INTERNACIONALES
| POR EL DR. RAMIRO ANZIT GUERRERO, EXPERTO EN CONTRATERRORISMO Y SEGURIDAD
Irán : el ataque inminente
Los tiempos se acortan y la administración Bush ya tiene todo listo para
cargar militarmente contra la República Islámica de Irán.
El Dr. Ramiro Anzit Guerrero indaga en profundidad en el presente
artículo la estrategia militar del Pentágono y los intereses
económicos y geopolíticos relativos al conflicto por venir. Pero
surgen interrogantes. ¿Cómo reaccionará el régimen
iraní? Todo indica que la aventura militar americana no será tan
sencilla. Incluso, Irán ya estaría en condiciones de dotar a sus
misiles de alcance medio con cabezas nucleares que tienen en su alcance a
Israel, las bases estadounidenses en Oriente Medio y Europa Central. El balance
militar iraní. El rol de China. Un conflicto global con repercusiones
seguramente desastrosas. Los planes de Israel y los atentados contra la
colectividad judía en la Argentina.
El fallo de la AMIA que implica a Irán
El 17 de marzo de 1992, una violenta explosión destruía a la
embajada de Israel en Buenos Aires y dañaba seriamente a una Iglesia
Católica y a una escuela adyacente. Murieron 29 personas y 242
resultaron heridas. Inicialmente, la investigación se orientó
sobre la pista islámica. El atentado habría sido cometido por un
kamikaze palestino que habría utilizado una camioneta llena de
explosivos. Habría pertenecido al grupo Jihad Islámica y la
motivación habría sido vengar el asesinato por parte de Israel
del líder del Hezbollah libanés Sheikh Abbas al-Musawi y de su
familia. La operación habría sido preparada por un grupo
Paquistaní y coordinada por Mohsen Rabbani, el agregado cultural de la
embajada de Irán en ese momento.
El 18 de julio de 1994, una segunda explosión destruyó el
edificio de
A doce años del atentado del 18 de julio de 1994 contra la AMIA en la
cuidad de Buenos Aires, dos magistrados encargados de la investigación
piden al juez federal, Rodolfo Canicoba Corral, expedir una orden de
detención internacional contra el antiguo Presidente iraní Ali
Rafsandjani y siete altos dignatarios iraníes de ese momento, y
también contra un líder del movimiento shiíta
libanés Hezbollah. Según Alberto Nisman, el magistrado que dirige
la unidad especialmente creada por el actual Gobierno argentino para determinar
la responsabilidad del más violento atentado perpetrado contra una
institución judía en el mundo, el ataque de 1994 contra la AMIA
fue decidido por los más altos responsables del Gobierno iraní y
realizado por la organización terrorista libanesa Hezbollah.
En un expediente de 800 páginas, el magistrado imputa un único
móvil al Irán de Rafsandjani: castigar a la Argentina
después de la suspensión unilateral de la asistencia
tecnológica nuclear que el país había concedido a
Teherán. Estos acuerdos se habían celebrado entre los dos
países bajo el gobierno del Presidente Raúl Alfonsin (1983-1989)
y el Presidente Carlos Menem había decidido suspenderlos en 1991. El
equipo de magistrados afirma que el atentado se decidió el 14 de agosto
de 1993, en una reunión en la ciudad iraní de Mashad, ciudad
santa del shiísmo. Según los jueces argentinos, participaron en
esta reunión el antiguo Presidente Ali Rafsandjani (1989-1997), el
antiguo Ministro de Información, Ali Fallahjan, el ex Ministro de Asuntos
Exteriores, Ali Akbar Velayati, el ex comandante de
Por último, los magistrados apuntan también al jefe de los
servicios de seguridad exterior del Hezbollah, Imad Fayez Mugniyah. Para apoyar
estas acusaciones, los dos jueces argentinos se basan en declaraciones de
arrepentidos y disidentes iraníes. Toman también fuentes como los
informes de la Secretaria de Inteligencia argentina (Ex SIDE), el FBI
norteamericano y el Mossad israelí que inmediatamente después del
atentado de 1994 había acusado a Irán y al Hezbollah. Los jueces
argentinos garantizan que pudieron validar estas acusaciones cruzándolas
con otros elementos, como llamadas telefónicas.
La comunidad judía de Argentina, la más importante de
América Latina (300.000 personas) es ciertamente muy influyente y
reclamó a la Justicia un fallo desde hace doce años, ejerciendo
una fuerte presión sobre las autoridades argentinas.
