, si bien este mismo contexto se niega claramente la idea de la trinidad (4:171). Se identifica a Jesús como el Cristo o Mesías en la sura 5:72, si bien su deidad es rechazada en el mismo contexto. Se señala que Jesús confirmó la Torá (5:46), recibió el Evangelio de Alá (57:27ff.) y que sus discípulos eran "ayudantes de Alá" (61:14). Las señales (es decir, los milagros) que validaron el ministerio de Jesús son afirmados también (43:63ff.). La mayoría de los musulmanes consideran que la Segunda Venida de Jesús está predicha en la sura 43:61.


La visión desfavorable de considerar a Jesús como Dios esta muy presente en el Corán el cual desmiente al Nuevo Testamento: A lo largo del Corán, Mahoma asume una postura fuerte contra una gran cantidad de temas relacionados con la visión del Nuevo Testamento de Cristo. En primer lugar, el Corán condena repetidamente la deidad de Cristo como blasfemia y idolatría (2:116; 3:58; 4:171ff.; 5:17,73,116; 9:30-31; 10:68; 18:3ff.; 19:26ff.; 21:26; 23:90; 25:2; 39:4; 72:3ff.; 112:1-4). Jesús es presentado como un mero hombre (3:59; 4:171ff.; 5:75). Además, Jesús es descrito continuamente como "el hijo de María," una designación escogida cuidadosamente para negar que Jesús fuera el "hijo de Dios," como decían los cristianos "confundidos" (4:171ff.).


En segundo lugar, el Corán niega la Crucifixión y Resurrección de Jesucristo (4:157ff.). La mayoría de los musulmanes sostienen que Jesús no murió en la Cruz, citando este pasaje. Sin embargo, hay otro pasaje donde Alá habla a Jesús diciendo: "Jesús, estoy a punto de hacer que mueras y a levantarte hacia Mi" (3:55). Por lo tanto, otro punto de vista que tienen algunos musulmanes (de algunas sectas islamicas) en el Islam es que Jesús sí murió, pero no mediante una crucifixión (Ali n. 664).


Este punto de vista también niega la Resurrección de Jesucristo, pero en cambio interpreta que este versículo se refiere a Jesús, honrado por Alá como uno de sus mensajeros, en oposición a la deshonra de ser crucificado. En tercer lugar, el Corán niega la posibilidad de la expiación o del sacrificio vicario de Cristo (6:164; 35:18; 53:41; 22:37; 39:7). En repetidas ocasiones el Corán afirma: "Nadie llevará la carga de otro. A Dios todos volveréis y Él os declarará lo que habéis hecho" (39:7).


En cuarto lugar, el Corán rechaza la doctrina de la Trinidad. En la sura 5:73, ¡los cristianos ortodoxos son rotulados como incrédulos!
En último lugar, el Corán acepta varias historias espectaculares relacionadas con los primeros años de Jesús, como cuando predicaba desde la cuna y le dio vida a un pájaro de arcilla (5:111ff.). Estas son algunas de las asombrosas enseñanzas teológicas del Corán, que sin duda sorprenden a  los cristianos. Esta claro que el libro sagrado del Islam niega claramente la divinidad de Cristo.


 

Reclamos de Mahoma en el que dice ser mayor que Jesús


En el Corán, se dice que Mahoma es un profeta mayor que Jesús. Por su parte, según los cristianos, Jesús no reclamó ser mayor que nadie, simplemente dijo que Él era Dios, Dios hecho hombre. Comparemos a Mahoma con Jesús. Comparemos sus vidas, hechos, ministerios. Creo que el trabajo de compilar los datos siguientes ha valido la pena.


El nombre Jesucristo, proveniente de la palabra hebrea yeshua´ significa "Salvador" o Yahweh salva"; y Cristo, que proviene de la palabra griega para Mesías, significa "El Ungido". El nombre de Mahoma significa el alabado o el exaltado.


Jesucristo nació en Belén aproximadamente en el año 4 a.C. de una joven virgen llamada María. Según Isaías 7:14 Jesús no tuvo padre terrenal, sino que el nacimiento virginal de Jesús es obra del Espiritu Santo. También ver Mateo 1. Mientras Mahoma nació en Aminah, en Meca, en el año 570 después de Cristo.

 

Jesús fue criado por María su madre y José, su padre adoptivo. Mahoma fue criado por su madre, Halina la enfermera, y luego por su tío y por su abuelo.


El nacimiento de Jesucristo, obras, ministerio y alcance se profetizan en más de 300 escrituras, incluyendo Génesis 3:15 y Deut.18:15.
Los Musulmanes creen que Mahoma es profetizado como el Consejero y como el profeta de Deut.18:15 en la Biblia. Creen incluso que el advenimiento de Mahoma como el definitivo Mesias fue anunciado por el propio Jesús.


Jesús trabajó como un carpintero con su padre adoptivo en Nazaret. El padre de Mahoma fue llamado Abd Allah en honor a Allah. Mahoma comenzó como un pastor y luego se convirtió en un líder de caravanas. Jesús hablaba Hebreo, Arameo y Griego, Mahoma hablaba solamente Árabe. Jesús sabía escribir y leer. Comisionó a sus seguidores a predicar su mensaje. Aungue nunca escribió un libro, Él ha inspirado más literatura que cualquier otro hombre por más de 20:1.mientras Mahoma al ser analfabeto sus seguidores escribieron sus revelaciones, sus dichos y sus actos.


Jesús atrajo multitudes con sus enseñanzas y milagros, confirmadas por adelantado en las profecías del Antiguo Testamento. Mientras Mahoma atrajó multitudes con sus enseñanzas (y segun los musulmanes con algunos milagros) y a través de la violencia (la espada) forzó a cientos de miles de personas a abandonar el politeísmo y a acatar el monoteísmo, alabando  a Alá, quien a partir de ese momento se convirtió en el Dios único del Islam.


Los milagros y sanidades de Jesucristo eran dados libremente y sanó todo tipo de enfermedades. Jesús caminó sobre el agua, calmó los vientos, creó pescados y vino de la nada, mostrando su control absoluto sobre la naturaleza. Liberó a varias personas de estar poseidas por Satán. Resucitó a varios muertos.


Jesús se mudó a Capernaún por el rechazo de la gente en su propio pueblo, incluyendo a su propia familia. Al regresar a su pueblo, quiso hacer milagros por ellos. Mientras Mahoma se mudó a Medina por el rechazo de los habitantes de su pueblo. Al regresar a su pueblo, lo sometió por el poder de sus ejércitos. Jesucristo nunca se casó. Mahoma Se casó con por lo menos con 15 mujeres incluyendo su "esposa" más joven, una niña de 9 años de edad.


Jesús vivió una vida sin pecado. Nunca oró pidiendo perdón como oraría cualquier otro pecador. Todo lo contrario, Él perdonó a los que habían pecado. Mahoma a menudo oraba para que Alá le perdonara sus pecados, como lo hicieron todos los profetas del Nuevo y Antiguo Testamento.


Jesús no libró guerra alguna, y dijo que su reino no era de este mundo, por lo que sus seguidores no debían luchar con las armas contra los gobiernos de la tierra. Jesús rechazó de forma contundente todo tipo de violencia. Mahoma sin embargo fue un profeta guerrero.