Para la comunidad judía argentina, si la investigación se
había realizado correctamente en 1992, el atentado de 1994 contra la
AMIA no habría sido así. Se ha criticado severamente a todos los
gobiernos argentinos sucesivos, desde el ex presidente Carlos Menem en el poder
al momento de los hechos, por la ausencia de progreso en las investigaciones
sobre estos atentados. Sobre la base de un testimonio de un agente de los
servicios secretos iraníes refugiado en Alemania, se acusó a Carlos
Menem de haber aceptado dinero de Irán, diez millones de dólares
que se habrían depositado en una cuenta en un banco de Suiza, con el fin
de impedir la continuación de la investigación sobre el
sangriento atentado contra
Por su parte, en 2005, el Presidente Néstor Kirchner había
reconocido la "responsabilidad del Estado" en las faltas de
Los Estados Unidos ya habían felicitado al gobierno de Néstor
Kirchner por sus esfuerzos para hacer avanzar la investigación en un
sentido que obviamente les ha convenido estratégicamente. Buenos Aires
va seguramente a ver sus relaciones con Teherán deteriorarse aún
más. Exactamente después del atentado, los dos países
habían roto sus relaciones diplomáticas. Estos últimos
años una aproximación se había concretado con el
envío a Buenos Aires de un encargado de negocios iraní.
Para avalar sus advertencias contra el Eje Shiíta (Irán, Siria,
Hezbollah libanés), Washington resaltó la acusación formal
del gobierno argentino sobre Irán en los atentados cometidos en Buenos
Aires a principios de los años 1990. Tras una reunión que se
celebró en Washington en mayo de 2006 y en la cual participaron dos
altos magistrados de Buenos Aires, se habrían ejercido fuertes presiones
a la vez sobre el Gobierno y sobre la justicia argentina para lograr la
acusación contra Irán.
Esta teoría la sostiene el abogado Oscar Abdura Bini que presentó
una denuncia ante el Tribunal administrativo de la Provincia de Buenos Aires
dirigida contra el American Jewish Committee y los fiscales Nisman y
Martínez Burgos por supuestamente obstaculizar el accionar de
Por
El enemigo iraní y el ataque inminente
Hace mas un año que Irán reactivó la producción de
uranio enriquecido. En agosto de 2005, el mundo diplomático
preveía una grave crisis internacional, habida cuenta de la
decisión iraní. Irán reactivó la producción
de uranio enriquecido rechazando las propuestas de los negociadores europeos
(Gran Bretaña, Alemania y Francia). Aunque este enriquecimiento sea
totalmente compatible con el Tratado de no Proliferación de Armas
Nucleares, corre el riesgo de causar una grave crisis internacional.
A pesar de lo anterior, el presidente iraní dijo que el enriquecimiento
de uranio no es incompatible con el Tratado de no Proliferación de Armas
Nucleares. Recordemos que Francia, Gran Bretaña, Alemania, Rusia, China
y los EE.UU. formularon una oferta encaminada a convencer a Teherán de
renunciar en sus actividades de enriquecimiento nuclear, en forma de un paquete
de propuestas, cuya cooperación en el ámbito nuclear civil,
establecía una asociación comercial así como una
cooperación política que equivalía a hacer de Irán
un socio de
En
Los responsables políticos y militares recientemente multiplicaron sus
advertencias contra Irán, que acusan de pretender dotarse con el arma
nuclear bajo la protección de programa nuclear civil. Los temores del
Estado hebreo frente a Irán se dispararon después de las
observaciones en octubre del Presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, que
apeló a borrar a Israel del mapa mundial.
Fuentes de los servicios secretos y del ejército de los Estados
Unidos y del extranjero revelan distintos elementos que indican que estamos en
la fase final de un ataque a las instalaciones nucleares y militares
iraníes, para lo cual EE.UU. podría recurrir a armas nucleares
tácticas. Entre los objetivos probables de estos bombardeos de
saturación se encuentra la central nuclear de Bushehr (dónde
trabajan rusos y otros técnicos extranjeros), una mina de uranio en el
Saghand cerca de la ciudad de Yazd, el sitio de enriquecimiento del uranio de
Natanz, una central de agua pesada e instalación de isótopos
radioactivos en Arak, la unidad de combustible nuclear de Ardekan, el Centro de
conversión de uranio y tecnología nuclear de Ispahan, el Centro
de búsqueda nuclear de Teherán, el Centro de producción de
isótopos de molibdeno, yodo y xenón de Teherán, los
Laboratorios multifuncionales Jabr Ibn Hayan de Teherán y los
depósitos de residuos radioactivos de Karaj y Anarak.
Pudieran ser también contemplados -en una primera fase- los sitios de
lanzamiento de misiles Shahab-I, II y III, las bases aéreas, incluida la
extensa base aérea de Mehrabad que hace también de aeropuerto
internacional cerca de Teherán, las bases navales sobre el Golfo
Pérsico y el Mar Caspio, tanto las bases de orden, control,
comunicaciones como las de información.
A continuación, podrían ser atacados los aeropuertos civiles, las
estaciones de radio y televisión, los centros de telecomunicaciones, los
edificios gubernamentales, las centrales eléctricas tradicionales, las
autopistas y los puentes así como también las líneas ferroviarias.
Los sitios de extracción de petróleo y las instalaciones
portuarias comerciales serían conservadas probablemente por los
bombardeos norteamericanos, con el fin de conservarlos intactos para los
intereses petrolíferos y comerciales de los Estados Unidos, luego de una
virtual invasión por tierra. Se asistió a una
intensificación de la preparación militar en varias bases
norteamericanas que participarán en el ataque en planificado, el cual
será principalmente aéreo.