 

Jesús no ordenó la muerte de ningún hombre o mujer, sino que a cambio, segun los cristianos, murió por los pecados de todos los hombres y mujeres de todos los tiempos. Jesucristo estableció una religión de verdad y misericordia y ordenó a sus seguidores a "amar a sus enemigos" y a invitar a toda la humanidad a venir a los pies de un Padre amoroso. Mahoma estableció un sistema de creencias monoteístas que enseñan que todos los que no lo tengan a él como su profeta y a Alá como a su Dios y que no obedezcan las enseñanzas del Corán no son fieles.


Jesus estableció una relación con Dios el Padre y un reino espiritual, que no es de este mundo, y que durará por siempre con Él como gobernador y rey absoluto, segun el Cristianismo y estableció una religión donde existe un Dios "compasivo y misericordioso". 

 

Mahoma tambien predico que existe un Dios compasivo y misericordioso pero solamente aquellos que sean obedientes, puede optar a la Salvación. Pero salvación... ¡no está garantizada para nadie!. La salvación es solamente si Dios quiere. Alá es el creador del hombre, pero el hombre debe ser humilde por que Alá es tan supremo que el hombre no puede tener seguridad en conseguir la Salvación y a conocer plenamente a "Dios".


Jesucristo, según el Cristianismo, murió crucificado por los pecados del hombre en Jerusalén a la edad de 33 años, siendo inocente de crimen alguno. Mahoma murió en Medina debido a efectos de Neumonía. Otra versión alega que su última esposa (la de 9 años), acusó a una mujer judía de envenenarlo a la edad de 62 años.


Para los cristianos Jesucristo resucitó de entre los muertos el Tercer día tal y como Él mismo y las escrituras, con siglos por adelantado lo habían predicho. Prometió que como Él resucitó, así resucitaríamos todos. Unos resucitarán para salvación, y otros para condenación eterna. Mahoma todavía está enterrado en la tumba donde su cadáver fue depositado y espera allí el "día del juicio de Dios".


Jesús es mencionado en el Corán 25 veces. Mahoma es mencionado menos veces que Jesús en el Corán. El Antiguo Testamento predice la Segunda Venida de Jesús con más frecuencia que su primera Venida en la Encarnación.


Más de 1,500 millones de personas alegan ser seguidores de Jesús de Nazareth y su gran mayoría es conocida por su amor, dedicación y compasión hacia los demás. Decenas de miles de cristianos son misioneros que se encuentran en cualquier momento ministrando alimentos, medicinas, etc a poblaciones musulmanas en todo el mundo. Sin embargo miles de estos misioneros cristianos han muerto víctimas de musulmanes integristas a quienes intentan ayudar.


La inmensa mayoría de los Cristianos se encuentran en países democráticos donde no se obliga a los ciudadanos a seguir una religión.
Aproximadamente 1.200 millones de personas alegan ser seguidores del Islam. Estos son dedicados y celosos defensores de su Fe, y tambien quieren que los demás acaten de una forma mas o menos rigida, segun los casos, las enseñanzas de su religión.

 

La mayoría de los musulmanes viven en países autoritarios donde el gobierno y el Islam andan de la mano, donde la sociedad y la cultura se rigen por las normas Islamicas. En los paises fundamentalistas como Irán y sobre todo Arabia Saudi, otros paises del Golfo Persico, Afganistán y Pakistán, los gobiernos reprimen severamente a la población en temas morales, y las mas rigidas normas del Islam se imponen, obligando en los casos mas extremos en paises como Arabia Saudi y algunos otros paises del Golfo Persico a la gente a ser musulmanes.


Jesucristo profetizó acerca del Final del Mundo y dijo cómo serían los tiempos antes de su Segunda venida, llenos de Falta de Fe. Profecías del Antiguo y del Nuevo testamentos serán cumplidas cuando Jesucristo regrese. Jesús reinará junto con los justos por los siglos de los siglos, por toda la eternidad. Mientras en el Islam no existe enseñanza o profecia alguna sobre el regreso de Mahoma, pero si sobre la venida del Madhi y de la Segunda de Jesús al Final de los Tiempos.


Jesucristo que está ahora en el cielo y regresará para juzgar a todos los hombres de todos los tiempos, segun los cristianos. Los Justos irán al Cielo, y los condenados al Infierno. ¿Deseas seguir a Mahoma o a Jesucristo? La decisión es tuya y la que tomes sea cual sea es digna de respeto.


JESÚS EN EL CORÁN. Qué es lo que los musulmanes
creen sobre Jesús?.


Los musulmanes respetan y reverencian a Jesús (La Paz sea con él). Lo consideran uno de los más grandes mensajeros de Dios para la humanidad. El Corán confirma su nacimiento virginal. Dios purificó a su madre María. Existe un capítulo entero en el Corán llamado "Maryam" (María). El Corán describe el nacimiento de Jesús como sigue:
 

Cuando dijeron los ángeles ¡Maryam! Allah te anuncia una palabra procedente de Él cuyo nombre será el Ungido, Isa (Jesús) hijo de Maryam; tendrá un alto rango en esta vida y en la última; y será de los que tengan proximidad. En la cuna y siendo un Hombre maduro, hablará a la gente y será de los justos. Dijo (María): ¡Señor mío! ¿Cómo voy a tener un hijo si ningún hombre me ha tocado? Dijo: Así será, Allah crea lo que quiere; cuando decide un asunto le basta decir: ¡Sé! Y es.  (Corán, 3:45-47).

 

Jesús nació milagrosamente [sin padre] por orden de Dios quien creó a Adán sin padre ni madre. Dios dijo:

 

Verdaderamente Isa (Jesús), ante Allah, es como Adán lo creó de tierra y luego le dijo: ¡Sé! Y fue.  (Corán, 3:59). Durante su misión profética, Jesús hizo varios milagros. Para los musulmanes Dios nos dice en el Corán de Jesús:

 

Y les enseñará la Escritura y la Sabiduría, la torá y el Inyil (el evangelio). Y será un mensajero para los hijos de Israel (y les dirá): He venido a vosotros con un signo de vuestro Señor. Voy a crear para vosotros, a partir del barro, algo con forma de ave. Soplaré en ello y será un ave con permiso de Allah. Y sanaré al ciego y al leproso y daré vida a los muertos con permiso de Allah y os diré (Sin verlo) lo que coméis y lo que guardáis en vuestra casas. Y, si sois creyentes, en ello tenéis un signo.  (Corán, 3:49).

 

Los musulmanes creen que Jesús no fue crucificado (o sea que no murió en la cruz) . Era el plan de los enemigos de Jesús el crucificarlo (y matarlo), pero Dios lo salvó y lo elevó hacia Sí. La apariencia de Jesús fue colocada sobre otra persona, y los enemigos de Jesús aprendieron a este hombre y lo crucificaron, pensando que era Jesús. Dios dijo:

 

 ...Y dijeron (Los judíos): Hemos matado al Mesías Jesús hijo de María, el Mensajero de Allah. Pero no le mataron ni le crucificaron, sino que se les hizo confundir con otro a quien mataron en su lugar. Quienes discrepan sobre él tienen dudas al respecto. No tienen conocimiento certero, sino que siguen suposiciones, y ciertamente no lo mataron...  (Corán, 4:157).

 

Para los musulmanes tanto Muhammad  como Jesús no vinieron a cambiar la doctrina básica de la creencia en un solo Dios, traída por lo profetas anteriores, sino a confirmarla y a renovarla.