En este sentido, el fuerte Rucker en Alabama recibió la orden del Pentágono
de estar preparado para utilizar alrededor
También pudo constatarse un significativo crecimiento de actividad en el
centro de combate aire-tierra de la marina estadounidense, localizado en
California; principalmente ejercicios de combate no simulado en un medio
ambiente desértico y montañoso comparable a las regiones
iraníes susceptibles de ser atacadas. Los servicios europeos de
inteligencia dejan entrever que los Estados Unidos informaron a sus aliados de
la OTAN que debían esperarse bombardeos destinaban a sitios nucleares y
militares iraníes.
Turquía no autorizaría a los Estados Unidos a utilizar sus bases
en caso de ataque militar a Irán, lo que tuvo por consecuencia una serie
de visitas por representantes de
Los responsables políticos y militares pidieron también a
Bahrein, Arabia Saudita, Pakistán, Jordania, al emirato de Omán y
Azerbaiján aportar su apoyo a los Estados Unidos en caso de un ataque
sobre Irán.
Washington está intentando convencer a distintos países que
existe un vínculo entre Irán y Al Qaeda. En este sentido, fuentes
que pertenecen a la inteligencia polaca dicen que Radek Sikorski, el Ministro
polaco de Defensa, garantizó a su homólogo norteamericano el apoyo
de su país en caso de bombardeo sobre Irán. Sikorski es un
antiguo miembro del Instituto americano dónde militan neoconservadores
como Richard Perle, Michael Ledeen, y Lynne Cheney, la pretendida "Segunda
Dama" de los Estados Unidos. Sikorski y el Ministro de Asuntos Exteriores
polaco Stefan Meller garantizó el apoyo de Polonia en la OTAN, durante
la división entre los países que causarían los bombardeos
norteamericanos.
Por su parte, Gran Bretaña, Australia, Italia y los Países Bajos,
se habrían opuesto a los planes de ataque. Los servicios de
información mas calificados esperan con inquietud las consecuencias que
tendría un ataque a Irán por parte de los Estados Unidos.
Existiría una probabilidad muy elevada de represalias shiítas en
Irak, en la provincia oriental de Arabia Saudita, en Kuwait, Bahrein, los
Emiratos Árabes Unidos, el Líbano, Afganistán y contra
objetivos norteamericanos militares, diplomáticos, y económicos
en
La
El contraataque de Irán
A manera de contraataque, Irán dispararía en forma inmediata sus
misiles Shahab I y II sobre la zona norteamericana en Bagdad, sobre las bases
aéreas de Qatar, sobre la base de la marina estadounidense en Bahrain,
sobre la base de Camp Doha en Kuwait, la base aérea AL Seeb en
Omán, el aeropuerto internacional de Bagdad y la base norteamericana de
Kandahar en Afganistán. Irán enviaría también sus
misiles de largo alcance Shahab III sobre las ciudades israelíes de Tel
Aviv, Haifa, Beersheba, Eilat y sobre el complejo nuclear israelí de
Dimona.
Irán también lanzaría misiles sobre los buques
estadounidense que surcan constantemente el Golfo Pérsico, a la vez que
enviaría sus vectores sobre los complejos petrolíferos de Arabia
Saudita y Kuwait. A su vez, los bombardeos podrían también
implicar el final virtual de la OTAN como organización de defensa
viable, terminando la separación entre Washington y Europa. Por otra
parte, pudiera ser que China opte por sostener financiera y militarmente a
Irán, dado que esta nación es su segunda fuente en cuanto a
importación de petróleo, luego de Arabia Saudita.
China tiene la intención de hacer transitar por Irán el gas
natural que compra en Turkmenistán (China importa un 60% de su petróleo,
17% de los cuales vienen de Irán). Es así como, bajo los
auspicios de la Organización de cooperación de Shanghai (SCO),
Rusia recientemente participó en un ejercicio militar en el cual
participaron fuerzas de China y
La dialéctica nuclear Irán-Israel
La decisión de Irán de reabrir, a pesar de los vetos, varios de
sus centros de investigación nuclear y de reanudar el enriquecimiento de
uranio, ha causado una ola de protestas diplomáticas por parte de los
principales gobiernos del mundo occidental.
En este contexto, cabe destacar que los cinco miembros del Consejo de Seguridad
de la ONU (EE.UU, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia) -que son a la
vez potencias nucleares-, nunca condenaron a Israel, que tiene bombas
atómicas desde el año 1966, producidas en la fabrica de extradición
de uranio del reactor de Dimona, mientras que un industrial francés,
Dassault, fue quien construyó los misiles Jericó que permiten
lanzar las cabezas nucleares dentro de los territorios enemigos de Israel uno
de los cuales es el propio Irán.