Desde el momento en que un musulmán pronuncia el nombre de Isa o Jesús, está moralmente obligado a mostrar respeto a ese gran Profeta del Islam y lo hace pronunciando las siguientes palabras: "Aleihi Salam" (La Paz sea con él). De este modo, para los musulmanes, el Islam es la única religión que ubica a Jesús en el lugar que le corresponde. Jesús es considerado un gran profeta en el Islam.

 

En el Judaísmo, la personalidad santa de Jesús es desairada y deshonrada, ya que se refieren a él como un hijo ilegítimo de María. Los judios se refieren a Jesús hasta con un cierto desprecio en ocasiones.

 

El Cristianismo, por el contrario, desde el punto de vista islamico, se centra por completo en la persona de Jesús y llega al extremo de monopolizarlo, y segun el Islam ha cometido igualmente injusticia al hacer esto, con este importante Profeta de Dios.

 

Cuando a Jesús lo llamaron "Hijo de Dios" o "Dios", "Dios el Padre, Dios el Hijo", Jesús se lamento amargamente. Sus discípulos dijeron "Estamos contentos de servir a Dios ya que el Profeta Isaías dijo: "En verdad tú eres un Dios escondido", y Dios le dijo a Moisés, su servidor: "yo soy el que soy"".

 

Jesús respondió: "Felipe, Dios es digno y sin él no hay nada digno: Dios es un ser sin quien nadie vive, tan grande que siente todo y está en todas partes. Sólo él no tiene igual, no tuvo principio ni tendrá fin, pero él le ha dado a todo un principio y un final. No tiene padre ni madre, ni tiene hijos, ni hermanos, ni compañeros. Y ya que Dios no tiene cuerpo, él no come, no duerme, no muere, no camina, no se mueve, pero habita eternamente sin semejanza humana ya que es incorpóreo, inmaterial, es de la más simple sustancia. Es tan bueno que sólo ama la bondad; es tan justo que cuando castiga o perdona no se le puede contradecir. En suma, digo sobre él Felipe que aquí en la tierra no podrás verlo ni conocerlo perfectamente pero en su reino lo verás por siempre: en donde se concita toda nuestra gloria y felicidad."

 

Felipe preguntó: "Maestro, ¿qué dices?. En Isaías está realmente escrito que Dios es nuestro padre, entonces, ¿cómo es que el no tiene hijos?". Jesús respondió: "Los Profetas han escrito muchas parábolas, de las cuáles no debes ver sus palabras sino entender su significado. Porque todos los profetas que fueron en total 114,000 los enviados por Dios, hablaban metafóricamente.
 

Pero después de mí llegará el Resplandor de todos los Profetas y los Santos y se hará la luz sobre las palabras oscuras que de ellos sabían porque él es el mensajero de Dios.". Y habiendo dicho esto, Jesús suspiró y dijo: "Que haya misericordia sobre Israel. "Oh Señor Dios", y sé piadoso con Abraham y con su prole, de modo que puedan servirte con la verdad y el corazón".

 

Sus discípulos respondieron: "Amén (que así sea), Oh señor nuestro Dios". Jesús dijo: "En verdad os digo que los escribas y los doctores han hecho caso omiso a las leyes de Dios con sus falsas profecías de los Profetas de Dios, por lo que Dios está enojado con la Casa de Israel y con sus generaciones de infieles." Sus discípulos lamentaron estas palabras.

 

Lo citado precedentemente, que fue extraído de los Evangelios de Bernabé, nos demuestra que los primeros cristianos denominaban a Jesús con un calificativo que no tenía. Para los musulmanes ninguna otra religión salvo la islámica, cree verdaderamente en Jesús. Es de acuerdo a estos antecedentes que procederemos a examinar la ubicación que Jesús tiene dentro del Islam.


Jesús en el Corán


Las fuentes más auténticas para conocer la imagen que el Islam tiene de Jesús y la posición que se le da, son el Corán y las obras literarias que se ocupan del tema. De acuerdo a estas fuentes, Isa o Jesús fue el primer y principal siervo de Dios (Abd-Allah), un profeta de Dios (Nabi-Allah) y un mensajero de Dios (Rasul-Allah). El nombre de su madre era María, es por esto que el Corán se refiere a él como Jesús hijo de María (Isa Ibn Maryam).

 

El nombre de Isa Ibn Maryam (Jesús) es usado 16 veces el el Corán, mientras que el nombre de Isa solamente en 9 oportunidades para enfatizar de esta manera la realidad, que fue el hijo de una casta, piadosa y virgen mujer.


Según el Islam, María fue hija de Imran; esta familia fue descendiente del profeta Harun, el hermano del profeta Moisés. Por lo tanto los antepasados familiares fueron también grandes profetas de Dios. Pero, sin embargo el Islam los ubica a todos en un mismo nivel, sin distinciones de ninguna especie.

 

El Corán dedica un capítulo completo a María (Suryam Maryam: Cap. 19). El énfasis que encontramos en este capítulo tiene por propósito darle a María el respeto que le corresponde y refutar las inmorales calumnias o cargas en contra de la personalidad casta y piadosa con que los judíos la catalogaron.

 

El Corán narra la historia de toda la familia de María por considerarla noble y virtuosa. Por lo tanto, el lugar que ocupa María en el Islam es el de una dama noble, virtuosa y pura. Notaremos que en le momento que se devela el Islam, había en la ciudad de Medina, tribus judías habituadas y prosperas. Estos judíos pensaban que Jesús y María eran dos personalidades vergonzantes.

 

El Capítulo 19 del Corán como así también otros versículos pretenden demostrar concluyentemente que la propaganda judía era mentira. La idea no fue simplemente defender a María sino a la mujer en si misma. Ninguna mujer de buena conducta puede ser sujeto de calumniosas acusaciones. Esta es la razón por la cual el Corán castiga severamente "Al Qadhaf" (la difamación de una mujer virtuosa). Aparte de fustigar al criminal enjuiciándolo, será privado de su derecho cívico de prestar testimonio (Shahadah) mientras viva. El Corán califica a María como un mujer virtuosa y un orgullo para las mujeres, del mismo modo que describe a Jesús como un Profeta de Dios y la encarnación de la piedad y la nobleza.

 

El Corán hace mención de todo lo referente a ambos con el propósito de refutar la endiablada propaganda judía (Buhtanan Azima), tal como lo encontramos descrito en el Corán, Cap.4:156. María no fue sólo de noble origen sino que también estuvo bajo el tutelaje del Profeta Zakariah (Zacarias), quien la vio crecer. El Corán sostiene además que fue purificada de sus pecados y purgada de toda impureza moral, por Dios nuestro Señor. ¿Cómo es posible entonces que los rabinos judíos y otros infieles insulten a tan virtuosa dama? (Corán 3:53).

 

"Jesús es a los ojos del altísimo un hombre como Adán. Dios lo creo del polvo y le dijo "Sé" y Adán fue" (Corán 3:52).

 

La real grandeza de ambos reside en que ellos fueron líderes espirituales y le ejemplo de la humanidad. La diferencia entre el punto de vista islámico y la creencia que sostienen el Judaísmo y el Cristianismo con respecto a Adán, es de fundamental naturaleza. Para estos últimos, Adán es un pecador que fue arrojado del Paraíso; mientras que para el Islam él es el primer Profeta de Dios, el primer ser humano y el precursor de los profetas humanos. La ubicación de Jesús en el Islam es únicamente la de un ser humano (Bashar). un profeta de Dios (Nabi-Allah) y un mensajero de Dios (Rasul-Allah). Para el Islam el mismo profeta Jesús declaró:

 

"Dios dijo entonces a Jesús: ¿Has dicho alguna vez a los hombres: tomad por dioses a mí y a mi madre al lado del Dios único?."

 

"Por tu gloria, ¡no!, ¿cómo habría podido decir yo lo que no es cierto?. Si yo lo hubiese dicho, ¿no lo sabrías tú?. Tú sabes lo que hay en le fondo de mi alma y yo ignoro lo que hay en el fondo de la tuya, pues sólo tú conoces los secretos" (Corán 5:116).


Creencias cristianas y judías sobre Jesús de Nazareth

 

La teoría del mito cristiano es rechazada posteriormente por un escritor cristiano, Dr. J. Cadoux en su libro "Vida de Jesús" y lo hace con las siguientes palabras:
 

"...Por lo tanto, dirigiéndonos en los cuatro evangelios, a los principales documentos, si es que queremos llevar a cabo por completo esa simple reseña, que inclusive podemos coordinarlos con otras fuentes de información, encontramos material de calidad ampliamente diferente con respecto a la credibilidad. Tan trascendente es el elemento de incertidumbre que es tentador abandonarlo inmediatamente y declarar desahuciada la labor. La histórica inconsistencia e improbabilidades encontradas en algunas partes de los Evangelios forman algunos de los argumentos adelantados en favor de los mitos de la Teología Cristiana. Sin embargo, por otras consideraciones, estas inconsistencias son totalmente preponderantes.

 

No obstante, las discrepancias e inseguridades que permanecen son serias -y, consecuentemente muchas recientes- que no tienen dudas, sin embargo, de la real existencia de Dios, atribuyen como desahuciado cualquier intento de distinguir la histórica verdad de las legendarias o místicas referencias que contienen los Evangelios, también la posibilidad de reconstruir la histórica misión de Jesús, separándolo de la historia P.P. 16-17.

 

Esta declaración parece apoyar la autenticidad del Sagrado Corán que niega rotundamente la divinidad de Jesús con las siguientes palabras:

 

"Aquellos que dicen que Cristo, hijo de María es Dios, son infieles. Respondedles:"¿Quién podrá contener el brazo del Todopoderoso, si él quisiera perder al Mesías, hijo de María, a su madre y a todos sus parientes?" " (Corán 5:19).

 

"Dios es el soberano de los cielos y de la tierra y de la inmensidad de todo el espacio. El saca a su voluntad a los seres del abismo, porque su potencia es infinita" (Corán 5:20).

 

Sobre las creencias cristianas y judías el Corán dice:

 

"Y dicen los judíos: Ezra es el hijo de Dios" y los cristianos dicen: "El Mesías es el hijo de Dios".

 

De este modo están imitando a aquellos que descreen de Dios. Dios mismo lucha contra ellos, ¡qué perversos son!. Ellos han endiosado a rabinos, monjes y hasta al Mesías, hijo de María, siendo que les ordeno amar y adorar sólo a Dios. No existe nadie más bueno que él. Le atribuyen a Dios la misma gloria que a los otros. Si pudiesen destrozarían el brillo de Dios con sus bocas, pero Dios no lo permitirá, porque esa su Luz es perfecta, aunque los descreídos la detesten" (Corán 5:19).

 

El Corán rechaza por completo el concepto de Trinidad:

 

"¡Oh, vosotros los que habéis recibido las escrituras!, no penséis en los límites de la fe: decid a Dios siempre la verdad , Jesús es el hijo de María, el enviado del Altísimo y su verbo. El lo ha hecho descender a las entrañas de María y él tiene su aliento. Creed en Dios y en sus apóstoles. No digáis que hay una Trinidad en Dios. El es único, esta creencia os será más ventajosa. Aún cuando tenga un hijo. él gobierna el cielo y la tierra. El se basta a sí mismo". (Corán 4:169).


Notas de interes:

Los musulmanes también creen que Dios le reveló un libro sagrado a Jesús llamado al-Inyil, algunas partes del mismo puede que aún estén presentes en lo que se vino a llamar el Nuevo Testamento. Esto no quiere decir que los musulmanes creen en la Biblia que poseemos hoy en día, pues estas no son las escrituras originales que fueran reveladas por Dios. Estas sufrieron alteraciones, adiciones y omisiones. Esto también fue dicho por el Comité encargado de revisar The Holy Bible (Revised Standard Version) [La Santa Biblia (Versión Revisada Estándar)] en los Estados Unidos. Este comité estaba formado por treinta y dos eruditos. Estos confirmaron la revisión y asesoria de un Panel Consultivo formado por cincuenta representantes de las diferentes denominaciones cooperantes.

 

EL PAPEL DE MARIA EN EL ISLAM

 

En la Revelación coránica María es presentada como virgen, Inmaculada, pura, piadosa, reservada, consciente de la función que cumple a lo largo de su vida, providencialmente apta para recibir el Espíritu y el Verbo de Al-lâh, con perfecta disponibilidad.


Así, en algunos versículos, tanto agrupados como aislados, Al-lâh la muestra en las fases sucesivas de su evolución terrestre y celeste: su concepción milagrosa, su crecimiento juvenil bajo la Mirada divina, la anunciación que Al-lâh le ha hecho de la venida al mundo de un Hijo engendrado sin padre humano, sus intervenciones entre los seres humanos conjuntamente con su hijo, su elevación al lado de Al-lâh. 

 

Nos gustaría, en este ensayo, interpretar algunos versículos en los que ella aparece, aplicando un método exegético riguroso, para poner de relieve esta figura femenina perfecta, única, en las diferentes funciones universales y particulares que ella asume plenamente. Nuestro propósito, sin embargo, no es hacer comparaciones con los datos revelados o dogmáticos cristianos.

 

La Revelación Islámica no tiene como finalidad el repetir pura y simplemente tales datos. Las escenas coránicas donde María y Jesús intervienen son perfectamente coherentes y homogéneas con la perspectiva de esta última Revelación. El Corán no constituye una réplica ni del primer Testamento ni del segundo, y no representa tampoco un quinto evangelio. Sólo contiene lo que puede servir al fiel musulmán en su fe íntima.

 

Sin embargo, hay que resaltar que los elementos que se refieren a Jesús y a María en la Escritura coránica no están nunca en contradicción con sus equivalentes auténticos de la Tradición cristiana, toda vez que la Palabra divina no puede contradecirse o diverger de una Revelación a otra. 

 

El Corán o Recitación velada, de acuerdo con la etimología del término, es el conjunto de las palabras que Al-lâh ha hecho descender sobre Muhammad, Sello de los profetas. Estas palabras constituyen la Escritura que el portador de la Fe actualiza cuando recita ritualmente el contenido sagrado. El Profeta del islam no es el autor sino el intermediario providencial y plenamente realizado de quien Al-lâh se sirve para transmitir su Verbo eterno.

 

Por eso los personajes nombrados en el Corán, así como ciertas posiciones doctrinales que remiten a las Revelaciones anteriores, no provienen de un conocimiento que el Profeta habría podido tener de una manera externa, por tradición oral. En el momento de la Revelación él estaba en una disponibilidad completa, libre de toda interferencia individual que hubiera podido alterar o impedir el Descendimiento del Corán.