Uno de los científicos que trabajaron en el proyecto en calidad de
técnico en la estación nuclear de Dimona fue el físico
nuclear Mordechai Vanunu, recientemente liberado de la cárcel
israelí, y que vive actualmente en una residencia supervisada por los
organismos de seguridad. Fue el primero, en 1986, en llamar la atención
del mundo entero sobre el programa nuclear israelí, lo que le
valió, a este judío convertido al cristianismo, el ser
secuestrado por el Mossad y ser encarcelado por traición y espionaje.
Israel es una potencia nuclear temible. Dispone de un arsenal de armas de
destrucción masiva más que importante, y que sirve como elemento
de disuasión contundente para los países vecinos.
Este estado nunca ha firmado el TNP (Tratado de no proliferación)
firmado en 1976 y ratificado por 188 países. La OIEA (
Se sabe hoy que Israel dispone de entre 200 y 500 cabezas termonucleares y de
sistemas sofisticados de lanzamiento. Israel es hoy la quinta potencia nuclear
a nivel mundial, aún por delante de Gran Bretaña, y se sabe que
posee también armas químicas y bacteriológicas. Las armas nucleares
israelíes están entre las más sofisticadas del mundo por
sus modernas características. El arsenal incluye la famosa bomba de
neutrones, diseñada para eliminar selectivamente a las personas, con
dosis mínimas de radiación, a la vez que no se destruyen los
edificios circundantes al punto cero. Entre las armas de que dispone Israel, se
cuentan también artillería capaz de alcanzar
En junio de 2000, Israel realizó una prueba, lanzando un misil a una
distancia de
En agosto de 2003 el Presidente iraní de entonces, el reformador
Mohammed Khatami, aparecía como un interlocutor dispuesto a negociar y
con quien un acuerdo firmado presentaría garantías suficientes
para la comunidad internacional en relación a las pretensiones nucleares
iraníes. El régimen iraní de entonces hasta se preocupaba
en encontrar soluciones que le permitiera volver a entablar relaciones
diplomáticas con Washington. Irán era, a pesar de algunas
alianzas ocultas con grupos denominados terroristas, la única potencia
regional en la cual podían basarse los Estados Unidos y Europa para
llegar a una estabilización duradera en Oriente Medio.
Después de Mohammed Khatami, los Estados Unidos y Europa pensaban en Ali
Akbar Hachémi-Rafsjandjani, candidato preferido de las
cancillerías occidentales a las elecciones presidenciales de junio de
2005, para llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y
reintroducir a Irán en la comunidad internacional. El nuevo Presidente
elegido en junio de 2005, Mahmoud Ahmadinejad, ultraislamista y duro entre lo
duros del régimen, no tiene por su parte ninguna consideración
para establecer acuerdos internacionales y aún menos para un
diálogo con el "Gran Satán". Con la crisis nuclear y
sus declaraciones que apuntaban sobre Israel, en poco tiempo, puso incluso fin
a toda veleidad de negociación o aproximación, y logró
reunir en la escalada a los más altos lideres del régimen de los
mullahs con quienes disputa un poder controvertido.
La amenaza de consulta en el Consejo de Seguridad no tuvo ningún efecto
sobre la posición iraní en las negociaciones entabladas con los
negociadores europeos (Francia, Alemania y el Reino Unido) y la ruptura de
estas negociaciones, como la intención firme de consulta del Consejo de
Seguridad no parecen disuadir a Teherán. Mahmoud Ahmadinejad dijo que "Si
quieren negar nuestros derechos, tenemos los medios de asegurar a estos".
El Ayatollah Ali Khamenei, el guía supremo que tiene la última
palabra sobre los asuntos de Estado confirmó la posición
iraní: "
Ali Akbar Hachémi-Rafsjandjani, el ex candidato preferido de las
cancillerías occidentales, y nombrado a la cabeza del Consejo encargado
de la protección de los intereses superiores del régimen por el
Ayatollah Ali Khamenei para contradecir a Mahmoud Ahmadinejad, dio un mensaje
aún más claro: "La política colonial tradicional de
Occidente fue mantener el tercer mundo y el mundo islámico bastante por
detrás? (...) "Incluso si destruyen a nuestros científicos,
sus sucesores seguirán el trabajo? (...) ?No será fácil
para ellos solucionar el problema imponiendo sanciones? (...) ?Si causan
cualquier disturbio, lo lamentarán".
Sin esperar aún una hipotética decisión de sanciones,
Irán ya comenzó a destilar amenazas, apenas veladas, a
través de su Ministro de Economía, Davoud Danesh-Jaafari:
"Toda perturbación en la situación económica y
política del país puede poner en crisis la situación
regional y hacer aumentar el precio de petróleo más allá
de lo que esperan los occidentales". No caben dudas de que, en efecto, la
comunidad internacional comprende las consecuencias de las sanciones que
podrían ser un arma de doble filo. El Ayatollah Ali Khamenei ya
declaraba en 2002, que "Si el occidente no recibe más
petróleo, sus fábricas van a chirriar hasta el paro y esto
podría sacudir el mundo".