El tema que nos gustaría presentar ahora, en el marco de lo femenino en la mística, se refiere a María, la única mujer cuyo nombre se menciona en el Corán, donde, en efecto, un cierto número de otras mujeres desempeñan un papel importante sin que, no obstante, se indique su nombre. A menudo ellas son presentadas en la función que ocupan con respecto a un personaje masculino: la esposa del Faraón, la madre de Moisés, las hijas de Lot, etc., sin olvidar la cónyuge de Adán.

                                                                                    

Por otro lado, ciertas realidades de la creación, como el sol y la luna, el día y la noche, el cielo y la tierra, el cuerpo y el alma, etc., son consideradas bajo su aspecto de pareja y de complementariedad. A propósito  de este asunto, podemos resaltar que el término zawy, que encontramos con frecuencia en el Corán, es por lo general de género femenino, a pesar de que lo encontramos a veces; tanto en singular como en dual o en plural; haciendo aparecer según el caso una preponderancia bien del masculino, bien del femenino, o incluso una paridad de ambos, lo que parece querer demostrar la interdependencia y la complementariedad de los dos elementos de una pareja. Podríamos entonces traducir la palabra zawy por: «cónyuge masculino», «cónyuge femenino», «elemento de la pareja» o «pareja». Encontramos este término, entre otras referencias, en la azora 4, «Las mujeres», en el versículo 1:


¡Oh seres humanos! Guardad a vuestro Señor en vosotros, El que os ha creado de un alma (nafs) única y, a partir de ella, ha creado su elemento parejo (zawy). A partir de ellos dos, ha diseminado numerosos hombres y mujeres...
 

Este «alma única» actúa aquí sobre su complementario, cuyo género en árabe es ambivalente y puede ser tanto masculino como femenino. Esta ambivalencia aparecerá de nuevo en un momento determinado de nuestro estudio a propósito del término Kalima, palabra habitualmente femenina, pero que aplicada a Jesús en su calidad de Verbo divino, en el versículo 3: 45 asume una función masculina. El versículo 4: 1, que acabamos de citar parcialmente, puede admitir entonces una interpretación más convencional que los intérpretes de lengua árabe y los traductores occidentales del Corán favorecen:


iOh seres humanos! Temed a vuestro Señor que os ha creado de un ser único y que, a partir de él, ha creado a su esposa. A partir de ellos dos, ha diseminado a numerosos hombres y mujeres...


Asentados estos datos preliminares, analizaremos los episodios coránicos esenciales que se refieren a la vocación y a la función de María, a su nacimiento, a su infancia y a su condición de virgen, esposa y madre, de acuerdo con las relaciones que mantiene con su padre y su madre, con el Espíritu de Al-lâh y con su Hijo Jesús, divinamente concebido. Veremos igualmente el significado de su nombre árabe «Maryam» y el modo en que está íntima e indisolublemente ligado al de su Hijo.


La mística islámica ha hecho suyo el tema de María en el Corán conjuntamente con el de Jesús, de una manera discreta, teniendo en cuenta la dificultad de interpretación que estos personajes santos presentan en el islam con respecto a los datos evangélicos y a las posiciones dogmáticas cristianas.

 

1. Los padres de María.

 

Es la hija de 'Imran o Joaquín y de Hanna (Ana). Al-lah dice:


En verdad, Al-lah ha escogido (o elegido por su pureza) a Adán, Noé y la Familia de Imran entre los seres del universo, como descendientes unos de otros. Al-lah (es) el que todo lo oye, el Omnisciente. La mujer de 'Imrân dijo: «Mi Señor, en verdad, yo Te he consagrado este que está en mi seno. Acepta (esto) de mí, porque Tú, Tú eres el que todo lo oye, el Omnisciente» (Corán 3: 33;35).


El nombre árabe coránico 'Imran, que corresponde a Joaquín, significa etimológicamente «aquel que es muy próspero». Tiene forma de dual, lo que puede sugerir que esta prosperidad se extiende a este mundo y al otro. El nombre de su esposa, no mencionado en este episodio coránico, que las dos tradiciones, cristiana e islámica, reconocen como «Hanna» significa «la que suspira por compasión y cuyo corazón es tierno y misericordioso».

 

La raíz de este bello nombre encierra principalmente el sentido de «exhalar un sonido como el del arco que se templa». El amor divino y misericordioso de Hanna debía ser tan fuerte que se desbordó de ella y se liberó sobre todas las criaturas. Vislumbramos ya que Al-lah había preparado a María, por la predisposición divina de sus padres, para ser el receptáculo perfecto de la Palabra divina que se manifestará en Jesús y por Jesús.


La tradición relata también la vejez estéril y entristecida de Hanna antes del nacimiento de María. Nos encontramos también aquí ante la intervención milagrosa de Al-lah, referida a Sara, a Rebeca y a otras mujeres célebres del primer Testamento, llamadas estériles, y que permite augurar un destino excepcional reservado a María.


Hay que hacer notar también que el término que hemos traducido por «escogido» o «elegido» proviene de la raíz; que significa ser puro, limpio, claro, sin mezcla, selecto, y sugiere por tanto la noción de inmaculada que va a ser retomada a propósito de María en otros versículos que citaremos más adelante. Por otra parte, Hanna, en la invocación que dirige a su Señor: «Yo te he consagrado lo que está en mi seno» (o bien, en otra traducción más cercana al texto árabe: en mi interior), utiliza el pronombre relativo árabe neutro «lo que» (mâ), que no excluye ninguna de las posibilidades que están en ella, masculinas o femeninas, y que van a actualizarse bajo la forma de un ser femenino enteramente receptivo y receptáculo perfecto de la Gracia divina.


2. Nacimiento de María y significado de su nombre coránico Maryam.


Al-lah dijo: «Cuando ella (Hanna) hubo dado a luz un niño de sexo femenino, dijo: ¡Mi Señor! verdad yo quien ha alumbrado a un ser femenino;  Al-lâh (es) muy sabio con respecto a lo que ella había alumbrado, pues el varón no se asemeja a la hembra; ;En verdad, yo le he dado el nombre de Maryam, y yo Te pido que Tú la protejas, así como a su descendencia, de Satán el Lapidado;.» (Corán 3:36).
 

Puede ser que Hanna esperase tener un niño varón: el contexto coránico parece darlo a entender así, tanto más cuanto que la concepción milagrosa de María, su hija, que ocurrió a una edad avanzada, no le permitía esperar tener otro hijo que podría haber sido de sexo masculino y, según la tradición hebraica, destinado al servicio del Templo. Esta intuición inicial de engendrar un hijo varón no se realizará inmediatamente con el nacimiento de María, pero sí más tarde, y gracias a ella, cuando engendre a Jesús.

 

Veamos ahora cuál es el significado del nombre de Maryam, que aparece muy pronto entre los hebreos: ¿acaso la hermana de Moisés no se llamaba así? Este nombre puede admitir dos etimologías árabes. Derivaría, bien de la raíz; desear ardientemente, bien de la raíz : inclinarse de un lado, tener inclinación por algo o por alguien. El término derivado raym significa «exceso», «aumento».


La primera letra;eme; (mîn) del nombre Maryam dará un nombre de lugar: la que es portadora de un inmenso deseo, la que contiene en ella el amor que se derrama alrededor por abundancia. Además, las dos;eme;, la inicial y la final del nombre;la letra min tiene en árabe valor numérico;, implican una perfecta receptividad, primero por el propio nacimiento de María, después por el anuncio del nacimiento de Jesús y, finalmente, por la aceptación de su función última, que será la de dar nacimiento espiritual en la fe a muchos seres que constituirán, así, un aspecto de su descendencia por parte de Jesús, su hijo. Tendremos ocasión de volver sobre ello más adelante.


Maryam nació de una familia cuya ascendencia ha sido considerada pura, inmaculada y que, además, quedó exenta de la huella que Satán (el Shaytan, en árabe, cuyo sentido etimológico es «perverso», «rebelde», «distante») deja sobre todo recién nacido. ¿Acaso un hadiz profético auténtico no precisa que «todo hijo de Adán recién nacido es rozado por Satán, a excepción del hijo de María y de su madre; en este contacto, el niño lanza su primer grito»?.


Según la tradición, Imrân, el padre de María, morirá antes de su nacimiento y ella será tomada a cargo por su tío materno Zacarías, considerado como profeta en el Islam, cuyo hijo único, Juan Bautista, Yahyà, será primo materno de María. El nombre Yahyà significa «el que vive o el que vivirá». Hagamos notar de paso que toda la familia más próxima por el parentesco está destinada a una vida excepcional inspirada por intervenciones de la Gracia divina.

 

3. La infancia de María.
 

A continuación de los versículos que hemos citado anteriormente, Al-lâh continúa diciendo:


Su Señor la recibió con un beneplácito perfecto y la hizo crecer de forma armoniosa. Confió su cargo a Zacarías.

Cada vez que Zacarías entraba en el santuario cerca de ella, encontraba sustento a su lado. Él dijo: «¡Oh María! ¿Cómo es esto para ti (annâ la;ki hâdâ)?». Ella dijo: «¡Esto viene de Al-lah! En verdad, Al-lâh sustenta a quien Él desea sin medida!» (Corán 3:37).

 

Señalemos que Zacarías, considerado como tío materno por parentesco de María, lleva un nombre cuya etimología, tanto en hebreo como en árabe proviene de la raíz: Z-Sh;R, que se puede aproximar a la raíz árabe y coránica Dz;K;R, evocando a la vez el recuerdo, la reminiscencia, mas también un aspecto de virilidad y fecundidad. Encontramos estas dos raíces en el versículo 2 de la azora 19 titulada «Reminiscencia fecundante del Amor universal de tu Señor hacia Su siervo Zacarías». Zacarías depositó la semilla en su esposa, entonces estéril, para conformar a su hijo Juan Bautista;Yahyá, el que vive;, quien preparará el camino a su primo Jesús.

 

En el versículo 3: 37, citado anteriormente, Al-lâh nos muestra la perfección de María que se desarrolla en la Presencia divina. María, en su pureza excepcional, es creada en una condición sin mancha por lo que respecta «al conjunto de las mujeres entre los seres del universo», según los versículos 3: 42;43:


Luego los ángeles dijeron: «¡Oh María! Sin duda Al-lâh te ha distinguido inmaculada y te ha hecho pura. Te ha distinguido inmaculada por encima de las mujeres, entre los seres del universo. ¡Oh María! Sé siempre devota a tu Señor, prostérnate e inclínate con los que se inclinan».


Esta prosternación implica asimilación, humildad y receptividad, y esta inclinación connota la expansión, por medio de la anulación, a través de los grados cósmicos. Este recogimiento de María, que es total en todos los aspectos de su ser inmaculado, la vuelve enteramente receptiva a la Presencia de su Señor en una concentración integral que le hace tomar consciencia de Al-lâh en ella en todas las modalidades de su ser y del discernimiento de todas las posibilidades circundantes.

 

La noción de «Señor» está incluida en la raíz de este nombre divino: Rabb. Pero la raíz R;B;B del nombre divino Rabb comporta más significados que el término que hemos traducido por «Señor». El rabb está siempre, en el Corán, en conjunción con otras realidades. Por ejemplo: Rabb de los cielos y de la tierra, mi Señor o tu Señor. No puede decirse, sino abusivamente, «Señor» de una manera absoluta. El rabb es el maestro (1) que posee autoridad y conocimiento y que actualiza y exalta en su discípulo o alumno, así como en todo lo creado, las posibilidades positivas ocultas.

 

Así, Al-lâh precisa a continuación de este último versículo:


«Esto forma parte de las Anunciaciones del Misterio que Nosotros te inspiramos...» (Corán 3: 44), y éstas van a precisarse en los versículos siguientes preludiando la Anunciación dirigida a María.

 

4. La Anunciación a María.


Al-lâh dijo: «En la Compilación de la Escritura, lo grande fue la Llamada de María cuando apartándose de sus familiares se retiró a un lugar oriental (o iluminativo). A causa de su inferioridad (min duni;him) se ocultó tras un velo. Nosotros le enviamos Nuestro Espíritu que asumió para ella el aspecto de un ser humano perfectamente armonioso» (Corán 19: 16;17).


El Anuncio del descenso del Espíritu de Al-lah y de Su Verbo sólo podía efectuarse en secreto, en la soledad más completa y en un ser y un lugar plenamente purificados. Por ello, el Espíritu de Al-lah no pudo descender para habitar más que en un receptáculo virgen de toda interferencia individual y de todo entorno perturbador e inadecuado. Debía manifestarse bajo el aspecto de un ser perfecto interior y exteriormente, en rigurosa correspondencia y afinidad con María, enteramente receptiva y disponible en su cuerpo y en su alma de manera que él pudiese fecundarla sin encontrar en ella resistencia para transmitir el Espíritu del cual él era portador y que actualizaría bajo esta forma perfecta.


Luego los Ángeles dijeron: «¡Oh María! En verdad Al-lâh te alegró con la buena nueva de una Palabra que provenía de (o;en relación con;) Él: Su nombre (es) el Mesías;Jesús;Hijo de María, de rostro resplandeciente de gloria, en este mundo inmediato y en la Vida última. Él forma parte de los Allegados» (Corán 3: 45).
 

¿Qué se puede entender por «Su nombre»? ¿Es el nombre de Al-lâh o es el nombre de la Palabra? Porque el adjetivo posesivo «su» es, en este caso, susceptible de ambas interpretaciones. En la gramática árabe ismu;Hu, «Su nombre», debería normalmente ser del mismo género que el nombre al que se refiere, es decir, masculino, aquí Al-lâh, en cuyo caso el nombre completo de Jesús: el mesías;Jesús ;Hijo;de;María, sería uno de los nombres de Al-lâh (2). O bien podemos considerar, desde el punto de vista del sentido (como ocurre a veces en el Corán y en la poesía clásica), que el nombre «Palabra», Kalima, femenino en árabe, representa la personificación de Jesús y por tanto requiere una concordancia masculina: ismu;hu. En esta última interpretación ismu-hu puede entenderse como el nombre de la Palabra, siendo el nombre de esta Palabra el Mesías; Jesús; Hijo de María.

 

En el primer caso, en el que el Mesías;Jesús; Hijo de María sería uno de los nombres de Al-lâh, los cuatro términos que lo componen podrían interpretarse de la siguiente manera: el Mesías, al Masîh en árabe, es un nombre adjetivo que contiene tanto un sentido activo como un sentido pasivo; la raíz que lo compone M-S;H significa «ungir», «rozar», «palpar», «limpiar», «retirar algo con la mano». El Mesías es, por tanto, aquel a quien Al-lâh moldea con su Mano impregnándolo enteramente de Él. Es el Ungido, pero también el que da o transmite la unción divina recibida.