El petróleo y el gas iraníes, una necesidad mundial
Irán es altamente dependiente de los petrodólares, dado que sus
exportaciones se componen en un 80% de gas y petróleo. Sus rentas
petrolíferas alcanzaron los 40 mil millones de dólares en 2005,
con un crecimiento del 25% sobre el año anterior. Un embargo petrolero
tendría pues, consecuencias muy importantes sobre la economía
iraní y podría hundir al país en una cascada de
descontentos sociales. El efecto boomerang sería como
contrapartida muy importante en los mercados del gas y el petróleo.
Irán podría, por otra parte, haber anticipado ampliamente la
posibilidad de sanciones políticas y económicas en su contra firmando
estos últimos años múltiples contratos de suministro
petrolíferos y de gas que se constituyen hoy en escudos contra las
posibles sanciones.
Japón absorbe actualmente 18,4% de las exportaciones iraníes y
China 9,7%. El año pasado, un consorcio japonés firmó un
acuerdo para el desarrollo de los campos petrolíferos iraníes de
Azadegan que deberían representar a largo plazo un 6% de las
importaciones petrolífera niponas. China e Irán han firmado el
año pasado un acuerdo de inversión de 100 mil millones de
dólares por 25 años en la industria petrolífera y gasera
iraní. Irán, que ya proporciona a China 13,6% de sus
importaciones de petróleo, exportará cada año 10 millones
de m3 de gas natural hacia China a partir de 2009. Pekín espera
también asociarse a un proyecto de oleoducto que cruza Irán hasta
el Mar Caspio (dónde podría a continuación establecerse
una conexión con otro oleoducto que conecta Kazajstán a la China
occidental). El objetivo señalado por Teherán consiste en alzar a
China como el primer comprador de su petróleo y gas, en lugar de
Japón, y China, que considera que sus importaciones energéticas
procedentes de Irán son esenciales para su crecimiento económico,
ya anunció que se opondría a toda decisión de
sanción por el Consejo de Seguridad.
Por su parte la India, contra la voluntad estadounidense, refuerza
también a grandes pasos sus vínculos con Irán, en
particular, en un proyecto de oleoductos. Irán es también el
segundo productor de petróleo más importante de la OPEC,
después de Arabia Saudita, y posee alrededor de un 10% de las reservas
petrolíferas mundiales. Irán tiene a su vez las segundas reservas
mundiales de gas natural después de Rusia. Por consiguiente, la
influencia de Irán sobre la economía mundial parece darle
garantías, ya que toda reducción de sus exportaciones
petrolíferas y de gas tendría consecuencias muy importantes en el
mercado mundial. La simple hipótesis de sanciones económicas
contra Irán es uno de los factores que mantienen actualmente el precio
del barril en aproximadamente 65 dólares. Los ciclones americanos del
otoño propulsaron el precio del barril a 70,85 dólares a finales
de agosto último, agudizando aún más la crisis
energética.
Algunos expertos no dudan en considerar que el precio del barril podría
sobrepasar alegremente los 100 dólares en caso de paro de las
exportaciones iraníes, no habiendo ningún productor actualmente
capaz de sustituir a la oferta iraní. Recientes estudios pusieron de
manifiesto que si los 2,5 millones de barriles que Irán exporta cada
día escasearan en el mercado, las consecuencias serían
considerables sobre la economía de los EE.UU.: el precio de la gasolina
podría duplicarse, a la vez que se perderían un millón de
empleos y el déficit diario podría ampliamente superar los mil
millones de dólares. Algunos analistas tienen en cuenta que el simple
hecho de amenazar a Irán con sanciones podría incitar a algunos
de los políticos religiosos que lo dirigen, a una decisión
estratégica de ruptura pura y simple de las exportaciones
petrolíferas iraníes.
La estrategia mediática estadounidense e israelí
En noviembre de 2003, el jefe del Mossad, Meir Dagan, declaraba a miembros del
Parlamento israelí que Irán había alcanzado el punto de no
retorno y que la posesión de armas nucleares por Irán, era la
mayor amenaza que tenia Israel desde su creación. Algunas semanas antes,
el Mossad había dejado filtrar los planes de un ataque preventivo a las
instalaciones nucleares iraníes por F-16 israelíes, mientras que
Silvan Shalom, el Ministro israelí de Asuntos Exteriores, afirmaba en
ese momento que Israel no tenía ningún plan de ataque a las
instalaciones nucleares iraníes, durante una visita a los Estados
Unidos, al mismo tiempo que el Ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz,
declaraba que "en ninguna circunstancia Israel podría tolerar que
armas nucleares estuvieran en posesión de Irán".
El 6 de mayo de 2004, la Cámara de Representantes estadounidense votaba
la Resolución 398, por 376 votos contra 3, pidiendo al gobierno de
George W. Bush "utilizar todos los medios convenientes para desalentar,
disuadir e impedir a Irán adquirir armas nucleares". El rumor de
Washington ya aclaraba la situación de un ataque de precisión
conjunto de los Estados Unidos y de Israel contra las instalaciones nucleares
iraníes de Bushehr, Natanz y Arak. Si la Resolución habría
sido aprobada por el Senado, habría dado al Presidente George W. Bush el
poder de lanzar un ataque preventivo sobre las capacidades nucleares
iraníes en cuanto lo considerara necesario, pero sus consejeros habían
concluido que tal ataque desencadenaría inmediatamente represalias
iraníes susceptibles de desestabilizar completamente Irak.
George W. Bush no atacó Irán, dejando a los negociadores europeos
explorar la vía de
En julio de 2005, Henry Kissinger manifestaba su opinión "no
recomiendo una acción militar, aunque aconsejo no excluirla".
Desde, los medios de comunicación no se dejaban de expandir rumores de
supuestos preparativos de un ataque militar sobre Irán por parte de los
Estados Unidos e Israel. En diciembre de 2005, sucesivamente, el Times afirmaba
que Ariel Sharon había dado la orden al ejército israelí
de estar listos para atacar Irán a partir de finales de marzo de 2006,
información inmediatamente desmentida por Israel.
Un posible ataque preventivo israelí, ya condicionado por una muy
hipotética autorización de sobrevuelo de los territorios de
Turquía, Irak, Arabia Saudita o Jordania, debería contemplar a la
vez, según los expertos, numerosos objetivos demasiado distantes,
dispersos y demasiado bien protegidos, algunas de estos siendo por otra parte
subterráneos o situados muy cerca de centros urbanos civiles. Es pues
difícil pues, prever un ataque a las instalaciones nucleares
iraníes fuera de la acción directa de los Estados Unidos que
disponen, en soledad, del conjunto de los medios indispensables para el
éxito de tal operación, sin por ello garantizar el poder destruir
el conjunto de las instalaciones nucleares iraníes.
Irán, en efecto, acudió a Rusia, donde adquirió un
número indeterminado de sistemas avanzados de defensa aérea
S-300P (conocido en occidente como SU-10 Grumble) y muy recientemente de los
sistemas antimisil Tor M-1 móvil (suya denominación
Pentágono-OTAN es SU-15 Gauntlet) para proteger sus instalaciones
nucleares.
Un ataque preventivo de las instalaciones nucleares iraníes, en ausencia
de pruebas de que tienen un programa de armas nucleares, tendría como
efecto inmediato legitimar, a los ojos del poder iraní, la
continuación a marcha forzada de un programa de rearme nuclear fuera del
Tratado de No Proliferación y en consecuencia sin ningún control
del IAEA.
El poder de represalia iraní y la lucha política interna
Con un ataque masivo, el programa nuclear iraní se retrasaría
ciertamente, pero no por eso se detendría y de esta manera se
consagraría la derrota de los esfuerzos de no proliferación, ya
afectados por una crisis profunda con las frustraciones de los Estados no
nucleares por ver a los Estados Unidos en la necesidad de desarrollarse nuevas
armas nucleares antibúnker, con las revelaciones de la existencia de
extensas redes de contrabando de material nuclear y con las dudas crecientes
sobre los programas nucleares de varios de los signatarios del Tratado de no
proliferación
En diciembre de 2003, el general iraní Seyed Reza Pardis informaba a
Israel que en caso de un ataque a Irán "Israel cavaría su
propia tumba". El 5 de julio de 2004, durante una visita a Hamedan, en el
Oeste de Irán, el Ayatollah Ali Khamenei declaraba a la muchedumbre
formada ante él: "Los Estados Unidos dicen que pusimos en peligro
sus intereses? (...) " Si alguien invade nuestra nación, pondremos
sus intereses en peligro en todo el mundo". No hay ninguna duda, en
efecto, que Irán, en caso de ataque de sus instalaciones nucleares,
tendría a la vez los medios, la voluntad, y la ambición de provocar
reacciones extremas a
Según fuentes abiertas, Irán posee de
Otras represalias juzgadas como muy probables por los expertos, sería
una movilización inmediata de las tropas del Hezbollah en el
Líbano, una desestabilización muy rápida de la
situación en Irak, con rebelión de la mayoría
shiíta pro iraní y de sus milicias armadas contra las tropas
norteamericanas, así como una desestabilización de Arabia Saudita
y de todos los países del Golfo que incluyen a una población
shiíta significativa.
Finalmente, el anuncio de la infiltración a nivel mundial de 50,000
combatientes suicidas, de los cuales 40,000 ya se habrían reclutado de
los "Comandos de los Voluntarios Mártires", establecidos por
Mohammad Reza Jaafari, un oficial superior de los Guardias de
El plan de la coalición norteamericana-israelí incluiría
un ataque aéreo de gran amplitud sobre 450 objetivos iraníes con
uso de armas convencionales y nucleares tácticas. En espera del Armageddon
-la denominación hebrea para el Apocalipsis-, los halcones desean ver a
los Estados Unidos movilizar una coalición internacional para aislar el
poder iraní, debilitarlo con sanciones económicas
específicas y fomentar un cambio de régimen. En Teherán
surgen algunas señales de la batalla intensa que se desarrolla incluso
en la cúpula del poder iraní con las premisas de una
coalición de conservadores un poco más pragmáticos que,
alarmados por el aislamiento internacional creciente de Irán (y las
veleidades de lucha anticorrupción del nuevo Presidente), intentan
evitar la influencia del bloque monolítico de los conservadores
militaristas y fundamentalistas dentro de los centros del poder iraní.