 

Jesús o 'Isà en el Corán, nombre de origen desconocido, es el ser perfecto nacido tanto de su santa Madre que da forma a su cuerpo natural como del Espíritu de Al-lâh enviado a María en el momento de la anunciación. Además, Jesús es descrito, en el versículo 4: 171, como Palabra o Verbo de Al-lâh (Hu). Ahora bien, la Palabra de Al-lâh es considerada tanto en la mística como en la teología como un Atributo esencial de Al-lâh mismo. Después, María dice, en este contexto coránico:

 

«¡Mi Señor! ¿Cómo un ser engendrado (walad) existirá por mí sin que ningún ser carnal (bashar) me haya tocado?». Él dijo: «Es así para ti ;de ese modo para ti . Al-lâh, Él crea lo que desea. Cuando Él ha decidido que una realidad debe existir, dice solamente: «Acontece y entonces ella acontece» (Corán 3: 47).

 

En la azora Maryam (Corán 19:21), Al-lâh precisa con relación a María, a quien el Espíritu de Al-lâh se manifiesta:

 

Él dijo: «En verdad que yo soy el Enviado de tu Señor para conferirte por pura gracia un muchacho (o un niño) de una gran pureza»

«¿Cómo podría existir un muchacho por mí si ningún ser carnal me ha tocado y no he sido empujada por un exceso de deseo?».

Él dijo: «Sea de ese modo para ti. Tu Señor ha dicho: Esto es fácil para Mí, y con el fin de que Nosotros hagamos de él un Signo (âya) para los humanos y un Amor universal (rahma) nacido de Nosotros. Es una Orden decidida».

 

Si, para acercarnos mejor a su sentido, descomponemos cada elemento de la fórmula lapidaria que hemos traducido por «Sea de ese modo» o también «Es así para ti», podremos resaltar que especifica una característica que sólo se dirige a la Virgen María, ser de una pureza única y de una disponibilidad total para recibir el Verbo de Al-lâh que no se divide, sino que se expresa con una perfección incomparable. Y he aquí anunciada la venida a la existencia de un Signo y de un Amor divino nacidos de la unión de los nombres divinos expresados aquí por el plural «Nosotros», Al-lâh, que manifiesta Sus posibilidades infinitas por medio de Sus nombres excelentes.

 

5. María, inmaculada y siempre virgen.


Los dos versículos siguientes nos muestran la concepción inmaculada de Jesús, fruto de una virgen purísima, que siempre permanecerá tal, y del Espíritu manifiesto de Al-lah:
 

Y la que preservó intacto su sexo de manera que Nosotros insuflamos en ella Nuestro Espíritu. Hemos hecho de ella y de su Hijo un Signo para los seres del universo (Corán 21: 19).

 

Y (es) María, hija de 'Imrân, quien preservó intacto su sexo de manera que Nosotros insuflamos en él (fî-hî, es decir, en su sexo) Nuestro Espíritu. Ella confirmó las Palabras de su Señor así como Sus Escrituras. Ella se contaba entre los que meditan asiduamente (Corán 66: 12).

 

Volveremos más adelante sobre el Signo único y sobre la confirmación que María hace de las Palabras y de las Escrituras de su Señor. Gracias a que María permaneció virgen en todo su ser, el Espíritu de Santidad pudo descender sobre ella bajo el aspecto de un ser de apariencia humana perfectamente armoniosa.

 

6. María encinta da a luz a Jesús que la justifica. ¡El nacimiento de Jesús se produjo debajo de una Palmera Datilera, segun el Corán!.

 

En la azora Maryam Al-lah precisa:

 

Ella le llevó por tanto y se retiró con él (o a causa de él) a un lugar lejano.

Los dolores del parto la llevaron cerca del tronco de la datilera. Ella dijo: «¡Oh, que no muera antes de esto y que no sea completamente olvidada!».

Él la llamó entonces por debajo de ella: «¡No te entristezcas! Tu Señor acaba de poner debajo de ti una fuente abundante» (Corán 19: 22;24).
 

De esta descripción podemos deducir que el niño nació sin que María cumpliera el tiempo del embarazo. Más adelante en esta azora, Jesús, todavía bebé, dice a su Madre:
 

Come y bebe y que tu mirada permanezca regocijada (o 'y te tranquilice'). Si ves algunos seres humanos, di entonces: Yo he consagrado un ayuno al Todo; Resplandeciente de Amor; no hablaré (ukallim) por tanto a ningún ser humano en este día (o 'no ofenderé a ningún ser humano') (Corán 19: 26).

 

Jesús, que es Palabra de Al-lah, va a justificar a su Madre, en su entorno, respecto a su nacimiento sin padre humano. Porque ¿cómo habría podido la gente comprender y aceptar un nacimiento tal, desafiando tanto la ley de la naturaleza como la Ley mosaica?.

 

Por ello, el muy particular ayuno que María ha consagrado a Al-lâh bajo la apelación del Todo; Resplandeciente de Amor (Rahmán) y no de Al-lâh, la dispensará de hablar, porque es ella la que recibe la Palabra divina y no la que la da directamente, ya que es Jesús, bajo su aspecto esencial, quien es Verbo divino. También es destacable que el nombre divino que acabamos de traducir por «el Todo;Resplandeciente de Amor» proviene de la raíz R; H;M que significa «matriz», «útero», «lazo de sangre», y que puede descomponerse en dos elementos: R; H y M, que son respectivamente las consonantes de las dos palabras «espíritu» y «agua» (rûh y mâ') en árabe.

 

Por otro lado, la ambivalencia de la raíz K;L;M que encontramos en el versículo anterior, y que significa primero «ofender» y luego «hablar», permite interpretar este versículo en un sentido que no es el habitual. El ayuno, siendo una pura abstención, permite a María no actuar y reaccionar contra los propósitos malévolos que su entorno le va a dictar.

 

Jesús justifica a su Madre y confirma que él es la Palabra y que está fortalecido por un Espíritu que proviene de Al-lâh cuando María le hace signo, empleando así un modo de expresión alusivo y no articulado. He aquí la secuencia coránica que permite esta interpretación:

 

Ella [María] vino con él al lado de la gente llevándolo. Ellos dijeron: «¡Oh María! Has hecho algo anormal [literalmente: forjado contra la Ley]. ¡Oh hermana (o descendiente) de Aarón! ¡Tu padre no era un hombre de mal y tu madre no estaba incitada al deseo!».

Ella hizo una señal hacia él. Ellos dijeron: «¿Cómo podríamos hablar a un bebé en la cuna?» (Corán 19: 27;29).

 

¿Qué sucede entonces? El bebé, que no había tenido quizá más que los brazos de su madre como cuna y que habría podido ser indiferente al medio, como todo niño que acaba de nacer, va a probar que él es Palabra de Al-lâh y que su aparato vocal ya formado es capaz de articular el Hálito espiritual de su Padre real y divino. Entonces el niño habló así:


Dijo: «En verdad, yo soy el servidor de Al-lâh. Él me ha dado la Escritura y me ha constituido en profeta.
 

Él me ha hecho receptáculo de influencias benditas dondequiera que me encuentre. Él me ha ordenado que practique la acción de gracia unitiva y que distribuya el excedente purificado mientras viva. Él me ha llenado de bondad hacia la que me ha alumbrado. Ha hecho de mí un restaurador (o el que rehabilita) infortunado.

 

La preservación (o la Paz) sobre mí el Día en el que he sido alumbrado, el Día en el que moriré y el Día en el que seré resucitado cual viviente.