El mismo Ayatollah Ali Khamenei, Guía Supremo de Irán, teme verse
sustituido por el mentor de Mahmoud Ahmadinejad, el Ayatollah Mesbah Yazdi. El
Ayatollah Mesbah Yazdi es la personalidad religiosa dominante del grupo
conservador militarista que tiene hoy la Presidencia y agrupa a los miembros de
la seguridad, en particular, los Encargados de la Revolución, el Basij
(movimiento de juventud paramilitar) y los servicios de información. Es
él quien dijito el resultado de la elección a la presidencia
emitiendo una condena a muerte que pidió a los 20 millones de miembros
del Basij votar por Mahmoud Ahmadinejad. En octubre de 2005, el Ayatollah Ali
Khamenei extendió los poderes de Ali Akbar Rafsandjani, el Presidente
del Consejo encargado de la protección de los intereses superiores del
régimen, que había sido vencido ampliamente por Mahmoud
Ahmadinejad en las elecciones presidenciales. El consejo supervisa en adelante
la política del régimen. Ali Akbar Rafsandjani así se
convirtió en el número dos del régimen iraní y
supervisa tres de las cuatro ramas: En un nivel jerárquico, se encuentra
ahora arriba del Presidente Mahmoud Ahmadinejad, del Presidente del Majlis
(Parlamento), Gholam-Ali Hadad-Adel, y del Ayatollah Mahmoud Hashemi Shahroudi,
que dirige el sistema judicial. Sólo permanece arriba de Ali Akbar
Rafsandjani, el Ayatollah Ali Khamenei, Guía supremo y Jefe del Estado.
El rumor afirma que el Ayatollah Ali Khamenei, como consecuencia del pedido del
Presidente Mahmoud Ahmadinejad que reclamaba auditorias financieras y administrativas
de las instituciones que dependían de los Ayatollahs, se ha visto
obligado a promover a Ali Akbar Rafsandjani a la categoría de Ayatollah.
El Ayatollah Ali Khamenei y Ali Akbar Rafsandjani tienen por el momento la
posición ultra de Mahmoud Ahmadinejad sobre el tema nuclear,
quizá porque no podían aparecer como menos nacionalistas que
él, así es como una de las primeras decisiones tomadas por Ali
Akbar Rafsandjani, una vez reforzados sus poderes, fue nombrar al Presidente
saliente, el reformador Mohammed Khatami, como principal asesor del Consejo, de
esta forma dejándolo nuevamente al frente de la escena publica
internacional. Ambos pretendieron ablandar las afirmaciones hechas por Mahmoud
Ahmadinejad sobre Israel.
Mientras que el Presidente Mahmoud Ahmadinejad no termina de señalar
como blanco enemigos a Tel-Aviv y Washington, con la hipótesis de la
trampa de una intervención militar occidental contra Irán, un
avión Falcon se estrellaba en Irán, provocando la muerte de once
de los más altos oficiales del Cuerpo de los Guardianes de la
Revolución próximos a Mahmoud Ahmadinejad. Explicación
oficial del aterrizaje forzado: Mal tiempo y mal mantenimiento del
avión. Lo que puede parecer sorprendente para un vuelo que transportaba
a la élite del ejército iraní.
Otras fuentes revelan otra explicación: sabotaje israelí. Los
servicios secretos israelíes suscitan siempre desde la curiosidad del
público, la admiración de los servicios extranjeros y el temor en
las filas de los enemigos de Israel, a pesar de los recientes fracasos, la
multiplicación de los affaires internos y los escándalos en la
vida política israelí. El Mossad siempre ha sabido preservarse y
llevar a cabo simultáneamente dos terribles combates: la conservación
de la integridad de Israel y el combate contra sus enemigos externos, sobre
todo desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos y
las amenazas regionales.
La estrategia militar contra Irán
El Pentágono efectuó recientemente simulacros de ataque a
instalaciones nucleares de Irán, con juegos de guerra que
incluían también una invasión terrestre. La
operación proyectada se articularía de este modo, en tres fases:
a) bombardeos aéreos sobre los elementos del orden de Teherán, y,
en particular, las bases de los Guardias de la Revolución; b) bombardeos
aéreos en los centros vinculados a los programas nucleares y de misiles
iraníes, y también biológicos y químicos; c) luego
ofensiva terrestre destinada a operar un cambio de régimen. Este anuncio
no debe confundirse con una decisión estratégica: se practican
algunos juegos de guerra que incluyen a miembros del Departamento de Defensa,
del Departamento de Estado y de los servicios de inteligencia todo el
año en los Estados Unidos.
Los mismos tienen por objeto comprobar conceptos de operaciones militares,
además de que se dan en el marco de las tentativas de la comunidad
internacional de suspender duraderamente el programa nuclear iraní, lo
que permite explicar la publicidad otorgada a estas simulacros. La
presión ejercida sobre Teherán implica necesariamente una fuerte
dosis de disuasión. A pesar de eso, esta situación recuerda un
elemento importante. Contrariamente a una opinión bastante extendida,
las fuerzas armadas norteamericanas conservan una libertad de acción
estratégica suficiente para llevar ofensivas aeroterrestres de gran
amplitud, a pesar de su compromiso principal en Irak (150. 000 hombres). El
Pentágono tiene perfectamente la posibilidad de desplegar de
Aunque Irán no es Irak, ningún ejército puede actualmente
superar a las Fuerzas Armadas estadounidenses. Pero la victoria militar no es
más que un componente de los éxitos estratégicos, y la
caída de los ayatollahs podría bien causar en Irán un caos
del cual el triángulo iraquí pasaría a ser una zona de impulsión.
Invadir Afganistán para derrocar al Talibán y hacer un país
estable y democrático era un proyecto ambicioso; invadir Irak para
derrocar a Saddam Hussein y hacer un país estable y democrático
era un proyecto más ambicioso aún, y sin embargo
concretándose para la mayoría de los iraquíes. En cambio,
aplicar el mismo método y los mismos medios en Irán parece
ciertamente destinado al fracaso.
Al dejar de lado los elementos de disuasión, se puede pensar que el
Departamento de Defensa de los Estados Unidos quiere proporcionar opciones
estratégicas al Gobierno, o al menos respuestas en cuanto a su
viabilidad. No obstante, es también posible que la ofensiva militar sea
la única opción válida a los ojos de
Esto sobre todo teniendo en cuenta que Israel está dispuesto a actuar.
Los israelíes ven hoy a Irán como su principal amenaza, y la
perspectiva de perder el monopolio nuclear en la región les hace temer
un hundimiento del equilibrio estratégico existente desde hace 30
años. Definen así un punto de no retorno, o sea el
enriquecimiento de uranio a calidad militar, y no disimulan su
determinación de utilizar todos los medios disponibles para impedir a
Teherán alcanzarlo. No ignoran que la opción militar no conoce
punto intermedio entre el éxito y el desastre, y no ocultan esta
realidad a sus aliados norteamericanos. Es interesante destacar que los misiles
iraníes susceptibles de llevar una carga nuclear pueden alcanzar el
centro de Europa, Rusia e incluso China y
Esta
Declaró también que antes de la detención de un director
de línea intermedia de la industria nuclear iraní que
"había proporcionado información a los norteamericanos"
en viajes en el extranjero, a la vez que la Inteligencia iraní "lo
había utilizado para dar falsa información a los
norteamericanos" con el fin de confundirlos. También
añadió que "algunos espías habían recibido
orden de contaminar los centros nucleares". En este sentido, Basta con
afectar un elemento de una base nuclear con un pañuelo contaminado para
a continuación afirmar que hay enriquecimiento de uranio. Los
inspectores de
En agosto de ese año, Younessi había anunciado la
detención de un "determinado número de espías que
transmitían al extranjero información sobre el programa nuclear
iraní". Cabe destacar que en julio de 2000, la justicia de ese pais
había condenado a penas de prisión a diez judíos y dos
musulmanes acusados de espionaje a favor de Israel pero fueron liberados
finalmente en el 2003.
Por su parte, el general Mohammad Salimi, comandante supremo del
ejército iraní, afirmó que las fuerzas armadas
iraníes habían recibido orden de prepararse para defender los
lugares nucleares contra todo ataque: "El ejército del aire
recibió instrucción de proteger con todas sus fuerzas los lugares
nucleares iraníes", declaró el general Salimi, citado por el
diario gubernamental de Irán. "El ejército del aire
suspendió todas sus maniobras por un tiempo y concentró sus
medios sobre las patrullas de combate en el cielo", luego
añadió. El general respondía a una cuestión sobre
información de prensa relativa a una simulacro de ataque por fuerzas
enemigas contra la central nuclear de Bouchehr, actualmente en
construcción por los rusos en el sur del país. Estos
últimos meses, diarios israelíes, norteamericanos y árabes
han publicado información sobre un posible ataque estadounidense e
israelí contra los centros nucleares iraníes. Los responsables
norteamericanos e israelíes no obstante desmintieron la existencia de un
plan de guerra contra Irán.
* Dr. Ramiro Anzit Guerrero: Especialista en Contraterrorismo y Seguridad.
Abogado (USAL). Magíster en Estudios Estratégicos (INUN). Doctor
en Derecho Penal y Ciencias Penales (USAL). Autor de los libros:
"Terrorismo, Análisis de un Condicionante Critico"; Manual de Inteligencia
y Seguridad Urbana; Triple Frontera ¿Terrorismo o Criminalidad? y Temas
de Seguridad Internacional.