 

He aquí a Jesús; Hijo de María, en tanto que Expresión de lo Real respecto del cual ellos han dudado» (Corán 19: 30;34).

 

7. Jesús Hijo de María.

 

A menudo se ha dicho que la Revelación coránica tendía a minimizar el aspecto divino de Jesús calificándole de Hijo de María y no de Hijo de Al-lâh. Nosotros hemos citado algunos versículos en los cuales Jesús, fortalecido por un Espíritu divino y la propia Palabra de Al-lâh, aparece bajo este aspecto divino. Sin embargo, si cada ser es hálito y palabra de Al-lâh porque ha nacido de Él, Jesús es mostrado como profeta, como el Santo perfectamente realizado que sirve, junto con su muy santa Madre, de ejemplo a la humanidad. Los versículos siguientes permiten entenderlo así:

 

Cuando el Hijo de María ha sido propuesto como ejemplo, los que están cerca de ti se apartan de él.
 

Dicen: ¿Los dioses a los que adoramos son un bien o lo es él? Ellos no te hablan más que para entrar en polémica. Son más bien gente llevada a la disputa... (Corán 43: 57;58).

 

Por otro lado, la Tradición del profeta Muhammad (Mahoma) reconoce a Jesús un papel destacado al Final de los tiempos y, en el Corán, encontramos este versículo que abunda en lo mismo:

 

No hay nadie entre los poseedores de las Escrituras que no ponga la fe en él [Jesús] hasta su muerte. En el Día de la Resurrección se volverá testigo de su causa (Corán 4: 159).

 

Algunos relatos proféticos musulmanes auténticos confirman que Jesús volverá a descender sobre la tierra (Segunda Venida de Jesús), bajo la égida del islam, última Revelación, para matar al Anticristo y restaurar, por cierto tiempo, un nuevo orden de paz y de espiritualidad. Será entonces testigo de cargo o descargo para los seres humanos del ciclo actual, reconociendo a los que hayan sido fieles a las Escrituras divinas que les han sido reveladas.

 

María, como virgen, ella que ha guardado su virginidad, recibe permanentemente la Palabra y el Espíritu de Al-lah expresados por Jesús. Ella engendra espiritualmente, como Madre, a todos los seres en su Matriz universal.

 

Podríamos resaltar que esta apelación «el Hijo de María y su Madre» existe también en la Tradición cristiana. Así, en una encíclica del papa Juan Pablo II sobre la bienaventurada Virgen María leemos: «el Hijo de María y su Madre con él», corroborando, por si fuera necesario, los dos versículos siguientes:

 

Nosotros hemos hecho del Hijo de María y de su Madre un Signo. Los hemos acogido en un lugar hospitalario elevado, tranquilo y bañado por una fuente (Corán 23: 50).

 

Y la que guardó intacto su sexo de manera que Nosotros insufláramos en ella Nuestro Espíritu, hemos hecho de ella y de su hijo un Signo para los seres del universo (Corán 21: 91).

 

Incluso si algunas veces Jesús es mencionado sin madre; por ejemplo, en una enumeración de profetas, la expresión coránica Jesús; Hijo de María y su Madre constituye un signo único indisociable, siendo ambos solidarios en su mediación universal.

 

En esta apelación coránica de Jesús: Jesús Hijo de María y su Madre, la era parte, Jesús Hijo de María, se refiere a María siempre virgen que no cesa de engendrar a su Hijo; ella recibe la Palabra divina que es Jesús bajo su aspecto divino. Mientras que la segunda parte, su Madre, continúa transmitiendo esta Palabra divina a los humanos. Encontramos esta misma noción al principio del versículo 5: 110:

 

«Pues Al-lâh dijo: ¡Oh Jesús Hijo de María! Fecunda la llamada de Mis bienhechores bajo tu mirada y bajo la mirada de la que te engendra... »,

o más precisamente: de quien es tu engendradora (walida), traducción literal del participio activo femenino del verbo engendrar (WaLaDa). Así interpretado, Jesús no cesa de ser engendrado por su Madre, como hemos indicado anteriormente. Ella no cesa, por tanto, de manifestar el Verbo de Al-lah.

 

8. María confirma la Palabra y las Escrituras de su Señor.


Ante la pureza virginal y excepcional de María, algunos autores musulmanes y occidentales cristianos se han planteado la cuestión de saber si ella había alcanzado el grado de la profecía, más aún cuando el versículo que hemos citado anteriormente podría darlo a entender:

 

Y María, hija de 'Imran que preservó intacto su sexo de manera que Nosotros insufláramos en él (fî;hî, es decir, en su sexo) Nuestro Espíritu. Ella confirmó las Palabras de su Señor así como Sus Escrituras. Ella se contaba entre los que meditan asiduamente (Corán 66: 12).

 

Podemos aproximar esta noción de «confirmación de las Escrituras» por parte de María a lo que se dijo, de una lado, a Zacarias, a propósito de su hijo y profeta Juan Bautista, primo de María, en el versículo 3: 39 del Corán: «Al-lâh te anuncia la buena nueva de Juan Bautista confirmando una Palabra (o un Verbo) que proviene de Al-lâh», y, de otro lado, respecto de lo que se dice de Jesús en el Corán 5: 46: «Y Nosotros hemos enviado después de ellos a Jesús, Hijo de María, para confirmar lo que es siempre actual de la Torá», y en el Corán 3: 50: «Heme aquí [se trata de Jesús] confirmando lo que es siempre actual de la Torá...». Además, encontramos en el versículo 5: 110 del Corán que Jesús no sólo confirma las Escrituras sino que también posee la ciencia:

 

Pues Yo te he fortalecido por el Espíritu de la Santidad: tú hablas desde la cuna a los seres humanos y como un ser desarrollado. Y Yo te he concedido la ciencia de la Escritura, de la Sabiduría, de la Torá y del Evangelio ...
 

Jesús recibe la ciencia de la Escritura sin que Al-lâh precise de qué Escritura se trata, pero siendo él mismo Palabra o Verbo universal e increado bajo su aspecto divino, contiene todas estas palabras, lo que es confirmado por la expresión «Palabra de Al-lah», en el versículo 4: 171 que hemos citado con anterioridad. Vemos así que María, por el hecho de confirmar las Escrituras, parece, bajo este aspecto, participar en la función profética, ¿pero es ello suficiente para decir que es profeta para el Islam?.

 

María confirma y no cesa de confirmar todas las Palabras de Al-lâh. Pues todos los seres, realizados en Al-lah o no, son palabras divinas, y también, bajo este aspecto, están en relación con ella. Confirma todas las Escrituras pasadas y presentes Jesús, que recibe y enseña la Escritura, que es, él mismo, esta Escritura, que su Madre;Virgen confirma como lo hizo él a través de la Escucha divina para todos aquellos que Al-lah hace descender constantemente. Ella puede ser asimilada a la Madre de la Escritura de la cual Al-lâh dijo:

 

«Al-lah borra y confirma lo que Él desea y en Él está la Madre de la Escritura (Umm al-Kitâb)» (Corán 13: 39).


Por todas estas razones, la Revelación coránica nos presenta la función de María como complementaria de la de su Hijo Jesús. En el Proyecto eterno de Al-lâh ella permanece virgen Madre, Esposa fiel del Espíritu santo divino expresado por el Ángel desde su Anunciación y, para siempre, Madre del Verbo manifestado que ella recibe en toda su grandeza natural y espiritual de manera que pueda ser comunicado.